21/05/2016

EG2016 - Día 16 - Aswan 1 - 21/05/2016

by L

Lo primero que hay que tener en cuenta al visitar un país como Egipto es que nada es fácil y nada es como te dicen de entrada. Entonces va mi primer consejo: nunca te quedes con la primera propuesta, aun si te parece razonable. Camina, pregunta a distintas personas lo mismo (mejor si ven que estás chequeando precios, eso hará que comiencen a discutir entre ellos bajando el precio), investiga en internet. Aun cuando hayan llegado al precio justo, da la vuelta y hacé que te vas. ¡Podés llegar a conseguir aún mejor precio!

No es que lo hagan de mala voluntad. Bah, un poco sí. Te ven turista y piensan que tenés miles de dólares. También es su forma de vida. Ellos mismos regatean todo.

Esto viene a que en nuestro hotel en Aswan, por ejemplo, por una excursión de medio día nos querían cobrar el doble (o más) por algo que, si sos aventurero y te animás a hacerlo por cuenta propia, lo conseguís por la mitad. Eso sí, tenés que lidiar con ellos, regatear, ofenderte y hasta hacerte mala sangre muchas veces. Es parte de vivir Egipto.

Tras desayunar en nuestro nuevo y transitorio hogar y recibir ciertos números que no nos cerraban, decidimos cruzar al East Bank para evaluar nuestras alternativas.

 

Esta vez me senté en el bote con las mujeres y G con los hombres. Tras cruzar nos dirigimos a la estación de tren en busca de la oficina de turismo donde nos avivaron de los precios reales. Con ellos en la cabeza, salimos en busca de un taxi con destino al templo de Philae.

El lugar resultó increíble. Claramente allí nos querían garcar (y seguro nos marcaron) otra vez para cruzar con el bote. Dos niños fueron los responsables de llevarnos a lo que resultó una hermosa sorpresa.

 

El templo del 690 BC ocupa toda una pequeña isla, sin turistas, en medio del Nilo. Pudimos meter los pies en el río para relajarnos un poco. Súper recomendable.

   

Luego hicimos una pasada rápida por el obelisco sin terminar pese al consejo, esta vez sincero de nuestro taxista, que resultó ser un total fiasco, así que no vayan.

De vuelta a la ciudad nos perdimos en el mercado (souq) de Aswan, entre especias y tés de distintas hierbas. Un espectáculo para los amantes de la cocina y para mí, que me encanta imaginarme lo que voy a comer!

 

Tras recargar energías con un deleite de panificados rellenos de dátiles y miel, aceptamos la propuesta de un cachelette (carro llevado por caballos) hasta la estación de buses... mala decisión. Lo que sufrimos esos 5 km que nos separaban... cómo le pegaban al pobre caballo... mala decisión. No veíamos la hora de que termine la pesadilla para el caballo, que con 42 grados ya no podía más, y nosotros por ser los responsables de su tortura....

 

Tanto sufrimiento y la boletería cerrada. Eso implicaba levantarse al amanecer para comprar los tickets para ir a Abu Simbel.

Nos acercamos al río, en busca de nuestro amigo Gamal, dueño de la felucca Boob Marley (barco a vela que usan los egipcios desde la antigüedad)… durante una hora disfrutamos de la tranquilidad y frescura del Nilo viendo el atardecer…

   

Vuelta al mercado con el objetivo de cargarnos de provisiones para la aventura del día siguiente, encontramos un mercado sumamente distinto al de la tarde. Caída la noche, todo Aswan estaba en la calle, haciendo las compras, paseando, divirtiéndose, ¡nosotros nos deleitamos con unos shawarma de dorapa! Para que tengan una idea…

 
 
 

20/05/2016

EG2016 - Día 15 - Luxor 3 - 20/05/2016

by G

Último día en Luxor. Día de viaje hacia la ciudad de Aswan.

En internet ayer vimos que el único tren para turistas con destino a Luxor pasa a las 6:40 AM. Claramente eso iba a implicar levantarnos MUY temprano y nosotros queríamos dormir. Aprovechamos la amistad con nuestro amigo Mahmud y le pedimos si nos podía averiguar por una alternativa. Nos dijo que había un tren que salía a las 16:30. ¡Buenísimo! ¡Dormimos hasta las 9!

Eso nos daba tiempo para un desayuno de campeones, ponernos al día con los mails y relajar.

Algunas notas del clima… Peor que el sol, es lo seco del lugar. Es terrible. Ya tenemos todos los labios ardidos. La piel parece que se desgarra. Tomamos agua como nunca, pero nunca alcanza. La barba me pica. El polvo se te mete por la nariz y te llega a la garganta. Finalmente comprendimos lo profundo de la frase "Sed de camello".

Por la mañana disfrutamos del maravilloso hotel, hablamos con las chicas (Ilsa, la dueña, y otra alemana que se está hospedando al lado nuestro). Para cuando se hicieron las 14 hs, estábamos listos para salir. Con un pie afuera, nos agarra Ilsa y nos dice que nos tiene una sorpresa. Nos lleva a su apartamento y antes de entrar habla con Mahmud. A nosotros nos dice que esperemos un poco. ¿Por qué tanto misterio? ¿Pasó algo con nuestro taxi? ¿Pasó algo con el tren? Haciendo tiempo le mostramos a Ilsa y a la otra alemana el vídeo de nuestro casamiento. Lagrimeamos un poco los 4 hasta que finalmente nos dijeron que podíamos entrar.

La escena, un poco inesperada. Una mesa, 5 tazas de café y una enorme torta en forma de corazón. Tras nuestra cara de sorpresa, nos dijeron: "No podés cumplir años y no tener una torta". A L y a mí nos dejó helados. Bueno, "helados" en el sentido figurado. Acá con más de 40 grados y los huevos pasados por agua, helado no estás nunca. Un gesto que realmente no esperábamos.

 

Cuando se viaja por libre (como le gusta decir a los españoles), estas cosas pasan. A las 16 hs llegamos a la estación. ¡A comprar el boleto! No hay boleto, no hay tren de las 16:30. "18 hs, ticket on the train, train full". Bueno. Esperar en la estación fue toda una aventura.

A las 17 hs llega un tren y cual corrida de toros cuando abren la tranquera, en un lapso de 10 segundos pasamos de estar solos a estar rodeados de egipcios... y claro, éramos el centro de atención. Un grupo de señoritas se le puso al lado de L. Una le mostró orgullosa su marido, la otra le mostró fotos de su casamiento, nenes saludando. Muy bizarramente lindo todo. Luego se fue ese tren y se fue la gente. Nuevamente quedamos casi solos.

Una mujer nos deja unas cajas y nos pide que se las cuidemos. Luego se va. "Listo, volamos a la mierda", fue lo primero que pensé. Por suerte no. Estamos un poco sugestionados. ¿Cómo no estarlo? Es normal tenerle miedo a lo desconocido o a lo distinto. Ellos también nos tienen miedo. En Hurghada nos cruzamos con una dinamarquesa que estaba sola en Egipto, pero nos decía que no se animaba a ir a Argentina, le daba miedo. Al rato vino la pobre mujer, agradeció y se quedó con las cosas.

17:30 hs... en la estación se nos sienta al lado un egipcio, Mohamed, que me tocó la pierna más de una vez. Es que sí, vimos que son medio toquetones. Hablamos para pasar el rato, compartimos fotos y demás. Mohamed casi ni hablaba inglés... alguna que otra palabra suelta. Por lo que entendimos, era militar y también con destino Aswan.

18:30 hs llegó el tren y arrancó la odisea. Nuevamente gente gritando, corriendo, subiendo, bajando. Todos tenían una cosa en común: no paraban de mirarnos con asombro. No los culpo, éramos los únicos blanquitos. Y sí... ¿cómo no te van a mirar o pretender hablar de vos? Imaginen en BsAs cruzarse con una musulmana con la galabia esa toda negra. Va a ser un bicho raro. Bueno, nosotros acá éramos el bicho raro.

Y sí, el tren hasta las tarlipes. En medio de los gritos, Mohamed nos dice de ir a la unión de los vagones, donde está el baño, es oscuro y los hombres se juntan a fumar.

 

Imaginen la escena. Rodeados, centro de atención, a oscuras. De repente veo que uno agarra un segundo celular y empieza a escribir. Otro nos mira de reojo y le dice algo bajito al amigo. Lo primero que pensé fue: "Listo, aparecemos en uno de estos vídeos de ISIS que ahora están de moda...". La situación era más que creepy, pero la verdad, estamos más que sugestionados.

Obviamente no pasó nada. Lo único grave fue que tuvimos que viajar casi 3 horas parados con nuestros bártulos. Pero por suerte el último tramo bajó gente y conseguimos asiento “air condition my friend”.

A las 22:00 hs llegamos a la estación de tren de Aswan. Nos despedimos de nuestro amigo militar y encaramos hacia el ferry. Nuestro hotel, al igual que en Luxor, se encontraba en el West Bank y el tren llegó al East Bank. Gmaps, ferry, ir. 20 cuadras, caminamos. Caminamos, caminamos y llegamos, no llegamos. ¡Lpm! No hay nada. Solo vimos algún barquito, pero ninguna luz. Todo estaba muerto. Para colmo los del hotel no contestan. Ni sms, ni mail. Cansados... y nadie habla el puto inglés. Cansado es más difícil. ¿Dónde está el maldito ferry?

L toma valor y habla con 2 jovencitas que estaban en la calle. Muy poco inglés. Les queremos explicar lo que pasa, pero resulta difícil. Las chicas llaman a un amigo, nada. Aparece el hermano del amigo y nos dice que ya no hay ferry. YA NO HAY FERRY. Se empieza a juntar gente, viene el amigo del hermano del amigo, otro amigo y otro más. Todos gritan, la escena es confusa.

Por lo bajo, la nueva amiga de Lu le decía 2 cosas. Por un lado, afirmaba y afirmaba que no paguemos más de 10. La cara de pollitos mojados entregados nos vendía. Por otro, le consultaba si le podía prestar a su marido. 😮 Luego viene más gente y aparece un conductor. El hermano de la joven le dice que no nos puede cobrar más de 10. Se le ponen a discutir, la situación más confusa aún. Luego la joven desaparece y terminamos quedando en mano de los terceros.

Para “clarificar” uno agarra y nos dice: "My friend, tienen 2 opciones: 1) taxi hasta donde sale el ferry por 10 EL y luego el ferry (¿no es que ya no había ferry?); 2) taxi hasta el hotel, un rato de viaje porque el puente está lejos, y pagan 50 EL".

Ok, vamos con la primera opción, le dijimos. Le pregunto primero dónde es que sale el ferry. Me señala... al lado de la estación de tren. ¡Ok, es oficial, me quiero agarrar los testículos con una puerta! Toda esta vuelta y era cuestión de hacer 100 metros de donde nos había dejado el tren. Le digo que vamos caminando. Claramente habíamos llegado caminando, así que ¿por qué no? "You can try, but you are late, last ferry 23 hs".

Eran las 23:12, así que nos estaban engañando. Pero bueno, por 10 EL, vamos esas 20 cuadras en taxi. Vamos… y nos damos cuenta de que un segundo taxista nos custodiaba. ¿Qué hacía este tipo ahí? Llegamos al ferry y estaba... Al bajarnos del taxi el "custodia" dice "10 EL each".

No sé si fue la acumulación del cansancio, el hecho de que fuera mi cumpleaños y no haberme regalado nada, o qué, pero a L se le pusieron los ojos llenos de venas. Su respuesta fue contundente. Comenzó a increpar al custodio. Al grito de "10, policía, police" y otra serie de amenazas mitad en español, mitad en inglés, el custodio salió carpiendo. Al taxista lo miro y le digo "te voy a dar 10". Me mira con cara de asustado, la mira a L, me mira, agarra la plata y se va.

Subimos al ferry, y seguimos sumando escenas bizarras. La mitad para la derecha eran todos hombres de blanco. De la mitad para la izquierda, todas mujeres de negro. L ya cansada, me agarró de la mano y me dijo: "nos sentamos los 2 acá y se van a cagar". Así fue como cruzamos el Nilo con todos mirándonos de manera extraña.

Nueva teoría de L... ”estos tipos se inmolan por:”
- no pueden "estar en contacto" con una mujer si no se casan.
- una persona con hermanos mayores no se puede casar hasta que sus hermanos estén casados.
- para casarse necesitan pagarle a la familia de la mujer, por lo que si no tienen plata tampoco se pueden casar.
- escuchan el Corán todo el día… una y otra vez.

 

19/05/2016

EG2016 - Día 14 - Luxor 2 (Entre templos y tumbas) - 19/05/2016

by L

Ante todo, queremos avisarles que estamos bien. Esta mañana, madrugada de uds, supimos lo del avión de Egyptair. Acá no sentimos que estemos en peligro para nada. De hecho, la gente nos dice que le digamos a nuestros amigos y familia que no hay problema… veremos en qué termina lo del avión.

6.45 am suena el despertador (como verán esto no es exactamente unas vacaciones de descanso). El desayuno de campeones nos esperaba temprano junto a la maravillosa pileta del hostal para salir con un sol no tan fuerte como el de ayer (fue terrible!) a recorrer el West Bank del Nilo en Luxor.

Otra de las precauciones que tomamos para no sufrir los 42 grados de temperatura fue no hacerlo solos, es decir, esta vez aceptamos la propuesta de un auto con AC que nos llevaría a recorrer lo que resultaron distancias sumamente largas como para hacerlas por nuestra cuenta.

Nuestra primer parada fue el Templo de Hatshepsut. Un enorme templo tallado en la roca que la faraona del mismo nombre ordenó levantar para que la recordaran una vez muerta. Menos mal que eran las 8 am. Por un lado, porque estábamos solos, por otro, porque esos 500 m hasta las escaleras, a pleno rayo del sol, podrían haber sido letales.

 

El lugar es tan imponente como se ve, pero lamentablemente dentro no mucho queda en original.

La segunda parada y creo la mejor, el Valle de los Reyes. En este valle se encontraron unas 50 tumbas de faraones pertenecientes al nuevo reino (entre XVI y XI BC). Cada una de ellas es distinta en forma y decoración. Cada faraón del nuevo reino en vida mandaba a construir su tumba dentro de la montaña y a decorarla.

Con nuestro ticket podíamos visitar 3 de las tantas tumbas. La primera ganadora fue la de Ramsés IV; una tumba increíblemente decorada casi toda en el mismo nivel; luego la de Horemheb, y Tutmosis III. La de H era increíble, súper decorada con mucho azul, dibujos en relieve y profunda con el sarcófago de granito dentro.

 

La última también profunda pero no tan hermosa. Cuando estuvimos a punto de entrar a esta última tumba, nos dimos cuenta que G había perdido los tickets!!!! Como podía ser? Después de todo, él quiere centralizar todo porque a él esas cosas no le pasan… bueno, para variar, tuvimos que hacer toda una actuación de Uh, me voy, que pena… jau mach ou pei?... mostrarle solo unas monedas que teníamos… no no smol mani… no no, bueno entonces me voy (yo re caliente con G) hasta que agarraron, previo gesto de shhhhhhh… al salir, bajar de la montaña, en el camino, divisamos primero uno de los tickets, luego el otro… eso significaba poder entrar a otra tumba! Elegimos la de Taussert-setnakht y no nos equivocamos, súper súper profunda y maravillosa. Las fotos se las debemos porque me hicieron dejar la cámara, G robó alguna pero eso implicó que cada dos por tres los guardias le vinieran a pedir plata… acá todo funciona así.

El tercer destino fue Medina Habu, el templo memorial de Ramsés III dedicado a Amón, no tan grande como Karnak pero bastante imponente por su tamaño y decoración.

 

La diferencia con los anteriores es que Ramsés III se avivó que para evitar que los faraones futuros le afanen el templo borrando su nombre de los dibujos y esculturas, le convenía hacer los motivos con relieve y súper profundos! Así evitaría que una vez muerto, nadie le robe el mérito. En este también transcurría parte de la vida egipcia como mercadeo y otros.

 

Para esta altura, eran ya las 12.30 o 13 y el sol acumulado me puso mal… así que abandonamos la recorrida, pasando por los colosos y volvimos al hotel para hacer tarde de pileta, y charlas con Ilsa, la alemana dueña del lugar, quien nos ha adoptado.

 

Nos contó su historia de amor con Mahmut, nos mostró los nuevos deptos que están haciendo (hermosos, si alguien le interesa, les pasamos la data!). Quedé fascinada con las lámparas y papiros que han puesto para decorar! Le descubrí que entre tanta lámpara egipcia, tiene una de IKEA, jajaja se rió cuando se lo dije y se ofreció a mandarme una cuando Macri nos permita nuevamente traer cosas de afuera… una genia!

18/05/2016

EG2016 - Día 13 - Luxor 1 - 18/05/2016

by G

A las 7 sonó el despertador. Nos despertamos en nuestra nueva residencia temporaria, Nile Compound. Luxor cuenta con 2 zonas divididas por el río Nilo. La zona este, donde está "la ciudad", y la zona oeste, más rural, donde está el hotel.

 

El lugar es manejado por Mahmut y su esposa alemana Ilsa (otro caso alcanzado por la nota). Muy lindo lugar. L enamorada con el lugar. Desayuno de campeones y arrancamos.

Como arrancamos tarde, optamos por empezar por el lado este. Cruzamos en el ferry y ahora, de día, notamos que el agua del Nilo claramente no es como la del mar Rojo. De clara no tiene un joraca. Primer destino, Karnak. Joya, teléfono con internet, gmaps, Karnak, ir.

Menos de 20 cuadras, vamos caminando. Cuando llegamos al lugar, no llegamos. ¿Como puede ser que no lo veamos si supuestamente Karnak es enorme? Le preguntamos a un buen hombre dónde estaba Karnak.. "Far away my friend". Si claro, vos porque me querés encajar un taxi. "I walk, I walk". Se le pusieron los ojos ahuevados y eso me preocupó. Miro el mapa... "Karnak hotel" tenía marcado.

Todo se solucionó con 10 EL y 10 minutos de taxi. Pero L no dudó en recordármelo una y otra vez. UNA Y OTRA VEZ… Cuando se viaja sin guía y se improvisa, estas cosas pasan.

Llegamos a Karnak. Este complejo de templos religiosos arrancó a construirse en el 2000 AC y cada uno de los faraones les fue agregando algo. Es el segundo antiguo complejo religioso más grande del mundo (primero Angkor Wat en Camboya).

 

Karnak tiene 3 recintos, el más conocido dedicado a Amun-Ra (equivalente a Zeus para los griegos). Para los chicos, el Dios cabeza de plumas, el Dios de los dioses. En el 2do bloque, el más impresionante, hay 134 columnas con forma de flor de papiro.

   

Es el techo soportado por columnas más grande del mundo. Y apenas es del 1300 AC. Eso sí, del techo no quedó casi nada. Bueno, no los voy a aburrir con los detalles. Sólo las cosas más importantes... si vienen, traigan agua, traigan gorro y vengan bien temprano.

 

Al salir de Karnak, con la idea de no pagar precio turista para el taxi (20 EL), salimos a buscar un taxi y ofrecer 5 EL. Esperando un taxi, se nos acercó un hombre a ofrecernos ayuda. Otro más que nos quiere embocar algo...

"Where you go?"... templo de Luxor. "Come with me, good price my friend". ¿Claro, no? Resulta que el buen hombre nos esperaba diciendo que tomemos el local bus, 1 EL, barato barato. Lo esperó con nosotros, lo tomó con nosotros, pagamos 1,5 EL por los 2 y antes de llegar a Luxor se bajó diciendo "Salam", un saludo respetuoso que significa "paz”.

Cuando se viaja sin guía y se improvisa, estas cosas pasan. Exhaustos por el calor, nos metimos en un MC, a refugiarnos en el aire acondicionado. Con el sol arriba decidimos encarar para el soko.

 

En él nos encontramos al amigo dueño de la frase "Far away my friend". ¿Qué hacía este tipo en la otra punta de la ciudad? Medio creepy… Resulta que el amigo tenía un local en el soko y nos quería vender algo. Luego de un duro regateo terminamos llevándonos unos lompas. Y seguro que el egipcio nos garcó.

Atravesamos el soko "turístico". Luego el no tan turístico, el mercado de las frutas y entre otras cosas, carne de camello. Junto con un nuevo amigo que hicimos en el camino terminamos en una casa donde vendían papiros a "precio fijo". Tan fijos los precios que el papiro que arrancó teniendo un precio de 500 EL, lo pagamos 150 EL. Y seguro, el egipcio nos garcó.

 

Luego, Templo de Luxor. Muchas estatuas de Ramsés II y su pequeña Nefertari, el cabeza de perro (Anubis, Dios de la momificación) y por supuesto el Dios Amón, entre otros. Este avivado terminó con la construcción del templo y se adueñó de lo que hicieron sus predecesores (cambió el nombre de los otros por el de él).

   

Agotados encaramos para el hotel. Bote, cruce y taxi. Eso sí, me di el gusto de garcar a un egipcio. Con la promesa de que mañana íbamos a contratar un tacho por todo el día, logré que nos lleven del ferry al hotel casi gratis (5 EL). No me sentí mal.