by G
Salimos de Múnich temprano. El desayuno en el hotel no estuvo mal, pero había un cartel que decía que no se podían llevar viandas, por lo que en esta oportunidad tuvimos que comprar sanguchitos. L.
Antes de salir, tuve mi primera experiencia de “autoservicio” en una estación de servicio.
Con el tanque lleno (el auto y nosotros) iniciamos nuestro recorrido hacia el famoso castillo de Neuschwanstein (castillo en el que se inspiró Disney). Ya sobre la ruta fuimos viendo cómo el paisaje se fue transformando. Nos llamó mucho la atención no solo la cantidad de verde, sino que todo el pasto estuviera perfectamente cortado… ahh… y sin plantaciones o animales. En el fondo, los Alpes completaban un paisaje perfecto.
El castillo data de finales del 1800. Si bien para Europa es algo relativamente nuevo, es uno de los castillos más visitados. Lo construyó un rey loco de Bavaria que se patinó toda la plata haciendo castillos por doquier. Incluso este que está al lado de otro realizado por su padre.
Tomamos fotos de todos lados…. Desde la entrada, desde un puente cercano que atraviesa una minicascada, y hasta nos dimos el lujo de hacer algo de turismo aventura en un sendero que encontramos.
Sobre la base, aprovechamos para descansar un rato sobre el lago Alpsee.
Luego de un largo camino a casa aterrizamos nuevamente en Heidelberg. Luego de casi 1.000 km el auto pudo descansar. Por la noche salimos a comer con los chicos y unos amigos. Ordenamos las cosas, jugamos unos “toritos” (juego de cartas alemán) y luego a dormir.
Próxima parada… Irlanda, enanos místicos, tréboles de la suerte, y ¡GUINNESS!
G
PD1: Para aquellos interesados, en Alemania pueden encontrar cualquier cosa en los baños…
Salimos de Múnich temprano. El desayuno en el hotel no estuvo mal, pero había un cartel que decía que no se podían llevar viandas, por lo que en esta oportunidad tuvimos que comprar sanguchitos. L.
Antes de salir, tuve mi primera experiencia de “autoservicio” en una estación de servicio.
Con el tanque lleno (el auto y nosotros) iniciamos nuestro recorrido hacia el famoso castillo de Neuschwanstein (castillo en el que se inspiró Disney). Ya sobre la ruta fuimos viendo cómo el paisaje se fue transformando. Nos llamó mucho la atención no solo la cantidad de verde, sino que todo el pasto estuviera perfectamente cortado… ahh… y sin plantaciones o animales. En el fondo, los Alpes completaban un paisaje perfecto.
El castillo data de finales del 1800. Si bien para Europa es algo relativamente nuevo, es uno de los castillos más visitados. Lo construyó un rey loco de Bavaria que se patinó toda la plata haciendo castillos por doquier. Incluso este que está al lado de otro realizado por su padre.
Tomamos fotos de todos lados…. Desde la entrada, desde un puente cercano que atraviesa una minicascada, y hasta nos dimos el lujo de hacer algo de turismo aventura en un sendero que encontramos.
Sobre la base, aprovechamos para descansar un rato sobre el lago Alpsee.
Luego de un largo camino a casa aterrizamos nuevamente en Heidelberg. Luego de casi 1.000 km el auto pudo descansar. Por la noche salimos a comer con los chicos y unos amigos. Ordenamos las cosas, jugamos unos “toritos” (juego de cartas alemán) y luego a dormir.
Próxima parada… Irlanda, enanos místicos, tréboles de la suerte, y ¡GUINNESS!
G
PD1: Para aquellos interesados, en Alemania pueden encontrar cualquier cosa en los baños…
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