19/09/2017

EU2017 - Día 6 - Kaysersberg - Riquewihr - Turckheim - 19/09/2017

by L

Un día más en la caótica pero bella Alsacia. Con toda la intención de arrancar temprano y aprovechando el canto desenfrenado del gallo J al que intentamos callar con almohadonazos sin éxitos, terminamos saliendo tres horas más tarde. Cabe hacer una mención especial a las habilidades de nuestro amigo J al que además de su poder de habla patística (ver París 2012: Link al relato) podemos sumar performance como gallo mañanero.

Cochecito, mochilita, niño 1 y niño 2... uno rechazando todo lo que se le ofrece para desayuno, el otro porque ya le caía la hora de su siesta... pero logramos abandonar el "telo".

El sol que parecía que nos iba a acompañar ya que estuvo presente todo el tiempo, claramente esperó a que estuviéramos afuera para dar lugar a nuestra compañera inseparable de viaje... La lluvia.

Con destino Kaysersberg, nuestras dos misiones del día eran: 1- visitar la bodega Faller, 2- visitar algún castillo de los tantos presentes en las colinas.
Eran las 12 menos 20 cuando llegamos a la bodega en cuestión, la que debía cerrar en 20 minutos. Pero los franceses parece que son tan respetuosos de sus horarios que aun con tiempo, para nosotros de sobra, nos mandaron patitas a la calle con un "Désolée" triste. Igualmente sacamos unas fotitos. Por un lado menos mal, porque luego vimos que los vinitos de esta bodega nos iban a salir el otro ojo de la cara (recuerden el pan que ya nos había costado 30 euros aprox).

   

Ok, entonces vayamos al castillo de allí arriba! Cuán difícil podía ser llegar con auto, si está ahí nomás... pero bueno, intentamos una, dos veces, camino A, camino B y siempre llegábamos al mismo camino con leyenda CONTRAMANO... entonces??? veríamos luego de almorzar.

Kaysersberg nos sorprendió con sus casitas coloridas y hermosas flores por todos lados. Dejamos el auto en el parking a la entrada y nos dedicamos a recorrerlo. Enamorados estamos de esta villa.

   

Claro que Facu arrancó cayéndose en una fuente por mirar los pececitos, empapándose y perdiendo una zapatilla al verse dentro de una fuente.

Para calmar nuestras panzas hambrientas paramos en una boulangerie que me había recomendado un fulano de Airbnb y nos deleitamos con unos quiche y dulces franceses.

Con energías renovadas, abandonamos las callejuelas de Kaysersberg para subir en auto a las ruinas del castillo de la ciudad... Sin éxito continuamos con la búsqueda infructuosa del castillo, porque para este entonces, el famoso castillito me tenía un poco rota las p...

Nuestro próximo destino Riquewihr que resultó ser Duloc. Faltaba que Burro y Shrek se sumen a nuestra odisea. Si Kaysersberg es lindo, Riquewihr es hermoso con su doble muralla y puentes levadizos de cuentos de princesas y dragones. Además en esta villa todo el año es Navidad.

 

 

No pudiendo negarnos a visitar estas tiendas navideñas. Los 6 entramos al canto unísono de "Facu, no toques, Facu, lo vas a romper" una y otra vez... D terminó comprando (o pagando mejor) una moto de vidrio y una ovejita... barato le salió la joda...

Con la idea de visitar las ruinas de Ulrich (nuevamente, las ruinas de lo que era el castillo de Riquewihr) pusimos el GPS y hacia allí fuimos... qué podía pasar ahora?. El camino era sencillo, tan solo unos 30 min... comenzamos a subir por caminos estrechos, cada vez más empinados y más ESTRECHOS hasta adentrarnos en el bosque profundo donde no había nadie y el camino se desdibujaba...

Nuevamente tuvimos que dar la vuelta... Era nuestro tercer intento por visitar ruinas de castillos. Lo mío y los castillos claramente no va más...

El día habría terminado en Turckheim si no hubiera sido porque a B le agarró un ataque de cansancio y llanto desenfrenado... Pobre enano, era hora que hiciera su primer berrinche (el cual tuvo su revancha durante la noche) :( ...

Así que volviendo rápidamente a nuestro momentáneo hogar, hicimos una parada rápida en el súper para proveernos de delicatessen y mucha cerveza local.... Y claro otro vino alsaciano para endulzar la noche!

18/09/2017

EU2017 - Día 5 - Obernai, Selestat y Ribeauville - 18/9/2017

by G

B viene durmiendo muy bien. Pero claro, cuando la noche anterior lo acostás a las 19, es de esperar que a las 6 esté con todas las pilas. El problema es que vos te acostaste a la 1.

A las 9, después de dar varias vueltas, levantamos a todos, desayunamos y empezamos la travesía. Hoy dejamos Strasbourg, agarramos el auto y salimos a la ruta a conocer pueblitos.
El auto que nos acompañaría es una Renault Grand Scenic azul. Como el nombre lo indica, es un gran auto donde 5 personas viajan muy cómodas. El problema es cuando son 6, no te queda otra que mandar a una pobre alma al baúl. Para colmo, con el baúl semi ocupado, tenés que hacer un tetris para meter los bártulos. Pobre D, tuvo que entrar como los duques de Hazzard.

 

Obernai fue la primera parada. Un pueblo hermoso, más de lo que esperamos por las reviews.
Para todo esto ya eran pasadas las 12 y el hambre empezaba a hacerse presente.
Un viejo proverbio chino dice "no complal comila cuando tenel hamble polque le romperan il culin".

Hay un pan muy típico de Alsacia que se llama "pain d'epices"... L se dejó llevar por su olfato y ceguera hambrística y terminó comprando 2 rodajas de pan al módico precio de 26e. Sí señores, agarren la calculadora... más de 500 pesitos por 2 rodajas de pan. Para colmo, ese pan es una especie de budín que íbamos a dejar para la tarde, con lo cual, 26e menos y seguimos con hambre.

Sin dudarlo, nos metimos en un restó árabe a comer unos kebab y llenar el buche. ¡Todo esto nos salió casi lo mismo que la rodaja de pan!

 

La ruta nos hizo atravesar viñedos y paisajes impresionantes. Pasamos Sélestat y luego un pueblo de encanto como Ribeauvillé escondidos en el medio de la montaña.
Este pueblito detenido en el tiempo, es una cosa de locos.
Es increíble pensar que estas construcciones datan del siglo XIII y al día de hoy conservan su fachada. Y la gente común las sigue usando para vivir!

   

   

Con todos nuestros bártulos, y D en el baúl, llegamos a nuestra próxima morada. La casa de Dominique...
Una fabulosa cabañita excéntrica y con mucha personalidad. ¿Cómo explicarla? Alguien le preguntó a este tipo qué es lo que le gustaría incluir en su lista de deseos para una casa y el flaco no se guardó nada. Anotó todo en papelitos, los metió en una bolsa, los fue sacando y así armando cada ambiente.
¿El resultado?
La casa que de ahora en más denominaremos "el telo", cuenta con una puerta triangular, un mirador colgado, líneas rectas, líneas curvas, un cuadro de animal print, el camarote de un barco, el baño de un submarino, un pizarrón, sillas de estilo con tapizado de cómic... ya sé, es difícil de imaginar.

Fibra óptica colgando, el techo simulando estrellas, bolas de luz, luces en las puertas, corazones con luces... luces y más luces. Luces que cambian de colores, verdes, violetas, rojas, naranjas... y todas controladas remotamente. Este tipo algún mambo tenía con las luces claramente.

A eso de las 20hs, escapamos a un súper, compramos provisiones y nos entregamos a las manos del chef J quien nos deleitó con un risotto de pollo al que acompañamos con un vinito Alsaciano blanco y un par de cervezas de postre para acompañar unos helados.

17/09/2017

EU2017 - Día 4 - Estrasburgo - 17/09/2017

by L

Brunito se está portando genial. Tras dormir 6 horas y media se despertó al amanecer solo para comer y seguir durmiendo un rato más!! Aplauso para el enano en estreno!

J nos sorprendió con un desayuno increíble en nuestro hermoso departamento. Croissants, muffins, Nutella y café recién hecho... Mmmm un genio.

A las 11 y con un día semi soleado, comenzamos nuestro recorrido. No sin una lucha sin tregua entre pañales, vómitos e intentos infructuosos para que F pruebe algo nuevo a modo de desayuno (qué tendrá una croissant de distinto???!!!!##$%^), aunque sean deliciosas croissants con chocolate :(.

Puentes medievales, represas antiguas, canales enmarcan a esta ciudad de cuento. Claro que con el cielo por momentos gris teníamos que lidiar con los miedos de F por si aparecía Drácula!

   

Nuestro paseo nos llevó a la plaza Kléber donde F se divirtió persiguiendo burbujas, y luego de un picnic en la Plaza de la República bajo un sol reconfortante, continuamos el paseo.

 

Ya con un cielo gris intenso, llegamos al centro neurálgico de la ciudad, donde la catedral de Estrasburgo se gana todas las miradas. En el interior de esta maravilla gótica, el reloj gastronómico marca cada una de las horas con un desfile de apóstoles y personajes extraños.

 

Al salir, una lluvia intensa nos obligó a buscar refugio en un café donde el pobre y único mozo se vio desbordado por la cantidad de gente que siguió nuestros pasos. Igual no faltó ocasión para que B y F hagan sus monerías...

Por suerte, la lluvia aflojó y pudimos adentrarnos en la Petit France y visitar las callejuelas enmarcadas por casas medievales con sus flores y canales.

    

Algunas notas de color: aparentemente nuestros días tendrán siempre esta dinámica: sol, nubes, lluvia, y más nubes. Así que, cobertor de cochecito y paraguas nos van a tener que acompañar... Por otro lado, si vienen a Estrasburgo y la visitan un domingo, tengan en cuenta que no encontrarán ningún negocio abierto. Así que tengan la precaución de hacerse de víveres.... nosotros por suerte logramos dar con un súper pequeñito pero eficiente!!

16/09/2017

EU2017 - Día 3 - Exodus a Estrasburgo - 16/9/2017

by G

Nos levantamos más cansados que antes de habernos acostado. Como si nos hubiese pasado una aplanadora x arriba. No sé si fue haber compartido la cama con B (con tal de no aplastarlo terminamos los 2 durmiendo en el borde), que nos cayó de golpe el cansancio del largo viaje o la cama de Darius en la que al acostarte se producía un efecto succionador que te hacía llegar el interior del colchón. Lo más cercano a dormir en un colchón inflable a medio inflar.

Pero momento, eran las 4 de la mañana y B quería solo quería teta. Seguimos durmiendo y arriba recién a las 10.
¡Dormimos 11 horas! ¡Lpm! Qué bien se siente.

Un merecido baño, un desayuno provisto por Darius y salimos como nuevos a la cancha.

Por delante un día de encuentros. J ya camino a Strasbourg. D y F aterrizando en el aeropuerto de Frankfurt. ¿Qué puede pasar mal? 3 grupos de argentinos viniendo de direcciones opuestas con un destino común.

Antes de la estación, pasamos por Baby-Walz, resulta que el fabuloso stroller alemán debe tener alguna pieza china, porque la hebilla que lo libera a Bruno abre realmente para el culo. Es eso, o estos alemanotes son de dedos fuertes.
De paso, sumamos un bártulo más. Un cochecito para F.
A esta altura que éramos, L, G y B, más las 2 mochilas grandes, dos mochilas chiquitas, el cochecito de B, el cochecito de F y el huevito.

En la estación nos encontramos con D y F. 12 del mediodía y algo rápido para comer que se nos va el tren. A los bártulos existentes, se nos sumó la valija de D y la mochilas de mano de D y F.

Fabuloso tren de alta velocidad, que nunca falla. O al menos que casi nunca falla... solo falla cuando a un puente se le ocurre desmoronarse y en consecuencia te suspenden el tren.

Vamos metiéndole condimento al día.

El nuevo plan tampoco parecía taaaan terrible. Tren hasta Karlsruche y ahí conectar un bus que nos dejaría en Strasbourg.

Subir al tren fue toda una aventura. L, G y B, F, D con las 2 mochilas de 65 litros, las dos mochilas chiquitas, el cochecito de B, el cochecito de F, la mochila grande de D, la mochila de mano de D, y el huevito... sí, el puto huevito que ya no sé dónde meterlo! Yo no sé x qué trajimos esta porquería si al fin y al cabo podíamos mandar a B al baúl y listo.

Subir todo en tiempo récord, buscar asiento (claramente no teníamos asiento asignado), pasar un pasillo, el cochecito choca, la valija se traba. Asientos separados.. y a todo esto, en el medio del quilombo un alemán diciendo "Fire emergency". ¿Pero qué carajo le pasa a este tipo?
El señorito quería pasar por el pasillo, el tren había arrancado y nuestro cochecito seguía obstruyendo el paso... claramente no podía entender cómo eso estaba ocurriendo. ¡Si el tren ya había salido de la estación hace 45 segundos! Me quería explicar que los pasillos tienen q estar libres x si hay un incendio y hay que evacuar. Se ve que me vio prendido fuego y se imaginó lo peor.

Una vez acomodados, el tren estuvo bárbaro. Cada uno tuvo tiempo para aprovechar el viaje de la mejor manera.

Después tocó subirnos al bus. Atravesamos todo el verde paisaje para adentrarnos en la ciudad de Strasbourg, donde nos juntamos finalmente con J.

 

Nuestro nuevo hogar por 2 noches resultó ser un departamento fabuloso a minutos de la estación de tren. Nos acomodamos, no perdimos el tiempo y salimos a caminar.

La ciudad de Strasbourg se vio fabulosa. Una mezcla alucinante entre la edificación típica alemana, con la francesa y sus incipientes balconcitos. Ya adentrados en la noche no hicimos más que refugiarnos en un restaurante donde probamos la muy famosa tarte flambée (Flàmmeküechen en alemán).
Entre nos, una especie de pizza a la superfinita.

 

 

Algunos comimos y otros no hubo forma.

   

Para no sentirnos solos en la vuelta a casa, una leve lluvia nos acompañó en el camino.