by G
Un poco más tranquilos, aunque aún un poco expectantes sobre el desenlace de la historia del auto, arrancamos nuestro día. Confirmamos lo que habíamos podido ver entre la oscuridad la noche anterior: estábamos en el medio de la nada misma. Si Doolin tiene pocos habitantes, donde estaba nuestro B&B (lejos del “centro”), solo se veían un par de animales al abrir la puerta.
El desayuno fue muy bueno. De “entrada”, café con leche y cereales. De “plato principal”, probamos el “Full Irish Breakfast” que constaba de todos los fritos que en algún momento mencionamos… panceta, salchichas, huevo frito, morcilla y algo que no sabemos qué era. De “postre”, unos panqueques con syrup. A las 10 de la mañana ya estábamos listos para la cena…
Nuestro primer destino del día fueron los Cliffs de Moher. Unos acantilados que alcanzan más de 200 m sobre el nivel del mar.
Luego de realizar el camino “legal”, quebrantamos la ley, saltamos la valla y cruzamos hacia el lado sin barandas (no se asusten, todos lo hacían). Desde este punto se puede obtener una vista mucho mejor.
A la vuelta encaramos para El Burren. Una extensión rocosa entre medio de todo el verde y que tranquilamente podría parecerse a un terreno lunar.
Camino a Dublín, pasamos por Clonmacnoise… más ruinas… más tumbas y más cruces celtas. Las puertas estaban por cerrar, por lo que tuve que pistear como un campeón para llegar. L me abrió el camino para que nos metamos por la salida (claaaaro que fue “un señor” el que previamente le dijo “… por aquí es más barato…”).
Ahora que me pongo a pensar, tal vez fue mucho… dos veces en infracción en el mismo día. Luego de manejar los últimos 200 km, llegamos a Dublín. Un escenario totalmente diferente. Apenas llegamos ya nos queríamos ir. Otra vez el tráfico, gente por todos lados, bocinas, etc. etc.
G
Aprovecho para subirles dos videos animalescos (perdón, en el primero no hice foco):
El desayuno fue muy bueno. De “entrada”, café con leche y cereales. De “plato principal”, probamos el “Full Irish Breakfast” que constaba de todos los fritos que en algún momento mencionamos… panceta, salchichas, huevo frito, morcilla y algo que no sabemos qué era. De “postre”, unos panqueques con syrup. A las 10 de la mañana ya estábamos listos para la cena…
Nuestro primer destino del día fueron los Cliffs de Moher. Unos acantilados que alcanzan más de 200 m sobre el nivel del mar.
Luego de realizar el camino “legal”, quebrantamos la ley, saltamos la valla y cruzamos hacia el lado sin barandas (no se asusten, todos lo hacían). Desde este punto se puede obtener una vista mucho mejor.
A la vuelta encaramos para El Burren. Una extensión rocosa entre medio de todo el verde y que tranquilamente podría parecerse a un terreno lunar.
Camino a Dublín, pasamos por Clonmacnoise… más ruinas… más tumbas y más cruces celtas. Las puertas estaban por cerrar, por lo que tuve que pistear como un campeón para llegar. L me abrió el camino para que nos metamos por la salida (claaaaro que fue “un señor” el que previamente le dijo “… por aquí es más barato…”).
Ahora que me pongo a pensar, tal vez fue mucho… dos veces en infracción en el mismo día. Luego de manejar los últimos 200 km, llegamos a Dublín. Un escenario totalmente diferente. Apenas llegamos ya nos queríamos ir. Otra vez el tráfico, gente por todos lados, bocinas, etc. etc.
G
Aprovecho para subirles dos videos animalescos (perdón, en el primero no hice foco):
Cabrito rutero
Cabritos peleando
Cabritos peleando
ya volvieron.. paciencia que aca nos estamos desarrollando lento...
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