by G
Nota inicial. Estamos esperando en el avión para despegar hacia Barcelona. El avión está demorado, por lo que aprovechamos el rato para escribir. La niebla no deja que ningún avión despegue. (Nota... si están leyendo este mail es porque despegamos bien). En fin...
El "Hortus Hostel" estuvo bien. El desayuno bueno (nos llevamos algo para la tarde), las duchas y la cama genial. Todo muy chico y empinado (el pie no te entra en los escalones y cuando subís es peor que la cancha de Boca), pero como es todo acá...
Dejamos el hotel y llevamos nuestras valijas al guardaequipaje de la estación (AMS Central). Nos salió 7.6e.
Salimos a caminar. Hacía mucho frío. Un poco más que ayer (o será que veníamos con el calorcito de Bs.As.).
Nos dirigimos por el canal Prinsengracht hasta el 263 (altura donde queda la casa de Ana Frank). Lu ya la conocía, pero quién les escribe (hoy le toca a G), no.
El museo está muy bien armado y creo que transmite bastante bien lo que fue vivir en "la casa de atrás", casa donde se escondieron los Frank y la otra familia.
(Se siguen acumulando aviones detrás del nuestro, ya son como 5. A esta altura nos preguntamos si por ser "Low Cost" tenemos menos prioridad para despegar...)
Al salir de la casa, recorrimos Leidseplein que es una plaza con muchos bares. Pasamos por el Apple Store. Impresionante. 2 pisos llenos de porquerías que a nosotros los chicos nerds nos encantan.
Pasamos por la puerta del Van Gogh. Lu se compró una libreta de viaje y yo un gorro banana de "XXX AMSTERDAM" para enfrentar el chiflete.
(Otra vez vuelve a hablar el capitán... esta vez para decirnos que estamos a minutos de arrancar...)
Regresando a AMS Central Station, volvimos a pasar por el mercado de las flores (Bloemenmarkt o algo así). En la plaza de Rembrandt conocimos nuestro futuro hostel que en la entrada tiene un Coffee Shop llamado "SMOKIE".
(Estamos por despegar... no se ve nada... tengo miedo...)
...
(Finalmente estamos en el aire. El avión carreteó y carreteó... Pensamos que íbamos a llegar carreteando a Barcelona. Si bien el avión hacía algunos ruidos —se escuchaba como si tuvieran un perro atrapado—, el despegue fue suave. Estamos a salvo).
En la plaza comimos nuestros sanguchitos "provistos" por el Hortus (:P).
Para escapar del frío, entramos en un McDonalds donde gozamos de 2 deliciosos cafés con pastel de manzana y una "dona" por el módico precio de 4 euros.
Conclusiones generales... Ámsterdam es una ciudad hermosa, que se recorre a pie íntegramente. Es una ciudad donde da gusto perderse.
El único cuidado que hay que tener es el de evitar que te atropellen. Bicicletas, tranvías, buses... todo va para todos lados. Las calles tienen sentidos, pero no sabemos hasta qué punto se respeta. En este sentido la ciudad es caótica, aunque extrañamente no vimos ningún accidente.
También nos llamó la atención la falta de policías, los "Bicitaxis", y los "miniautos" enchufados en la calle.
(El "azafato" de camisa con mangas cortas que tengo al lado vende y vende. Café, jugo, sw, todo pago con tarjeta de crédito o efectivo. Esperemos que en caso de caerse el avión no nos quieran vender el chaleco...)
Llegamos a BCN, una odisea, pero ese relato es de mañana.
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