16/04/2012

EU2012 - Día 23 Killarney Dingle - 04/04

by G

Con un hermoso día por delante nos adentramos en el parque de Killarney. (Nota: Hermoso día = despejado, el frío nos sigue acompañando). El parque es un pedacito de verde de 10.000 hectáreas donde hay senderos para caminar y otras chucherías (entiéndase bosques y lagos). Rozamos el castillo de Ross y empezamos a caminar.

 

Uno de los lagos me hizo recordar al Huechulafquen en Neuquén… claro que sin el Lanín…


Visitamos “Muckross Abbey” (frailes y tumbas - 1500) y llegamos a “Muckross House”. Juan: Acá sí había plantas, no como ese lugar trucho donde nos llevaste en París.

La propiedad era de una familia un poco adinerada… Tenían un rancho y un pequeño patio en el fondo.

 

Ah.. L se hizo de unos amigos muy a la moda (que usan pantalones Oxford), pero había que seguir.


Dejando Killarney, comenzamos el camino a Dingle. Antes de llegar, por la costa que da contra la bahía de Dingle, nos topamos con una playa donde no pudimos dejar de detenernos un rato.


Dingle, un pueblito encantador, que por cierto dista también bastante de la peli, nos recibió de 10. El hotel MUY BUENO. Al atardecer salimos a perdernos por el pueblo y terminamos la noche en un resto-bar donde comimos, bebimos y disfrutamos de un muy buen show de música tradicional (no como el de la noche anterior).


Al salir comenzó nuestro karma. Nos encontramos con el techo del auto todo rayado… El depósito que nos tomaron (por CUALQUIER cosa que le ocurriese al auto) es de 1.200 euros.

Con las tripas revueltas, nos fuimos a dormir. El desenlace de esta historia llegará en el próximo capítulo.

Rutas irlandesas:

EU2012 - Día 22 Kilkenny Cashel Killarney - 03/04

by L

Dado que la noche de anoche nos acostamos tarde tras un intenso rally del juego alemán de los toritos con los chicos y el recién llegado Juli Chipelli, esta mañana nos la tomamos tranqui. G fue a dejar el auto con Ale a la agencia y, tras desayunar, salimos a despedirnos de Heidelberg. Conseguí la famosa mamadera AVENT para mi futuro sobrinito Nacho e hicimos algunas compras. También visitamos la biblioteca de Heidelberg, realmente preciosa.

Tipo 17:30. Sabri volvió del lab para acompañarnos a la estación y emprendimos la retirada con destino Dublín. Llegamos sin complicaciones al aeropuerto de Frankfurt y a las 21:40 tomamos nuestro avión de Lufthansa. Luego de dos horas de viaje, y una menos por el cambio de horario, llegamos a la húmeda Dublín que nos recibió sin transporte alguno. Allí sufrimos la segunda estafa del viaje (ver relato Rissani), ya que el taxista nos cobró extra por “la noche” y por “las valijas”. Por suerte compartimos el taxi con dos chicas más y abaratamos un poco.

Nuestro hotel se encontraba en una zona con gran actividad nocturna; de hecho, nuestro “hotel” FUNCIONABA de noche como disco... sí, disco. Gracias a Dios en el hotel te daban unos tapones para poder dormir.

 

 

 

EU2012 - Día 21 Heidelberg Dublin - 02/04

by L

Dado que la noche de anoche nos acostamos tarde tras un intenso rally del juego alemán de los toritos con los chicos y el recién llegado Juli Chipelli, esta mañana nos la tomamos tranqui. G fue a dejar el auto con Ale a la agencia y, tras desayunar, salimos a despedirnos de Heidelberg. Conseguí la famosa mamadera AVENT para mi futuro sobrinito Nacho e hicimos algunas compras. También visitamos la biblioteca de Heidelberg, realmente preciosa.

Tipo 17:30, Sabri volvió del lab para acompañarnos a la estación y emprendimos la retirada con destino Dublín. Llegamos sin complicaciones al Frankfurt Airport y a las 21:40 tomamos nuestro avión de Lufthansa. Luego de dos horas de viaje, y una menos por el cambio de horario, llegamos a la humedad. Dublín nos recibió sin transporte alguno.

Allí sufrimos la segunda estafa del viaje (ver relato Rissani), ya que el taxista nos cobró extra por “la noche” y por “las valijas”. Por suerte compartimos el taxi con 2 chicas más y abaratamos un poco.

Nuestro hotel se encontraba en una zona con gran actividad nocturna; de hecho, nuestro “hotel” FUNCIONABA de noche como disco... sí, disco. Gracias a Dios en el hotel te daban unos tapones para poder dormir.

EU2012 - Día 20 Fussen - 01/04

by G

Salimos de Múnich temprano. El desayuno en el hotel no estuvo mal, pero había un cartel que decía que no se podían llevar viandas, por lo que en esta oportunidad tuvimos que comprar sanguchitos. L.
Antes de salir, tuve mi primera experiencia de “autoservicio” en una estación de servicio.

Con el tanque lleno (el auto y nosotros) iniciamos nuestro recorrido hacia el famoso castillo de Neuschwanstein (castillo en el que se inspiró Disney). Ya sobre la ruta fuimos viendo cómo el paisaje se fue transformando. Nos llamó mucho la atención no solo la cantidad de verde, sino que todo el pasto estuviera perfectamente cortado… ahh… y sin plantaciones o animales. En el fondo, los Alpes completaban un paisaje perfecto.


El castillo data de finales del 1800. Si bien para Europa es algo relativamente nuevo, es uno de los castillos más visitados. Lo construyó un rey loco de Bavaria que se patinó toda la plata haciendo castillos por doquier. Incluso este que está al lado de otro realizado por su padre.

Tomamos fotos de todos lados…. Desde la entrada, desde un puente cercano que atraviesa una minicascada, y hasta nos dimos el lujo de hacer algo de turismo aventura en un sendero que encontramos.

 

Sobre la base, aprovechamos para descansar un rato sobre el lago Alpsee.


Luego de un largo camino a casa aterrizamos nuevamente en Heidelberg. Luego de casi 1.000 km el auto pudo descansar. Por la noche salimos a comer con los chicos y unos amigos. Ordenamos las cosas, jugamos unos “toritos” (juego de cartas alemán) y luego a dormir.

Próxima parada… Irlanda, enanos místicos, tréboles de la suerte, y ¡GUINNESS!

G

PD1: Para aquellos interesados, en Alemania pueden encontrar cualquier cosa en los baños…

EU2012 - Día 19 Dachau Munich - 31/03

by Lu

¡Hola a todos! Nuestro día 19 comenzó muy frío y nublado en Núremberg pero, tras desayunar, partimos rumbo al campo de concentración en Dachau.

Este fue el primero en instalarse hacia el 1930 con la idea de encarcelar a enemigos políticos. Luego, como todos sabemos, fue el primer campo de concentración el cual sirvió de modelo para los que surgieron luego. Realmente es increíble las dimensiones del mismo y la barbarie que se vivió en él.

Luego del mediodía llegamos a Múnich. Nuevamente el hotel nos sorprendió. Este en realidad era un departamento hasta con cocina, súper moderno. Sin embargo, solo le destinamos un corto tiempo para abrigarnos y salir. Si bien no se encontraba cerca del casco histórico, en 20 min máximo llegamos al mismo vía bus + metro. Bajamos en la estación de metro Lehel para arrancar nuestro recorrido por el biergarten (parque cervecero) denominado Englischer Garten.

Si bien su nombre indica el estilo de los jardines, en el mismo encontramos diversas construcciones de orígenes muy bizarros: una torre china, una casa de té japonesa, un templo griego, ¡y hasta una ola eterna donde los surfistas practican surf!.

En esta torre china nos encontramos con Katja, nuestra amiga suiza, que viajó con su chico Roland hasta Múnich para vernos. Allí tomamos unas cuantas cervezas y charlamos los 6.

 

Aquí G se hizo finalmente de sus porroncitos de cerveza para llevarlos a BA. Una vez recargados los espíritus, abandonamos el Englischer Garten y nos adentramos en el casco histórico de la ciudad. Esta vez éramos 3 chicas, ¡así que tuve quórum para entrar finalmente a H&M!!!!

   

A la tarde, y digo tarde porque eran las 18:30, ¡Katja y Roland querían cenar! Así que arrancamos la noche en el Augustiner Keller, una cervecería del 1600. Más tarde, continuamos la recorrida en el Hofbräuhaus, un biergarten del 1589 con parte cubierta donde una banda tocaba música folclórica alemana.

Realmente era un quilombo, la gente cantaba borracha, las mozas disfrazadas de típicas ropajes de Bavaria llevando 4 porrones gigantes! Allí cenamos nosotros salchichas vienesas con ensalada de papa y Leberkäse (queso de hígado, pero no es ni uno ni otro, sino carne). La verdad es que lo pasamos genial. ¡Gracias Katja, Roland, Ale y Sa!


Bar Alemán “Hofbräuhaus“ en Múnich



Surf en el río Isar en Múnich

EU2012 - Día 18 Rothenburg Nuremberg - 30/03

by Lu

El desayuno del Gasthof (casa de huéspedes) de Rothenburg fue indescriptible. A pesar de ser los únicos hospedados, el desayuno fue variado y abundante. Acá se estila desayunar con todo: fiambres, huevo, etc. Como podrán imaginarse, a nosotros no nos causaba mucha gracia mojar el sándwich en el café con leche, por lo cual decidimos hacer la gran argentiniada y los llevamos para que cubran nuestras necesidades durante el almuerzo.

Abandonamos la posada y comenzamos a recorrer Rothenburg. Este pueblo parece haberse escapado de un cuento de princesas (y príncipes) con sus torres, murallas y fosos. Y como no podía faltar, este pueblo también se caracterizó alguna vez por sus torturas.


 

 

A diferencia de lo que observamos por la noche, este pueblo parece revivir durante el día, llenándose sus calles con cientos de turistas por doquier. Recorrimos el denominado Spitalbastei, bastión de la muralla del siglo 17, con sus patios internos, luego los jardines del castillo (el cual ya no existe debido a un terremoto) de 1140 desde el cual se observa el Valle del Tauber.

 

 

Hacia el mediodía decidimos emprender la retirada con rumbo a nuestro próximo destino: Núremberg. Esta ciudad fue destruida en un 90% durante la Segunda Guerra Mundial y fue reconstruida manteniendo el estilo. El hotel donde nos hospedamos quedaba a 5 paradas del subte (U1), pero la verdad que muy bien. La habitación para 4 parecía mi depto. de Directorio pero con más onda: dos subhabitaciones, amplio baño y hasta escritorio, plasma y frigobar.

Dejamos todo y rápidamente salimos con dirección a la ciudad vieja. En Alemania las mismas suelen estar rodeadas con una muralla y, en la altura, las ciudades tienen un castillo. Nuestra primera parada fue Kaiserburg —castillo imperial del siglo 12— y visitamos su torre y el pozo profundo.

 

Vale la pena mencionar al personaje que encontramos en dicho pozo de 43 m de profundidad, que con su inglés de marcado acento alemán nos contó una historia sumamente interesante sobre el mismo.


Al parecer esta fuente de agua potable natural era un secreto de estado que se guardaba con celosía. Sabri, Ale, G y yo coincidimos que esta ciudad medieval, si bien hermosa, no tiene mucho que envidiarle a la de Rothenburg. Una diferencia fácilmente apreciable es la cantidad de gente caminando por todos lados, independientemente de la hora. De hecho, esto nos costó poder cenar en el lugar que habíamos elegido durante la tarde.

Luego del castillo, hicimos un tour guiado por los túneles subterráneos (Felsengänge) que fueron creados para estacionar la cerveza por su baja temperatura de 10 grados, bebida tan preciada por los alemanes, y que durante la Segunda Guerra Mundial sirvió también de cuartel y refugio antibombas.


Estos túneles tienen un área total de 20.000 m2 y se encuentran debajo de toda la ciudad. El tour contaba toda la historia y finalizaba en una cervecería pequeña que, con un descuento, nos decidió a escapar del frío y hacerle honores a la bebida nacional alemana.


Retomamos las calles para ver esta hermosa ciudad una vez más antes de sentarnos a comer las típicas salchichas de Núremberg, que resultaron ser más cortas de lo que Ale suponía.

 

Ya en el hotel, terminamos la noche jugando a los toritos, un juego alemán súper divertido que venimos experimentando noche tras noche y al que el pobre G lo tiene traumado ¡porque siempre pierde!


besoooooo

EU2012 - Día 17 Wurzburg Rothenburg - 29/03

by G

Hoy iniciamos el viaje rutero con los chicos. Para eso teníamos que pasar a buscar nuestro medio de transporte. Ale había reservado el coche más barato del listado, pero al llegar al local de alquiler nos encontramos con una grata sorpresa.

Como no tenían nuestro coche, nos terminaron dando un Ford C-MAX. No existe en Argentina. Es un bote ENORME con capacidad para 7 personas que viene con todos los chiches...

Y cuando digo todos los chiches, son TODOS los chiches… comando por voz, espejos que se cierran cuando apagás el auto, GPS incorporado, miles de botones en el volante y hasta se apaga el motor cuando el auto está en punto muerto. SÍ, SE APAGA (RPM = 0)… tardamos un poco en darnos cuenta de que lo hacía a propósito.

Obviamente que cuando pasamos a buscar a las chicas tardamos un rato en reconocerles que “ese” era nuestro auto. Luego de escuchar durante un rato “…¿eso les dieron?...”, “…¿no era 4 puertas?...” confesamos.

Motores encendidos, autopistas sin límite por delante. Nuestra primera parada fue en Wurzburg. Luego de pasar por el “toiletten” y conocer la Residenz (residencia de príncipes obispos del 1300), deambulamos por la ciudad, juntamos energías y subimos el interminable camino hasta el “Marienberg Fortress” (una fortaleza del 1200).

   

Desde la cual se puede tener una muy linda vista de la ciudad. No muy impactados con esta ciudad, iniciamos el rumbo hacia Rothenburg ob der Tauber.

Manejar en Alemania es extraño. Todo el mundo respeta la máximas (incluso cuando son de 20 km/h) y las prioridades a rajatabla; hay carteles por todos lados, muchas señalizaciones en el asfalto y cuando no hay límite andan fuerte.

Ahh, a este punto, otra cosa que aprendimos del auto es que los asientos se calientan… y en el máximo te hacen traspirar seriamente. Nos costó darnos cuenta de eso… sudamos.. pero valió la pena el aprendizaje (apagamos el botón).

Al llegar a RTB nos encontramos con un pequeño pueblo quedado en el tiempo. Particularmente deshabitado y por momentos fantasmagórico. No era muy tarde (llegamos a eso de las 20), pero ya no había nadie en la calle. Es por este motivo que antes de salir a perdernos en la ciudad, con L tuvimos que prepararnos para la ocasión. ¡Pero no somos los gemelos fantásticos, somos L y G vestidos con nuestra ropa térmica!

 

La ciudad es realmente muy linda y su pequeño tamaño nos permitió recorrerla rápidamente.

Como no podía ser de otra manera terminamos escapándole al frío y cenando comida típica del lugar en un restaurant-hotel que solo estaba abierto para nosotros.