by G
¡A levantarse a desayunar que el paraíso nos espera! Arriba que se ve que es un día espectacular y tenemos mucho por hacer… Abrimos la ventana de la habitación y vemos… barcos, barcos y más barcos. Malditos barcos están por todos lados.
Para arrancar el día, casi sin quererlo, terminamos desayunando en el hotel. No sé bien cómo llegamos ahí.. Abrimos una puerta, nos pidieron el número de habitación y cuando nos dimos cuenta ya estábamos adentro. Puede pasar en uno de estos países donde te dicen “Ajlaja majjala, sir”.
El lugar… Donde alguna vez había una fauna envidiable, hoy está este monstruoso hotel con grandes botes alrededor.
Toda esta inmensa estructura pensada para gordos bebedores en reposeras tomadores de sol. Claramente no es un lugar para nosotros. Imagínense… playa privada... a decir verdad, es una miniplaya y reposeras para estar tirado ahí esperando que pase el tiempo.
Reconozco que esto sería “el paraíso” para los gordos bebedores en reposeras tomadores de sol (GBERTS de ahora en más), pero para nosotros, fans de la aventura y de “into the wild”, esto te hace sentir dentro de una jaula. Y como si fuera poco, ¡en el hotel no está ni el loro! Así que somos nosotros, los empleados del lugar, 10 personas más, y los hombres bomba.
Los únicos peces que se ven desde la costa son unos pequeñitos amiguitos color arena. Todo lo demás fue destrozado por el hombre. Para colmo el hotel tiene una musiquita irritante del estilo Leisure Suit Larry (perdón, solo algunos pocos van a entender esta analogía) que ya me está empezando poner mal.
Ahh, un detalle en un lugar donde el código de vestimenta pareciera bastante marcado, L ya tuvo que salir a mostrar el traste. No le importaron las potenciales represalias que pudiéramos llegar a sufrir.
Sin importar más, culo al aire. (Aja… pensaron que iba a subir una foto de L en culo!). Por ahora son sólo miradas. Si llegan a dejar de recibir mails de nuestra parte, ya saben... a la posibilidad de ser alcanzados por un hombre bomba, ser capturados por el ISIS y degollados en nombre de Alá, ahora hay que sumarle encarcelamiento o apedreamiento por conducta inapropiada. Bueno, también es posible que no tengamos internet...
Sin mucho para hacer, el día de hoy nos mimetizamos con el lugar, y lo reducimos a relax, siesta, y estar tirados cual GBERTM.
A la noche, como buenos amantes de la comida (pero nunca GBERTM), encaramos para la ”calle donde está la movida”. Luego de pasar por el local de Ramsés (no me dijo qué número era) paramos en el mismo lugar de ayer, donde comimos bueno y barato.
Día casi perdido… eso sí... ¡ya tenemos todo arreglado para arrancar el buceo mañana!












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