jueves, 4 de octubre de 2018

JA2018 - Recorrido, precios y demases



Recorrido viaje Europa 2017... precios y demases...

Aca va el recorrido que hicimos:




Esto fue lo que gastamos en los 21 días que estuvimos dando vueltas.
Todos los valores están en USD por persona, en base doble (incluido B) ...

Aéreo para llegar-> 923 Vuelo ida y vuelta de American Airlines. El recorrido del avión: BsAs-> Los Angeles-> Tokio->BsAs.

Movilidad interna (alquiler de auto, nafta, peajes, tren, subtes, etc) -> 580

Alojamiento -> 436 por 20 noches de hotel (5 en LA, 6 en Osaka, 7 en Tokio, 2 en Takayama + 1 en Kanazawa). Hay 5 noches que no las pagamos (2 en Tokio reintegradas porque el host no se registro bien y tuvo que dar de baja la reserva + 3 noche en Osaka por el reclamo por no tener internet).

Comida -> 270 (mucho super!)

Entradas varias -> 29

Compras chucherías (ropa, regalos, etc)-> 162 (usd a 40 mangos! no compramos nada)

TOTAL: 2.402.- USD (todo incluido)

Espero les sirva la info!

miércoles, 3 de octubre de 2018

JA2018 - Día 21 - Nikko - 3/10/2018

by G

Último día en el tren, decidimos hacer una excursión hasta Nikko. Una ciudad al norte de Tokyo con naturaleza, templos y seguramente muchos japoneses.
A la 8:15 nuestro tren salía de la estación Ueno y luego de una combinación en Utsunomiya, y después de 2 horas llegaríamos a Nikko.

Al llegar a Nikko nos encontramos con que las opciones eran dos. 50min adicionales de bus y un lago más una cascada ó caminata de 18 min y más templos.

Una tercer opción que nos hubiese gustado explorar era la del parque Nacional de Nikko, pero estaba más lejos y no daba para nuestra excursión de 1 día.

De nuestras opciones, claramente fuimos al lago. Y fue buena idea. Ya con el trayecto valió la pena. El camino sinuoso fue trepando las verdes montañas hasta alcanzar una altura de 1200 metros.

El lago de Chuzenji, de agua calma, verde y transparente con una costa rocosa nos dio la posibilidad de tirarnos un rato al costado y jugar a que estábamos solos por un momento. (fotos 1, 2, 3 y 4)




La cascada de Kegon, la cascada que con una caída de 97m es de las 3 más bonitas de Japon. (foto 5)

Comer, lago y cascada fue un buen plan para la última aventura.

A la vuelta, con algo de tiempo y el el pase de bus pago, decidimos pasar por los templos. Enmarcados en un verde y húmedo entorno se vieron realmente muy bonitos. No entramos a ninguno porque el ingreso era pago y ya mucho tiempo no nos quedaba. (fotos 6,7 y 8)


Luego del hermoso día, otra vez 2 horas de vuelta y a preparar las mochilas que mañana nos subimos al avión y tenemos un viajecito se 25hs de vuelta. (foto 9)

Va algo de mythbuster
- escuché que los japoneses, si vas cominando adelante no te pasan. Se quedan atrás tuyo en la linea y que si vos frenas, frenan hasta que continúes tu marcha.
Veredicto: falso. Esto puede ser así en la fila para subir al tren, pero en la calle, si uno está apurado te pasa y si está muy apurado te puede llegar a pasar por arriba.

- escuché de la respetuosidad extrema japonesa.
veredicto: generalmente verdadero. De todas maneras podemos decir que no todos lo son. Desde un chofer de bondi ue nos trato mal, hasta gente en el asiento prioritario del tren que no despegaba el culo por más que tengas un bebé en brazos.

-escuche sobre lo cuidadoso que son con la basura. En el mundial se los vio juntando su propia basura antes de irse de los estadios.
Veredicto: verdad. Creo que es el país más limpio dónde estuvimos. No hay manera de encontrar un papel en el piso. Y lo más llamativo de todo es que no hay cestos de basura en la calle. Cada uno acarrea su propia basura y la tira separada en su casa.

- escuché que en ningún lugar aceptaban tarjeta.
Veredicto: generalmente verdadero. De todas maneras, nuestro mayor gasto fue en supermercados y ahí, si bien ellos nos suelen hacerlo, vos sí podés pagar con tarjeta.

Bueno amiguitos, hasta acá llegamos. Si les llegó este último mail es porque ya estamos sanos y salvos de regreso en casa.

Nos vemos la próxima







martes, 2 de octubre de 2018

JA2018 - Día 20 - Tokio- 2/10/2018

by G

Amanecimos tempranito en Osaka, ciudad que estaríamos dejando hoy. A las 8:43 el tren nos llevaría de vuelta a Tokyo. Ya iniciamos nuestro largo regreso (foto 1)


En este viaje explotó la facinacion de B por los trenes, los aviones y las aves, más que nada con los cuervos a los cuales imita a la perfección.

Nos topamos con un Kaitenzushi, pero era realmente muy temprano como para entrar a almorzar. (Foto 2)

Almorzamos en una plaza, rodeados de creo la única muestra de musulmanes japoneses, donde B correteo a las palomas y testeo un tobogán.

Camino a la estación Ikeburko nos cruzamos con una especia de Florida. L chocó con un Uniqlo y compró algunas cosas. Pude contener a la fiera hasta el día 20 con técnicas de lastima, realismo, extorsión, psicología inversa y concientización. Pero hasta acá llegamos. L vio los cartelitos rojos de liquidación y se encegueció. Yo, para no ser menos me compré un cono de McDonald's...
B no lo podía creer (foto 3)


En frente de la estación nos sorprendió una aglomeración de gente. Si, ya se, acá hay gente moviéndose en malones de un lado para el otro como si fueran un gran cardumen de atunes. Pero en este caso era distinto. Estaban todo juntos en una esquina viendo el celular. Como las anguilas, quietas en sus cuevas y esperando que pase la presa. Cómo extraño bucear...
Era una especie de protesta cibernética presencial? Habrá habido un golpe de estado y están todos leyendo las noticias?
No, finalmebte no era ni una ni otra cosa. Eran 200 tipos de todas las edades y géneros, jugando al pokemon-go. Se ve que en esa esquina había muchos bichos para cazar. (Foto 4)


Luego nos fuimos a pasear por Ginza. Sobre la calle Chuo Dori, donde se pueden encontrar los locales más top cómo Chanel, Louis Vuitton, Gucci y Bvlgari. Y ahí estábamos nosotros. Yo con mi bermuda de jean sudada de hace 2 día y mi remera roja comprada en Tailandia por 30 baths.(foto 5 y 6)




Merodeando, por primera vez se nos hizo de noche. Con los chicos esto no nos había pasado. Sabrán entender que viajar con chicos implica ceder en un montón de cosas. Viajar a otro ritmo, ver la mitad de las cosas que planificaste y dejar de hacer cosas para pasar un rato en una plaza y que ellos correten un poco.

El hecho fue que por suerte está vez si pudimos estirarla. Eran las 18hs y seguimos en la calle sin intenciones de volver. Ya de noche, nos permitió darnos cuenta de 2 cosas. La primera es que la ciudad se enciende cuando se esconde el sol y brilla por sus luminosos carteles y pantallas de led. (foto 7)

La segunda, en el rush hour el tren puede explotar. Tuvimos que dejar pasar un par de lo lleno que venían. Algo que hasta hoy, nunca nos había pasado.
Otra vez, un país que es un 1/10 del tamaño del nuestro, pero que tiene el triple de población.

Esquivando la gente y enceguecido por las luces volvímos a Akihabara. Un distrito que habíamos conocido en una apagada mañana. De noche, con todo su brillo parecía un lugar completamente distinto.(foto 8, 9 y 10)



Llegamos "tarde" a nuestro nuevo hospedaje.
Por dónde estamos resulta que hay varios Kaitenzushi. Ahora los vemos por todas partes. De todas maneras, sn ganas de comer arroz, fideos o cualquier otra comida local pateamos el tablero y terminamos pidiendo pizza en Domino's. Eso sí, con unas Sapporo para no romper la tradición.

video de Akihabara

lunes, 1 de octubre de 2018

JA2018 - Día 19 - Kioto y Arashima - 1/10/2018

by L

Pasado el tifón Trami sin casi habernos percatado excepto por estar obligados a guardarnos, nos levantamos temprano con un día soleado precioso y el plan de ir a Arashima.

Llegados a Kioto, en el centro de información turística nos indicaron que, por inspecciones de las vías post tifón, estaban cancelados los trenes al destino deseado. La alternativa de era bus 1, bus 2, bus 3 etc. Lo que pintaba super sencillo, por el bendito Trami, se volvió complicadisimo y caro ( los buses quedan fuera del JR pass).

Recalculando, y para hacer tiempo a que estos japoneses arreglaran las vías, nos fuimos al Kinkakuji temple, o templo dorado. A todo esto nos percatamos que contábamos con efectivo solo para llegar pero no para irnos. Las tarjetas cerraban a las 12 del mediodía de acá, 00 de allá, para que las extracciones entrarán el próximo mes y no sé nos complicara tanto la economía.


El templo precioso, dorado de tal manera que enceguece a los ojos, pero atestado mal, como nunca, de gente. A tal punto que te sacaba cualquier intención de quedarte a disfrutarlo.

La realidad es que cuando pensamos en Japón imaginamos en alguna parte del recorrido encontrar un lugar aislado de turistas, locales o extranjeros, pero fue imposible. No sabemos si la razón es que son muchos. Entonces vaya uno donde vaya, aunque sea "poco turismo", ellos son millones y poco para un millón es miles.

Recorrido el templo decidimos hacer pic nic y liberar al monstruo B mientras que F, reboleaba al aire piedritas. No va que le da en el ojo a una niña japonesa que estaba de excursión con su colegio. Sin saber cómo disculparnos (F y sus piedritas, recordar el dibujito que le hizo el año pasado al auto que alquilamos), vemos que se van, y vuelven encabezados por el profesor. Anticipando lo peor pusimos cara del gato con botas pero... resultó que querían practicar inglés! Cómo en Indonesia! Así que luego de disculparnos, conversamos con los niños, y partimos en busca de cash, ya que ya se había pasado el mediodía.
Intentamos con una tarjeta, luego la otra y la otra!!!! Lo peor es que no habíamos llevado las mías. Así que tuvimos que pedirle a D que sacara por nosotros. Ya le debemos la vida después de haber perdido los JR pass.
Superado el mal trago financiero y habiendo visitado varios locales, nos subimos al 59 que nos dejó en las afueras de Kioto en una estación terminal en medio de la nada. Por suerte apareció pronto el siguiente bus que en poco tiempo nos llevó a Arashima donde nos esperaba el bosque de bambú. Este bosque resultó ser un paseo enmarcado efectivamente por los bambú pero con un paredón para asegurar que nadie se aventurarse en ellos. Bastante desilusionados ya que esperábamos poder tirarnos entre medio, dimos un rápido paseo por la calle principal aprovechando a hacer un poco de shopping antes de volver a Osaka por nuestra última noche.



domingo, 30 de septiembre de 2018

JA2018 - Día 18 - Osaka y el tifón - 30/9/2018

by G

Nos acostamos con B con la colita paspada. Decidimos sacarle el pañal al gordo, ponerle hipoglos y dormir así. Para que ventee un poco el culito y se le mejore.
Dormir con un bebé sin pañal es como dormir abrazado a la bomba atómica sin saber cuándo ni cómo va a explotar. En cualquier momento podíamos llegar a tener una experiencia inesperada.
Molesto y en pito dio vueltas toda la noche, así que entre los codazos de B, los resortes y el riesgo inminente de amanecer bañados en desecho de bebé, dormimos.

Al levantarnos, sólo fue pis lo que nos cubrió, así que no fue tan grave. :S
Eduardo, el pediatra del gordo, recomendó conseguir Platsul. Claro, cómo si conseguir Platsul acá fuese tan fácil. Con L farmacéutica, bioquímica y habladora de la "lengua internacional", y ayudados por el traductor de Google no debería ser tan complicado.
Nos dirigimos a la farmacia amiga y ahí nos recibió el farmacéutico de turno. Al pobre señor que recién se estaba limpiando las lagañas de un domingo a la mañana, se le pusieron los ojos redondos cuando le dijimos lo que necesitábamos. Ayudados por su cuadernito con palabras escritas en japones-ingles, fotos de Google de bebés con culos irritados, lo que podíamos hacer con el traductor y la interminable voluntad del buen hombre terminamos comprando 2 cremas que aplicaríamos de manera alternada.

Con 10 alertas de tifón que llegaron al celular, a las 10:30 de la mañana salimos a pasear. El cielo parcialmente cubierto no indicaba peligro y lo ocurrido en Buenos Aires claramente estaba lejos como para que nos pegue.

Llegamos a la zona de Namba FC y fuimos a Edisubashi-suji shopping street. (foto 1 y 2).



Nos encontramos que los locales estaban en su mayoría cerrados con un cartel explicando que era por el tifón (foto 3). Otros cerraban a las 14 por lo mismo.


Al paso comimos unos takoyakis, que son una bolas rellenas de pulpo.

13:00 comenzamos a sentir una leve brisa. Nada de agua, solo un viento que acariciaba nuestro rostro y hacia mas amena la caminata.

Paso a paso, llegamos al mercado Kuromon. Un fabuloso mercado donde se pueden encontrar rarezas como erizos, pulpos, púlpitos, pez globo, almejas, ostras y kobe beef (foto 4)


El kobe será una delicia para acá, pero no solo es cara la carne, sino al ver la grasa que tiene y cómo la preparan quemándola con un soplete, te saca cualquier ganas de comerla. (foto 5)


En el camino de vuelta, pasamos por Nippobashi Denden town, la Akihabara de Osaka (recuerdan el anime, el manga y todo eso, no?). Solo que acá, siendo las 13:30 ya estaba todo cerrado. (foto 6 y 7)























14hs, llegamos a Shinsekai, un centro comercial con un lugar lleno de luces, vida y gente. De todo eso acá solo había un par de turistas perdidos, del resto nada. Amenaza de tifón. (foto 8, 9). También tiene una torre hermosa a la que se puede subir y tener una vista de la ciudad... claramente cerrada (foto 10)


De regreso atravesamos el parque Tennoji y al llegar a la estación de tren que nos llevaría de vuelta nos encontramos con la triste noticia de que estaba CERRADA. Ya nos estábamos paranoiqueando un poco con esto del tifon Trami...

A esta altura la calle parecía un capítulo de "the walking dead". Corrimos al metro y si bien tuvimos que pagar el equivalente a 3 cervezas Sapporo de 500cm3, nos subimos sin dudarlo.

15:30hs, bajamos en la estación shin-osaka y ya sentimos la primer lluvia y un viento un tanto mas fuerte. El tifón estaba a la vuelta de la esquina. Fuimos a nuestro super amigo (que cerraba a las 16 POR EL TIFON) a comprar provisiones como para poder subsistir en nuestra guarida el traspaso de este animal.

Faltando minutos para las 16, vimos como la gente que quedaba dentro del super aceleraba su ritmo para terminar sus compras lo más rapido posible.

Ya en el depto, cocinamos, comimos pollo y salchichas con puré, tomamos cervezas y esperamos a Trami... pero Trami nunca llegó. Al menos no donde estamos nosotros. Sólo una lluvia de fuerza media/baja se sintió a medida que la noche fue aplastando el sol.

Una tarde perdida o una tarde para ganar descanso.

sábado, 29 de septiembre de 2018

JA2018 - Día 17 - Kioto by bus - 29/9/2018

by L

Con alertas de tifones llegando al celu, dudamos bastante sobre cómo encarar el día. Por suerte somos bastante kamikazes y nos aventuramos hacia Kioto.


Ya familiarizados con el sistema de transporte, con el shinkasen en 25 min llegamos a Kioto.

Como para no aburrirnos, la lluvia nos acompañaba, a veces intensa, otras veces no tanto. Pero para protegernos un poco, y por otro lado, por las grandes distancias a recorrer, decidimos por primera vez invertir en un pase de bus de todo el día por 600 yenes.







Nuestro primer destino, el santuario Kiyomizu-dera, un templo de madera enclavado en lo alto de la colina. Si, colina, subida, lluvia, fresquete, lindoooo.

Subida intensa que se hizo llevadera gracias a los negocios que ofrecían sus productos, entre ellos, más dulces japoneses. Con un poco de respeto por las malas experiencias anteriores, le entramos a unos sobrecitos de lo que podría ser para nosotros mazapán rellenos de chocolate, frutilla, banana. Esta vez si le pegamos y con la suerte de que los comercios, para estimular el consumo, ofrecían sus productos en demasía, salimos pipones. Con al panza llena y con alguna que otra muestra pa llevar a casa.






El templo resultó estar en reparación por lo que lo vimos cubierto de andamios y deberemos volver para apreciarlo. Sin embargo, el resto de los edificios del santuario resultaron ser precisos al igual que la bajada por el parque.

Para completar el día, quién les escribe se resbala cayendo con una pata estirada, la otra rodilla al asfalto, entre medio torcedura de tobillo incluido. Lindoooo

Nuestro segundo destino (teníamos que sacar provecho al boleto) fue el templo Heian, para llenarnos de "buena suerte y ahuyentar espíritus malignos". Resulto ser una enorme plaza con un templo bastante austero con 4 puertas a la que se entraba por un Tori gigante, el mas grande que vimos.

Almorzamos alguna cosa en starbucks y aprovechamos a soltar al monstruo quien ya empezaba a manifestarse en su forma más violenta.

Con energías renovadas retomanos el recorrido, siempre con lluvia, claro, al silver pavilion o locamente Ginkaku ji, el cuál fue una hermosa sorpresa. De madera, sobrio pero precioso sobre un lago pequeño, con la lluvia que explotaba el verde del lugar, resultó ser uno de los lugares más bonitos que visitamos en todo Japon.






Con nuestro plan cumplido, con lluvia incluida y todo, decidimos volver a Osaka, y darles de cenar por primera vez en el viaje a B y F en horario normal, y descansar para mañana que nos esperaría "el día del tifón".

Nota: descubrimos un super, el central square fantástico, bastante occidental pero con productos japoneses que invita al consumo masivo, por lo que volveremos rodando de tanto salmón, sushi y kit kats verdes :)











viernes, 28 de septiembre de 2018

JA2018 - Día 16 - Nara - 28/9/2018

by G

Ya nos estamos acomodando al jet lag! Hoy nos levantamos 7:30. Siendo las 9 ya estábamos camino a Nara. Con un sol radiante y una promesa de poca gente, naturaleza y ciervos el inicio no podía ser mejor.

Viendo desde el tren pasar estas ciudades de escala playmobil, con sus pequeñas camionetas, pequeños vagones de carga y super peques camiones de bomberos, llegamos a Nara.

Salimos de la estación (foto 1) y teníamos por delante una caminata de 30 min hasta llegar al parque de Nara.

En el camino, pasamos por el templo de Kōfuku-ji. Un templo budista del 669 que tiene la segunda pagoda mas alta de todo Japón (foto 2).


Llegar al parque fue encontrarse con naturaleza, ciervos sueltos y mucha gente. Compramos pochoclos para alimentar a los bichos y B repartió la mitad entre los ciervos y la otra mitad para él (fotos 3, 4, 5 y 6)





Todo estaba muy lindo. Sol, ciervos amistosos, parque... hasta que B comenzó al llorar al grito de "ay ay ay". Buscamos los baños donde cambiarlo y encontramos un baño de discapacitados y para la familia. Con razón estaba gritando el pobrecito, estaba todo paspado y con el culo rojo... hipoglos y a seguir. La mama y B se retiran del baño y yo no tuve mejor idea que, ya que estábamos ahí, hacer un pis. Un simple pis. Decisión de la que después me terminaría arrepintiendo.

Con B y L ya afuera del lugar, hice mi pis en el inodoro tecnológico de discapacitados. Eso sí, como corresponde, apreté el botón. El problema fue que el botón no solo no sé llevo el pis, sino que hizo sonar una alarma. Habiendo intentado apagarla durante 20 segundos decidí abandonar la escena. Al salir del abitáculo me encontré con una familia con un bebe en brazos queriendo entrar... Al verme salir a mi solo, con la sirena sonando, me pusieron cara extraña. Que estará haciendo este fulano en este baño? Y por qué suena la alarma? Se habrán preguntado.
Con mi mejor cara de boludo, les tire una sonrisa y sali. Ahi no paso nada.
Todo hubiera quedado no tan mal, si no fuese por las dos sirenas girando con sonido tirando luces amarillas de alerta.
Avergonzado y sin saber qué hacer, todo ahí dentro estaba escrito en japonés y la gente no me iba a entender ni medio aunque intentara explicarles que mi intención era simplemente tirar la cadena para que se fuera el maldito pis, abandoné la escena.

Dentro del parque está el templo Tōdai-ji que tiene un gran buda. Un enorme gordo sentado de 15m de alto con 2 más peques a los costados y 2 guardianes en la retaguardia. La entrada es paga, pero vale la pena. (foto 7, 9 y 10)




En la entrada un enorme estanque con peces y tortugas (foto 8)

Un apartado para los peces y el agua... Algo que nos llamó la atención en este viaje es como los japoneses en cada pequeño rincón donde pueden armar un corredor de agua o un lago, crían grandes peces de colores. Y cuando pueden también es común encontrar tortugas. Lo más raro de todo es que los peces están tan entrenados para manguear comida que cuando ven a una persona se acercan y abren la boca.



Volviendo de ver al gordo paramos a comer algo y a jugar con los ciervos hasta que otra vez B comenzó a quejarse. Cómo si todo hubiera estado premeditado el baño más cercano fue el del evento antes mencionado. Repetimos el proceso, no hice pis, y a mi salida aproveche a sacarle una foto a la sirena (foto 11)


En el camino de vuelta, algo me llamó la atención. Una imagen ya repetida. Turistas occidentales que alquilaron un quimono por un día y salir a la calle a conocer la ciudad vestidos así. Si alguno de Uds lo hizo o lo piensa hacer, no son dignos de mi respeto.

La excursión de Nara muy recomendable. Se puede hacer en 1/2 día apurado, o te lleva 1 día si vas tranqui y con chicos.

Con un ratito de más, fuimos a un super que tenemos a la vuelta. Es un gran gran supermercado que se llama central square. Una locura. Nuestros seguidores saben que nos encanta entrar a los supermercados y este fue el lugar. No solo eso, sino los precios también mucho más convenientes que los 7-Eleven o FamilyMart.

B y los ciervos