25/09/2025

IS2025 - Día 13 - Islandia - 25/09/2025

by G

Después de manejar 6 horas, llegamos a Reikiavik y completamos nuestra ruta circular por todo la isla sumando unos 1200 km.


     

     

     

Reikiavik es la capital y nosotros hicimos una pasadita rápida por el centro histórico con el objetivo principal de sentarnos en un café.

Lo que más nos llamó la atención fueron las casitas coloridas revestidas exteriormente con chapas de distintos tonos.

Sin darle mucho tiempo, buscamos refugio rápidamente en nuestro nuevos hospedaje.

Algo que nos dejó Islandia fue una mala impresión sobre la gente. Las experiencias estructuran ideas y nuestra experiencia hasta el momento no había sido buena. En el recorrido de los últimos días no habíamos cruzado un sólo islandes copado con quien interactuar.

Sabrán de otros viajes que es nuestra costumbre buscar interactuar con la gente del lugar. Saber cómo viven, saber cuales son sus costumbres y qué opinión filosófica tienen de la vida. También sabrán que solemos viajar con una caja de vauquitas para repartir cuando entendemos se dan estos acercamientos. Una manera de poder llevar con nosotros un pedazo de Argentina que pueda ser compartido. En este viaje ya habíamos perdido toda esperanza y la caja entera de vauquitas nos la terminamos comiendo. 

Nuestro hospedaje para las últimas dos noches en Reikiavik era un departamento cuyo host Kristinn (AKA Kitty) usa como vivienda permanente. En él vive con su esposa y 3 de sus 5 hijos. Creemos que por diversión alquila su dto en AirBnB. Si no, no lograríamos entender lo que nos ocurrió.

Kitty, de oficio vendedor, contextura grandota y unos 54 años nos recibió con una sonrisa. Con su cerrado pero entendible inglés comenzó a mostrarnos el lugar. Lo primero que nos dijo fue  "la casa está toda equipada, pueden usar lo que quieran, acá tienen un montón de especias que pueden usar si quiere cocinar".

Luego de eso nos mostró las habitaciones, la tele, la clave de wifi.

Le consultamos por el clima y eso desató lo que desencadenó el inicio de una charla imprevista.  Una cosa fue llevando a la otra y terminamos en la mesa del comedor, todos juntos hablando sobre un abanico de temas. Fue ahí cuando dijo "tengo jugo para los chicos" y tras eso sacó una limonada y un jugo de naranja. 

Después nos contó sobre cómo estaba compuesta su familia. Que tenía una familia ensamblada con 5 niños y 3 matrimonios. Hablamos sobre su trabajo y le contamos sobre el nuestro.  A medida que la charla fue avanzando, Kitty fue sumando cosas a la mesa. Para ese entonces, ya había agregado unos palitos de tipo bretzel y una especie de papitas pai que acá se llaman PIK-NIK.

Hablamos sobre la gente, su cultura y costumbres. Nos contó que un sueldo básico es de 3K euros, uno bueno de 6K euros, pero el alquiler de un departamento chico no baja de los 2.5K euros.

Después nos contó que su deporte favorito era el futbol. Ahí fue cuando aprovechó la oportunidad para decirnos que tenía unas cervezas de su equipo de futbol y las sumó a la mesa. Las SILFURSKEIDIN tenían un escudo azul impreso en el frente de las latas. Adicionmalmente ,sacó otras cervezas locales por si esas no era de nuestro agrado.

Luego nos contó que los islandeces realizaron un cambio cultural hace 30 años y hoy son mucho más abiertos a las distintas inclinaciones sexuales. Eso explico las calles y los locales pintados con el arcoiris típico a favor del orgullo.

También nos contó que si bien es un país caro, el agua, la calefaccion y la electricidad tienen costos irrisorios.

Para ese momento Kitty ya había sacado copas y un vino blanco italiano.

Hablamos sobre lo que le había salido el departamento, sobre lo que sale un alquiler. Hablamos del clima y de la temperatura. Según él, si bien es baja en invierno, al no ser húmedo es no es tan terrible. A Kitty se lo veía resistente al frío...

Ya con confianza nos comentó como la apertura a inmigraciones les cambió un poco la vida. Desde el aumento de la inseguridad, la ocupación en los hospitales y escuelas. Nos dejó entrever que no está muy de acuerdo con la inmigración paquistaní...

Ya para cuando comenzamos a hablar de política, nos dijo "aca tengo mi depósito, pueden agarrar lo que quieran, tienen comida y alcohol, agarren lo que quieran".

Claramente una demostración de genorisidad que no vamos a explotar pero que al menos nos sirvió para cambiar un poco la percepción sobre el islandés que nos estábamos llevando y confirmar que con el alcohol mediante los lazos se achican.

Solo nos arrepentimos de no haberle podido compartir un a vauquita.

     

     

     

24/09/2025

IS2025 - Día 12 - Islandia - 24/09/2025

by G

El sol y sus 14 grados nos despertaron a las 9 en nuestra casa creepy de Egilsstaðir. Les conté que dormimos con un pato embalsamado?

La predicción climática nos venía avisando de gran cantidad de chubascos, por lo que despertarnos en esas condiciones fue lo mejor que nos pudo pasar. En tu cara pronóstico lluvioso!

El recorrido de hoy lo realizamos por toda la parte norte de la isla. El camino nos llevó por un sendero montañoso y con terrazas verdes de pastura para las ovejas islandesas que parecen haber sido resultado de la cruza entre una cabra y un cerdo y cuyo pelo lacio se asemeja a la peluca de iggy pop.

Para eso de las 10:30 estábamos realizando la primera parada del día en el Stuðlagil Canyon. La visita al cañón tiene un parking con un punto panorámico desde el este y otro en el oeste y vale la pena desde todos los ángulos. Nosotros, por el itinerario ajustado, sólo fuimos del lado oeste y nos sentimos como estar mirando las cataratas del lado argentino. Sospechamos que las mejores fotos estaban del otro lado, ya que ese sendero te permitía ir hasta el pie del cañón.
De lo que sí tenemos certeza es que desde esta orilla, al ser más alto, el viento que sopla te deja la cara a lo Mickey Rourke y en todo momento corres el riesgo de salir volando y terminar abrazado a una de esas cabras-chancho.


     


Lo más pintoresco de esta rajadura en la montaña, que parece haber sido hecha por un enorme gigante, son sus piedras hexagonales que nos hicieron recordar mucho a las de Giant's Causeway en el norte de Irlanda.

La ruta siguió estando colmada de estas ovejas, que sólo su instinto de supervivencia era lo que evitaba que no se te crucen en la ruta. El paisaje verde, lentamente, se fue transformando en un desierto rocoso libre de toda flora y fauna.

     

Para las 13:30 estábamos en Dettifoss. Una cascada ubicada en un escenario lunar de piedra volcánica. Un entorno desértico compuesto por formaciones de basalto resultado de erupciones volcánicas y actividad glaciar. El impacto visual de la magnitud de la cascada se suma a la experiencia sensorial. El estruendo del agua y la vibración del suelo crean una conexión intensa con la naturaleza, digno de un ASMR superior a The Barber Shop. Todos coincidimos en que fue la cascada más imponente que vimos hasta ahora. Por entorno y tamaño. Por más que los niños lloren "no, papá, otra cascada no", les puedo garantizar que en este caso particular vale mucho la pena.


     


     

Luego, el paisaje de la ruta se fue tornando anaranjado a medida que nos fuimos aproximando a nuestro próximo destino, el volcan Leirhnjúkur. Este spot es uno de los paisajes geotérmicos más espectaculares de Islandia. Si el olor a bomba fétida y las paredes humeantes no te convencen de su actividad, a 1km  la enorme planta geotérmica debería hacerlo. Fuimos sin miedo a que ocurra algo. Después de todo, su última erupción había sido hace 40 años.

 

     



     


El sol ya estaba poniéndose en el horizonte y nuestro camino nos llevó a costear el lago Mývatn, digno de observarlo de todos sus ángulos.

     



Para eso de las 19 estábamos llegando al diminuto pueblo de Grenivík, don
de encontraríamos nuestra casita sobre las orillas del fiordo Eyjafjörður ofreciéndonos una vista realmente impactante.


Lo polémico de nuestro hospedaje era su arquitectura o distribución, que podríamos describir como simpático. Al momento de diseñar la casa, podemos pensar que tomaron decisiones un tanto polémicas. 

En la planta baja se encontraba la cocina y un pequeño living comedor, muy cómodos.

Una de las camas principales se encontraba junto a otras 2 camas más en el altillo al que accedías por una escalera empinada diseñada para un equilibrista con Nº32 de calzado. 

La única ducha de la casa se encontraba en el sótano, al cual se accede a través de otra escalera de iguales características y se encuentra junto a la sala de máquinas/lavadero. Detrás de todo eso está la habitación principal. O sea que te da la posibilidad de ducharte mientras observas como se seca la ropa. Eso si, tenés que medir menos de 1.70m para que la cabeza no te dé con el techo y rogar que justo no salga alguien que esté en la habitación. Pero lo más bizarro no es nada de todo eso. Lo más incomprensible de todo es que la unión entre la PB y ese sótano es a través de un baño de 1x1 que posee el único inodoro de la casa.
No sé si se entendió, pero ese baño tenía 2 puertas. Si estás en la habitación de abajo y querés ir a la cocina, tenés que pedirle permiso al que esté en el baño. Si estás en el inodoro, tenés que desarrollar la habilidad del hombre elástico para poder sostener las 2 puertas y tratar de embocarle al agujero.

El lado positivo es que este tipo de ambiente fomenta la comunicación, estrecha vínculos y mancomuna a los cohabitantes.

Nadie puede decir que estos islandeses no saben divertirse al momento de construir!

La noche terminó un poco a los sobresaltos. L gritando con en short y musculosa "hay una aurora boreal". M que salió corriendo con C en brazos y terminaron las 2 en el piso y una con el pie con hielo. J intentando reflejar lo que nadie podía ver con sus ojos en el celular. Y C gritando "no veo nada, papá, es mentira".

La cosa es que la actividad KP estaba en un índice de 2 (sobre una escala que va de 1 a 9). Un índice lo suficientemente bajo como para que una aurora boreal no pueda ser vista por el ser humano a simple vista, pero aceptable para ser eternizada en una foto con el Samsung de J.

Para nosotros, una nube gris en el cielo. Para uds, esto que se ve a continuación






23/09/2025

IS2025 - Día 11 - Islandia - 23/09/2025

by G

Sin mucha posibilidad de estirar las piernas en nuestro diminuto hospedaje de Höfn, rajamos temprano. Nuestro primer spot era la península de Stokksnes y el monte Vestrahorn. Un lago y una playa negra de arena volcánica finita junto con unas pequeñas dunas completan el paisaje perfecto.

Ese es el lugar donde se supone que podes sacar fotos como esta...


Nosotros no tuvimos esa suerte. El lago estaba seco, había viento y el reflejo parecía más la chica de la "La Llamada" que otra cosa. Y si faltaba algo, el cielo nubladísimo, por lo que esa foto sólo quedó en nuestra imaginación. Eso sí, la entrada nos la cobraron full price. Unos 1100 ISK por persona!

     

     



Embroncados con el clima, nos desquitamos con un chino que estaba por ahí. Y no estuvo mal. Creo que hicimos justicia en nombre de toda la comunidad que alguna vez vivió la experiencia que un chino te arruine la foto. Yo sé que al menos una vez en la vida a cada uno le pasó y se quedó con bronca. Hoy hicimos justicia. El pibe oriental estaba sobre la península con su trípode apuntando a la montaña. Hacía múltiples tomas que sospecho tenían como objetivo llevarse un recuerdo instagrámico de la montaña. No lo dejamos... al menos no uno en el que estuviera él solo con la montaña. Sólo esperamos que ese aleccionamiento haya servido para que vuelva a casa con una enseñanza que pueda compartir con el resto de sus compatriotas.


En el día de hoy alcanzamos la parte más oriental de la isla, por lo que nuestro camino comenzaría a llevarnos para el norte. Un trayecto de 3 horas, agreste donde la humanidad parece no haber hecho pie. Con la civilización muy lejos de nosotros y las necesidades básicas aflorando, no nos quedó otra que dejar nuevamente nuestras ofrendas en el camino.

   

En el trayecto veríamos lagos, montañas, picos nevados, cisnes cantores y cabras.
Y fue en unos de esos picos nevados donde la euforia de los niños nos hizo parar. No para ver el paisaje. No para sacar fotos. Sino para arrancar una guerra de nieve impulsada principalmente por M y elevada a escala de guerra civil por lo niños.


     


    


Después de los ostiazos con bolas de nieve, paramos en Gufufoss, una cascada que queda camino al colorido pueblo de Seydisfjordur.

     

El pueblo compuesto por 648 habitantes se parece a cuando Drac le arma a Mavis todo un pueblo cuando él no quería que se fuera del castillo. Pintoresco por estar a la orilla del fiordo, con casas caracterizadas por los gajes artísticos de sus habitantes y por poseer la primera iglesia gay friendly de Europa.

    


El fiordo muy lindo, pero a los nenes lo que los volvió más locos fue la plaza de juegos. Aparte de los juegos tradicionales, tenía un enooooorme saltarín y hasta una tirolesa donde casi perdemos a uno de nuestros hijos.

El día terminó en nuestra casita en medio de la nada en Egilsstaðir.


Acá el recorrido de hoy!