16/04/2012

EU2012 - Día 13 París - 25/03

by G

¿Qué mejor para iniciar el día que un rico desayuno? Café con leche, baguette, “facturas” y mermelada. ¿Y qué mejor que un guía para recorrer París? Como no pude encontrar a los chicos de “camisetas rojas” (un grupo de jóvenes estudiantes de turismo que hacen guías gratuitas), me tuve que conformar con la versión argentina… las “camisetas verdes”.

 

Mapa en mano, Lu dirigiendo, iniciamos el rumbo desde el norte de la ciudad. Pasamos por la puerta del Pompidou (el museo de arte contemporáneo), por el Hotel de Ville (la municipalidad) y finalmente llegando a la “Île de la Cité” (la isla donde está Notre Dame). En ese momento fue cuando empezamos a darnos cuenta de que era domingo. Por consiguiente, turistas por doquier y TODO cerrado.

Llegado el mediodía (y luego de dar vueltas buscando un súper), comimos a la vera del Sena unos ricos sándwiches.

Camino al museo de Orsay (Lu insistió e insistió en ir, aludiendo que Daniela la vez pasada no la había dejado ir…) costeamos el Sena. Por momentos el camino fue muy lindo y por momentos tuvimos que juntar coraje.

 

Al llegar al museo, Lu había leído que después de las 16:30 el costo de la entrada era reducido (6.5€) en lugar de la tarifa tradicional (9€). Pero claro, eran las 16 y tras hacer la cola nos quisieron cobrar la tarifa sin descuento. Esto no podía ser. Dejamos pasar a la gente, esperamos y a las 16:30 en punto sacamos la entrada. ¡Todos los niños contentos!

 

Dentro del museo vimos impresionismo (Monet, Manet, Renoir, Pissarro y Van Gogh entre otros). Al salir comenzó la búsqueda del café con la “crème brûlée” (postre que a Lu le gusta mucho). Caminamos y caminamos y como los precios nos parecían caros (6€ la crème, 3 un café) seguíamos caminando. Así fue como llegamos a los jardines de Luxemburgo donde conocimos los dotes de Juan para comunicarse con los patos.

Juan habla pato

 

En búsqueda de la “place du théâtre” decidimos meternos en el subte. Luego de 3 combinaciones, de recorrer media ciudad de manera subterránea (nos confundimos varias veces) y de subir 4 escaleras de 60 grados llegamos… La plaza está compuesta por bares, restaurantes y artistas que por unos euros te dibujan un retrato.

Finalmente aquí fue donde Lu tuvo su “crème brûlée”. Lástima que por eso y 3 cafés terminamos pagando 37€ (¡LOS MÁS CAROS DE LA VIDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!). Y como si fuera poco, a Lu mucho no le gustó… Nos vamos a dormir que ahora son 5 hs de diferencia.

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