13/05/2016

EG2016 - Dia 8 - Hurghada 3 (GOTA ABA RAMADA) - 13/05/2016

by L

7.00 am, suena la alarma. ¡#@$%!!!

Esto de bucear a veces es una pesadilla. Aun con el cansancio acumulado del año, Londres fulminante, nos levantamos con mucho pesar… qué buena estaba la cama.

Desayuno rápido y liviano (les recuerdo que nos esperaba un bote, sabrán entender), salimos del hotel donde Samir, nuestro tachero, ya nos esperaba para llevarnos al centro de buceo.

Comienza nuestro recorrido de 10 km hacia el centro. La verdad es que nosotros estamos ubicados, entiendo, en una zona exclusiva (mamita…) porque Samir nos llevó por la calle “principal” sobre la que se podían ver hoteles abandonados y a media construcción o cerrados por la escasez de turismo.

 

Pasamos por la gran mezquita, la marina, y de a poco nos fuimos metiendo en el verdadero Hurghada... pobre, muy pobre, donde estaba nuestro centro de buceo New Bijou Soon.

 

La verdad es que el aspecto dejaba que desear… ¿a estos tipos vamos a dejarles nuestras vidas en sus manos? Pero la calidez de Lidjia (la esposa eslovaca de Ahmed), Ahmed y su hijo Adam, se robaron nuestro corazón.

No tardaron en llegar un vietnamita que vivía hace años en Texas, Kit, yanqui, y Nadia y Racheal, inglesas. Tras probarnos nuestros trajes, partimos con destino a la Marina, donde un gran barco nos esperaba junto a otros grupos de buceo y sus respectivos instructores.

Mar Rojo adentro, tras 1 hora, nos encontramos en un spot con varios pináculos: GOTA ABA RAMADA, el cual sería nuestro objeto de exploración todo el día.

 

Antes de llegar, tuvimos nuestro segundo desayuno… una especie de pan muy finito y con capas, tan grasoso como rico llamado FATIR, el cual se usa como cuchara para untar un queso feta bastante líquido y miel quemada. A mí que lo dulce mucho no me va, el fatir y el queso valían la pena.

Pobre G, por primera vez anunciaba no sentirse “muy bien”… sin embargo bajó. La verdad, para quienes bucean, cero corriente, un buceo muy sencillo pero lo más triste es que no había mucho para ver...

 

No sabemos si luego de Tailandia e Indonesia tenemos la vara muy alta pero: pocos peces, chicos y en pequeño número, coral bastante monótono y pobre, y encima el agua fría. A destacarse: alguna raya, algún pez simpático que nos sorprendió, algún cardumen inesperado y los que nunca puedo encontrar: los scorpionfish.

 

De hecho buceamos con remera, y traje de 5 mm. El agua, a unos 26 grados es fría, créanme. Tras 45 min de buceo, nuestro instructor más que precavido (a mí me quedaban 50 bar… normalmente subimos con 20 o 10, siempre al límite) nos hizo la parada de seguridad (innecesaria ya que estuvimos a 15 m máx), y subimos para el almuerzo…

 

Mientras tanto el barco apenas giró en el lugar, luego entenderíamos que el segundo spot era el lado izquierdo de los pináculos. G nuevamente anunciaba sentirse mal, pero eso sí, el almuerzo no lo salteó…

 

Este segundo buceo más sencillo que el anterior… antes de sumergirnos, observé que el mar se había llenado de medusas fucsias, para lo que entré en pánico (para los que me conocen de años atrás recordarán mi encuentro con una aguaviva letal en Brasil) más que peces payasos en sus pequeñas anémonas, algún boxfish, y una serpiente de mar, bastante imponente.

 

Dispuestos a subir porque todo el grupo ya tenía frío, parada de seguridad… en la cual G empezó pobre a hacer señas y de repente subió, pese a las órdenes y el intento infructuoso del instructor por frenarlo…

 

De repente dos cardúmenes de peces, uno negro y otro clarito se abalanzaron cerca de nosotros… Luego entenderíamos que lo que sucedió es que G finalmente explotó (llámese vomitó TODO) y los peces corrieron a comerse lo expelido… SÍ, Na, ya no sos la única!

   

Vuelta al hotel, Samir, nuestro taxista amigo se despidió de nosotros hasta pasado mañana, ya que el buceo de mañana lo cancelamos por: 1- G, 2- nos decepcionó un poco lo que vimos hoy.

12/05/2016

EG2016 - Día 7 - Hurghada 2 - 12/05/2016

by G

¡A levantarse a desayunar que el paraíso nos espera! Arriba que se ve que es un día espectacular y tenemos mucho por hacer… Abrimos la ventana de la habitación y vemos… barcos, barcos y más barcos. Malditos barcos están por todos lados.

Para arrancar el día, casi sin quererlo, terminamos desayunando en el hotel. No sé bien cómo llegamos ahí.. Abrimos una puerta, nos pidieron el número de habitación y cuando nos dimos cuenta ya estábamos adentro. Puede pasar en uno de estos países donde te dicen “Ajlaja majjala, sir”.

El lugar… Donde alguna vez había una fauna envidiable, hoy está este monstruoso hotel con grandes botes alrededor.

 

Toda esta inmensa estructura pensada para gordos bebedores en reposeras tomadores de sol. Claramente no es un lugar para nosotros. Imagínense… playa privada... a decir verdad, es una miniplaya y reposeras para estar tirado ahí esperando que pase el tiempo.

Reconozco que esto sería “el paraíso” para los gordos bebedores en reposeras tomadores de sol (GBERTS de ahora en más), pero para nosotros, fans de la aventura y de “into the wild”, esto te hace sentir dentro de una jaula. Y como si fuera poco, ¡en el hotel no está ni el loro! Así que somos nosotros, los empleados del lugar, 10 personas más, y los hombres bomba.

Los únicos peces que se ven desde la costa son unos pequeñitos amiguitos color arena. Todo lo demás fue destrozado por el hombre. Para colmo el hotel tiene una musiquita irritante del estilo Leisure Suit Larry (perdón, solo algunos pocos van a entender esta analogía) que ya me está empezando poner mal.

Ahh, un detalle en un lugar donde el código de vestimenta pareciera bastante marcado, L ya tuvo que salir a mostrar el traste. No le importaron las potenciales represalias que pudiéramos llegar a sufrir.

 

Sin importar más, culo al aire. (Aja… pensaron que iba a subir una foto de L en culo!). Por ahora son sólo miradas. Si llegan a dejar de recibir mails de nuestra parte, ya saben... a la posibilidad de ser alcanzados por un hombre bomba, ser capturados por el ISIS y degollados en nombre de Alá, ahora hay que sumarle encarcelamiento o apedreamiento por conducta inapropiada. Bueno, también es posible que no tengamos internet...

 

Sin mucho para hacer, el día de hoy nos mimetizamos con el lugar, y lo reducimos a relax, siesta, y estar tirados cual GBERTM.

A la noche, como buenos amantes de la comida (pero nunca GBERTM), encaramos para la ”calle donde está la movida”. Luego de pasar por el local de Ramsés (no me dijo qué número era) paramos en el mismo lugar de ayer, donde comimos bueno y barato.

 

Día casi perdido… eso sí... ¡ya tenemos todo arreglado para arrancar el buceo mañana!

11/05/2016

EG2016 - Día 6 - Camino al paraíso acuático del Mar Rojo - 11/05/2016

by L

5.30 am la alarma suena. ¿Por qué? ¿Por quéeee? Pero como la sonrisa de anoche aún me dura, me levanto, y, ducha de por medio, arrastro a G fuera de la cama… ¡Dale que perdemos el easybus!

Por delante teníamos hora y piquito para llegar a Gatwick, y casi tres horas por delante hasta la salida del avión… G me dice que soy una exagerada, que por qué tanto tiempo antes, si podíamos dormir un poco más… bueno, este fue un ejemplo de por qué siempre quiero ser precavida para evitar perder nuestros vuelos… el tráfico fue terrible, no en Londres, sino en el country side… increíble, estos ingleses no invierten en autopistas, les gustan las calles chiquitas para que se atesten bien de autos…

Dos horas luego estábamos aún en el easybus, no sé si era que hacía calor en el bondi, o que creíamos no llegar pero lo que transpiramos… ¡otra vez otro vuelo perdido!

Por suerte, un poco corriendo, otro poco por atraso del avión, logramos abordar. Nos quedaban 4 horas por delante hasta alcanzar cielo egipcio.

 

Una nota de color: el avión parecía un viaje de jubilados, excepto por nosotros… creo que entre todos los que abordamos, alcanzamos a sumar la edad de las pirámides! (no se ofendan). La bienvenida a Hurghada no tardó en llegar, y cuando digo bienvenida, me refiero al primer intento de estafa. Normalmente esto ocurre en estos países árabes al salir del aeropuerto. Pero acá no tardó en llegar y mucho antes de lo pensado.

La tripulación de Easyjet nos despidió muy gentilmente y el calor sofocante del sol de Hurghada nos dio la bienvenida. Primera señal: cartel a la salida de la gate indicando VISA ONLY 25$... antes habíamos chequeado el valor y ese era el correcto… pero ¿por qué ONLY? A los metros nuevamente el cartel… ¿qué nos estarían intentando avisar?

Siguiendo los carteles de Control de Pasaportes llegamos a un pasillo con unos escritorios en el medio, bastantes deteriorados y de aspecto dudoso pero ubicados antes de la policía… es decir, entre la gate y la salida. La gente hacía cola, y los egipcios les firmaban los pasaportes. MIEDO.

Llega nuestro turno. Le damos los pasaportes a nuestro nuevo amigo, y nos dice fifti ingliy moni… G responde que solo tenemos 50 dólares AMERICANOS (estrategia para evitar los vueltos, nunca dar más de lo que te piden por las dudas). El ya no tan amigo responde american no, ingliy… y nuestro amigo empieza a hablar con el que gentilmente nos había indicado el desk a nuestra espalda. No no no, nos corremos a otra, no sea que este de atrás esté entongado con el del desk… igual chamuyo.

¡Vamos! dice G, y se acerca a un policía, que se encontraba en el control de pasaportes quien le indica el BANK (este buen hombre, unos minutos luego, le indicaría a un joven inglés que saque la visa con nuestros amigos… son todos una manga de ladris). Vamos al banco, el sr que nos atiende sin decir una palabra, nos pone las visas, y CHAU, cruzamos el control de pasaportes sin problemas…

¿Se dan cuenta? En otros países que visitamos, esperan a cagarte cuando la poli no los ve. ¡Acá en la cara, de hecho la misma cana te manda con los ladris! ¡Mucho cuidado a los que quieran venir por libre!

Segunda etapa: buscar un chip para el teléfono (mami, para tranquilidad tuya, G decidió gastar algo de plata a fin de tener conexión con el mundo). Obviamente acá también te cagan, pero no tanto… G verificó las tarifas en internet y estaban bastante bien. Lo principal de comprar el chip era conseguir cambio para el taxi.

Tercera etapa de la misión imposible: conseguir un taxi. Habíamos leído que distancias cortas, como la que debíamos hacer, debía costar 10 o 20 LE. Bueno, arrancaron con 200!!!!! Nos llegaron a pedir 40 euros (400 LE), y debe haber gente que lo paga! Nosotros, casi ofendidos, les dábamos vuelta la cara… ¿están todos locos? G le decía 10! No no, OUT… así fue, caminamos un montón hasta llegar a la primera rotonda dentro del aeropuerto y un Estefi nos sigue con el taxi… 40 LE, no no, ¿5 euros? MENOS….

Seguimos caminando, yo no muy segura porque ¿qué hacemos una vez afuera? eran las 18, en un país no tan fácil, con un cartel enorme de somos turistas y nos hacemos los malos… pero finalmente, con un billete de 20 en mano G logró que un taxi nos levante, era eso o caminar 4 km por las calles de Hurghada… MIEDO.

El taxi arranca, 5 min luego, cruza un puesto policial que tenía 5 hileras de vallas para evitar el libre acceso. Aminora, el policía mira el interior del taxi, seguimos. Dos minutos luego, el Marriott… increíble, creo que nunca estuvimos en un hotel así… y lo más triste es que estamos solos. Nos dieron un upgrade, pero ¡sí, claro, si están vacíos! TURISMO: menos cero!

 

La noche cae, recorremos el hotel, descubrimos unas barracudas debajo del muelle avecinando lo que nos espera al bucear, y decidimos salir de esta burbuja. Todo muy lindo pero no es nuestro estilo.

 

Terminamos visitando supers (me encantan) y comiendo a morir falafel, shawarmas y no sé qué más por dos mangos con 50.

 

10/05/2016

EG2016 - Día 5 - Londres 4 (último día en tierras inglesas) - 10/05/2016

by G

Hay varias cosas que ponen de mal humor a L. Desde el inicio del viaje, reflotaron 2 de ellas. Una fue hace 2 días, cuando luego de las vivencias "pillísticas" nos encontramos que, al ser domingo, los locales de ropa cerraban sus puertas a las 18 hs. Eso desató la furia comprimida del dragón.

El segundo evento aconteció hoy, cuando Londres volvió a ser Londres. Ya no más días soleados sino la llovizna molesta que caracteriza esta ciudad…

Y nada podía contener a la fiera. Intenté abrazarla, pero era como estar abrazando la bomba atómica… ¡nene! (gracias Bambi por tanto). Bueno, salimos a la calle en búsqueda de una casa de té donde comprar té. Terminamos eligiendo una "infusión de frutos rojos". La infusión se ve como té, sabe como un té y huele como té. Ahora, el té es una planta y esta infusión no la tiene… ergo, no es té.

Salimos del local al grito de "¡NO ME QUIERO MOJAR!" (al mejor estilo de Facu) y avanzamos por las callejuelas de Londres.

El destino, una juguetería que se llama Harrods y yo no conocía. Bueno, no era una juguetería… me engañaron como a un niño. El lugar era "la tienda más exclusiva y cara" (dixit angryL). Lo bueno es que esto ayudó a que le cambie el humor. Y si la señora es feliz, G es feliz.

Imponente este shopping “exclusivo”. Perfumería, cosméticos, ropa, electrónica, un sector de comidas, panadería, cafetería, chocolatería y todas las "ías" que se les ocurra. Eso sí, arriba de todo, finalmente una juguetería.

 

De lo mencionado y más, con variedades de todas partes del mundo. La juguetería, muy bonita. Todo, todo en empaques que L definiría como una "topetitud". La topetitud también se veía en los precios… Un muñeco que en EE. UU. pagamos menos de 20 USD, acá estaba 40 libras.

 

La próxima parada fue el Museo de Historia Natural. No lo conocía y la verdad está muy bueno. Tiene hasta una simulación de un terremoto. De todas maneras, la gema del lugar son los dinosaurios. ¡Hasta un T-Rex vivo!

   

La parte de mamíferos también es recomendable. Es imponente la ballena azul con sus 30 m de largo. Nota: si entran por el costado la cola es mucho menor. Vale la pena el dato, más que nada si está lloviendo y tenés un angryL al lado.

Aledaño está el Museo de Ciencias. Lo más interesante la parte espacial, los astronautas y demás. Aprendimos cómo hacen los astronautas para ir al baño (en el espacio donde TODO flota).

 

El almuerzo en esta oportunidad fue en Burger King. Lo llamativo del lugar es que te dan el vaso vacío para que te autosirvas la gaseosa. ¡Y qué variedad de gaseosas! Nos dio para probar 3: Schweppes Raspberry… una cosa química indefinible; Coca de vainilla... no sé cómo le puede gustar eso a Mati; y la Dr Pepper… para L con gusto a Glade, para mí y para Max, lejos la mejor.

Ah.. in your face Juan. ¡Mirá el punto de fuga!

La próxima parada fue la National Gallery. Sí, sí, un día bastante cultural. Ahora que no está más Juan con nosotros, podemos hacer este tipo de turismo intelectual.

De los cuadros de la galería, hay uno que me pareció muy ladri. El amigo Monet. ¡Qué vida la de este tipo! Yo configurando cajitas verdes, pasado a binario las máscaras de subred y este atorrante llenándose de plata haciendo cuadros de nene de 5 años. No me jodan que eso es arte. ¿Qué hizo este pibe para llenarse de oro? Es algo que nunca voy a entender…

Eso sí, Vincent es crack.

Antes de irnos del lugar, estábamos con gusto a poco. Como buenos fans de ”Los Tudor”, teníamos que ver algún cuadro de Henry VIII, alguna de sus 6 esposas o alguna de sus hijas. Buscamos, pero nada... ¿cómo no va a estar acá? Gordo inglés, ¿dónde estás?

La National Gallery consta de 47 salas y luego de recorrerla casi íntegra casi nos dimos por vencidos. Pero como casi siempre, internet dio luz en esa penumbra (los museos, no sólo son gratis, sino que también tienen free WiFi). El gordo estaba en el salón 1. Fuimos al salón 1 y había una muestra temporal de cuadros con flores. :S ¡Se llevaron al gordo!

Ya casi sin esperanza, buscamos ayuda con un playmobil del lugar y nos supo indicar nuestro pequeño error. El gordo estaba en la "National Portrait Gallery", galería que se encontraba a pasitos. Contentos fuimos y nos sacamos fotos con él y toda la tropa.

Saliendo del museo, aprovechamos para sacarnos la foto del Big Ben. Y bue, no estuvimos cerca de la zona en este viaje...

A las 19 hs arrancaba la función en el teatro “Her Majesty’s”. Hicimos tiempo curioseando en un par de supermercados locales, hasta que se hizo la hora. La ubicación que obtuvimos, por 22 libras era lejos de ser mala. Desde donde estábamos se veía el 90% del escenario.

Nota: Si quieren ir a algún evento del rubro y gastar relativamente poco, pasen temprano por TKTS y pregunten por oportunidades del momento. Por internet pueden conseguir algo, pero la oferta es mejor si se aproximan al lugar.

Respecto a la función, voy a aclarar que no me entretiene ni la revista, ni la ópera, ni nada de el estilo por lo que me costó mantener la concentración por momentos. Hecha la aclaración, el lector queda advertido que mi crítica no debiera ser tenida en cuenta por aquellos afines al rubro.

La historia es la una copia de King Kong, solo que King Kong no es un gran mono sino un fantasma, la historia no transcurre en las calles de Nueva York, sino en una ópera, King Kong no se muere sino que “desaparece”. Hay otras tantas diferencias, pero no les quiero arruinar la sorpresa por si alguna vez la quieren ver.

El teatro no muy grande, pero la escenografía imponente. El escenario cambiaba de escena a escena haciendo que uno se pregunte, por ejemplo, dónde es que tenían guardada la escalera.

La experiencia hizo felices a 2 personas. L salió del lugar con las manos coloradas y una sonrisa en su rostro. Y si la señora es feliz, G es feliz.