09/05/2016

EG2016 - Día 4 - Londres 3 - 09/05/2016

by L

Cómo explicarles el odio que me da escuchar la alarma del celular… ya no porque crea que me toca ir a trabajar, sino porque ¡ESTAMOS ROTOS!

Tres veces silenciamos el celular hasta que pude tomar coraje y meterme a la ducha… ¡cerebro despertate!

G arrastrándose, logra salir de la cama. Es hora de cambiar de hotel. Por qué, se preguntarán… había una vez dos argentos que querían viajar a Egipto… pero los ingleses aparentemente no querían que nos fuéramos tan rápido… así que nos cancelaron el aéreo y nos vimos forzados a quedarnos unos dos días más en esta maravillosa ciudad.

Como nuestro segundo aéreo (sí, no íbamos a darnos por vencidos tan rápido) saldría de Stansted Airport, logísticamente nos convino acercarnos a Victoria Station. Así lo hicimos. Con nuestras mochilas, nos dispusimos a marchar bajo el sol londinense unos 3,2 km… ¡MÁS!

Y sí, ¡seguimos caminando! Una corrección sobre mi mail anterior, el subte SIN la Oyster cuesta 4,9 libras, con la tarjeta 2,4 aprox… así que ya no sabemos si caminamos por ratas, o por deporte… lo dejo a su criterio según nos conozcan.

Nuestro segundo hotel bastante más viejo pero nuevamente funcional, a excepción de los 5 pisos por escalera… ¡esto más que Londres parece Ámsterdam!

Aprovechamos el servicio de café libre, y a lo yankee, salimos con nuestro café en vaso de plástico y tapa por Buckingham Palace Road hasta toparnos con el palacio del mismo nombre…

 

Creo que todo Londres estaba allí… un policía muy gentilmente nos aclaró: "¡Cambio de Guardia en 45 min!". What!!!??? Con ese sol, ¿45 min? no no no, a seguir caminando. Muy inteligentemente quien les escribe, por mostrar el Palacio de St. James, recuerda que de allí parte justamente la nueva guardia con destino al palacio…

Sombra, casi sin esperado como los tantos miles de turistas en las puertas del palacio, allí empezó una mezcla de flamenco, con música tipo guerra civil, y un zapateo loco como el que me agarra cuando veo una cucaracha… fuera de broma, muy bueno.

Seguimos en dirección a Leicester Square, ahhhh, sí, ¡porque esta vez sí o sí al teatro! Conseguimos aparentemente buenas entradas en TKTS por pocas libras para mañana. ¿Qué tal, eh?

Así que por ello, mi siguiente misión era comprarme un vestidito pa no ir tan zaparrastrosa, vio. Continuamos por Piccadilly Circus, nos copamos con la tienda de los M&M y luego a Covent Garden. No sé si me gustó tanto esta vez, lo que sí, vayan tipo mediodía que salís comido entre tanta degustación de salado, cremas heladas y chocolates…

 

 

Ya tipo mediodía, sanguchingui en la plaza, partimos en dirección al British Museum, a ver si ya nos empezamos a poner en tema con la movida egipcia y sus momias… ¡Qué bárbaros estos ingleses!

Descubrimos con G que no estuvo tan desacertado nuestro viaje (para los que siempre nos preguntan por qué hacemos estos nudos de ciudades…) el tema es que acá están las cabezas y torsos de todas las estatuas que hay en Egipto, mientras que a Egipto le dejaron las partes inferiores… así que acá vimos por ejemplo la cabeza de Ramsés III, allá veremos las piernas en los templos en Luxor.

 

Algo que quisiera comentarles es que con mi hermanita estuvimos en el 2009 y recuerdo quedar fascinada con el orden y la limpieza de los británicos, pero esta vez… la ciudad deja bastante que desear. Nota: no quisiera sonar racista, pero ¿será que cada vez hay más apus? ¿Tendrá que ver con eso?

Ya muy cultivados pero deseosos de continuar a pie (@*##!!!) arrancamos nuevamente hacia Oxford Street porque me había quedado de ayer pendiente visitar Primark… Increíble estos tipos, digan que no puedo cargar la mochila porque estamos limitados con el peso, ¡pero me llevaría de todo!

Para alegría de G, quien logró perderme unos 30 min y luego otro tanto en H&M, encallamos en un barcito de 1880, The Liberty Bar, a probar unas cervezas inglesas pero sin éxito… ¡Guinness, te banco hasta la muerte!

 

Pero tipo 17, unas primeras gotas de lluvia comenzaron a enfriar la atmósfera, y nos vimos obligados a encontrar refugio en la juguetería Hamleys donde ¡volvimos a tener 5 años! Muy buena, y lo mejor fueron los vendedores que debían consumir de la buena. Jajajá.

Cayendo la noche, frío de repente, a las dos ratitas se les paró la rueda, y nos tomamos un subte, sí, un subte, para volver al abrigo de la habitación del hotel, pero sí, antes nos clavamos en KFC un balde con 10 piezas de pollo frito, no lo quiero ni recordar porque se me revuelve el estómago, ¡pero lo terminamos!

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