16/04/2012

EU2012 - Día 11 Fes - 23/03

by G

El micro nos dejó en la estación de tren de Fez. Bastante moderna. Con wifi gratis.
Como era MUY temprano, esperamos a que amanezca. En la estación nos apegamos a los polacos y ni bien salió el sol emprendimos el largo camino a la medina. Aprox 40 min.

 

En el camino, se nos acercó un firulo y en ese momento es donde empezamos a ver los primeros síntomas del macho alfa de la manada. El polaco más grandotote (un hombre de aprox. 120 kg y 1.80 m de alto), cuidaba la manada (su esposa, un amigo y nosotros dos) desde atrás. No hubo violencia… tal vez un pequeño empujoncito.

Al llegar a la medina, nos recibió una bandada de pequeños pajaritos de pecho blanco y alas puntiagudas que pintaban el cielo. Era temprano y tocamos el timbre en el hospedaje “El Talaa”. Nos atendió Mohassim (un joven de veintipico). Dejamos las cosas y a dormir unos minutos hasta que la ciudad comenzó a vivir.

Al despertar nos dimos cuenta de que la vida a Fez nunca llegó. Después del mediodía cerraron los pocos negocios que estaban abiertos. En ese momento aprendimos que los viernes son día feriado para ellos. Con todo cerrado, intentamos llegar a los famosos teñideros. Nos perdimos las 2 veces… Un poco cansados del agobio marroquí (hasta nenes de 5 años se ofrecían de guías para llevarte), desistimos.

Hicimos algunas compras, comimos fruta y a dormir un rato más… Nos despertó de la siesta Grzegorz Czorapinski (nuestro amigo polaco que se parece al de los Invencibles). Con él y con la esposa salimos a comer.

Pela, Miguel, ¡cómo nos acordábamos de ustedes cuando nos contaban cómo eran! Cuando se aproximaba un árabe… cara de piedra y “no, no” a todo precio que nos ofrecieron. ¡Él ponía el precio, y si no era ese precio, NADA y se acabó! Así conseguimos pagar 120 DH por nuestra habitación en lugar de 160 DH. En la cena pasó algo asombroso… tenía 2 cartas. La “carta turista” y la “carta local”.

Obviamente comimos con la carta local y pagamos los míseros 40 DH por un cuscús, coca y propina.


Pese a la cara de malo que tenía, según Lu es un dulce de leche. Jajaja. Con el guardaespaldas asegurado nos atrevimos a salir de la medina (del siglo VII) y recorrer FES EL JEDID. Es la “ciudad nueva” (del siglo XII) donde no hay turistas. El recorrido fue alrededor del palacio real.


Ya volviendo, nos invitaron un jugo y nos fuimos a dormir. Darío, te dejamos una vauquita con Mohassim en la pensión El Talaa (es a metros del Bab Boujloud, sobre la Talaa Sghira Rue) con explícitas instrucciones de que la ibas a estar pasando a buscar mañana.

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