16/04/2012

EU2012 - Día 16 Heidelberg - 28/03

by L

El día arrancó temprano, la verdad es que el depto. de Sabri y Ale espectacular. Amplio y súper funcional. Desayunamos y salimos a recorrer la ciudad. Gracias al mapa y las increíbles explicaciones de Sabri llegamos en 15 min al centro. Apenas encaramos la calle principal (Hauptstrasse), G no pudo evitar asaltar un puesto tipo panadería alemana para comerse un brezel. ¡Su decepción cuando se dio cuenta de que había comprado uno especial con sabor a pizza y no el original! Lo cierto es que encontramos muy característica la arquitectura de esta ciudad, es realmente simpática.

 

Al mediodía nos perdimos en las ruinas del castillo Heidelberg Schloss que descansa en la cima de una de las colinas que bordea el río Neckar. Almorzamos tomando solcito en los jardines. Recargadas las energías, nos acercamos a la plaza Markt Platz donde se encuentra la iglesia Heiliggeist Kirche, y cruzamos el puente Karl Theodor Brücke.

 

Este nos parecía muy similar al principal de Praga, con sus estatuas e incrustaciones de bronce. ¡Solo faltaban los artistas decorándolo! Una vez al otro lado del Neckar, por la ribera del río llegamos al campus de los chicos.

   

A G y a mí nos resulta muy extraño que eran las 3 de la tarde y TODOS estaban allí, tomando sol, jugando o simplemente pasando el rato… y nos preguntamos “¿Nadie labura?”. Luego los chicos nos explicaron que Heidelberg es una ciudad universitaria y que además los alemanes abandonan todas sus actividades los días que hay sol. Pasamos a buscar primero a Sabri en el DKFZ, y luego a Ale. Impresionantes los institutos. Los 4 recorrimos el Philosophenweg, es decir el camino del filósofo.

 

Y por la noche salimos a comer a un restaurante con más de 100 variedades de schnitzel (milanesas de cerdo). ¡De más está decirles que comimos como cerdos! También probamos spätzle, que son una especie de ñoquis que se comen como acompañamiento, y una variedad de cervezas. A G y a mí nos encantó la Hefeweizen, una cerveza hecha con un poco de trigo y a la que le dejan la levadura, por lo cual se ve súper turbia!


Muy buena noche, ¡gracias chicos!

EU2012 - Día 15 París - 27/03

by G

Con las horas contadas en París, nos levantamos temprano, acomodamos las cosas, desayunamos, dejamos las mochilas e iniciamos nuestro último recorrido por esta ciudad.

Nos encontramos con Juan en la estación del subte Stalingrad y emprendimos rumbo hacia el “Jardín de las flores” (o “el jardín de las NO flores”). El lugar MUY prometedor… pero se ve que en esta época del año está todo medio seco… (la primavera recién está comenzando).

 

El rey del lugar era un árbol con flores blancas llamado “prunus” (L supone que es un ciruelo). Luego seguimos rumbo costeando el Sena hasta llegar al Boulevard Saint-Michel (en el Barrio Latino), donde nos sentamos a comer un rico almuerzo.


Ya se hacía la hora, por lo que fuimos a buscar las cosas y caminamos hasta Gare de l'Est (Estación de tren). Teníamos 1 hora hasta tomar el tren, por lo que L decidió interactuar con la gente del lugar. Grande fue la sorpresa de Juan y mía al darnos cuenta con quién estaba L sentada hablando.

Resultó ser un travesti ecuatoriano (no pidan fotos, no tenemos), el cual le estuvo relatando a L sus “aventuras” en tierras árabes… Queda en ustedes preguntarle a L cómo fue que después de hablar 30 minutos, se terminó percatando de “la condición” de su interlocutor. L quería quedarse en la terminal con su nuevo amigo/a pero era momento de partir.

En el andén número 5 teníamos frente a nosotros el tren que nos llevaría a Heidelberg.


Sobre el tren comenzamos a escuchar los primeros “ia ia”. En la estación de Mannheim (donde debíamos hacer la combinación para llegar a Heidelberg) nos estaban esperando Sabri y Ale. L llorisqueó un poco al encontrarlos. Los chicos están viviendo en HDB hace más de un año ya.

En HDB los chicos nos recibieron de primera. ¡Fue una noche de fondue, cervezas y juegos!

 

A las 2 de la matina, al sobre.
G

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EU2012 - Día 14 París - 26/03

by Lu

¡Hola a todos! Les relatamos nuestra aventura de hoy: nos levantamos tempranito porque queríamos estar a las 10 a más tardar en el museo del Louvre. Alquilamos la audioguía y comenzamos la recorrida.


Para aquellos que ya fueron, les contamos que de un año a otro el recorrido de la guía en principio apunta a ver las obras de arte más importantes fijas (la Mona Lisa, la Venus de Milo, la Victoria de Samotracia), pero van variando los cuadros secundarios, por lo cual se podría repetir.

El problema fue que, desde que arrancamos, a G le tuve que estar encima porque estaba desaforado con tanto desnudo griego y romano.

 

La pasamos muy bien dentro del museo. Además de enriquecernos culturalmente, no faltó oportunidad para hacer nuestras payasadas.

 

 

 

 

Tipo dos de la tarde abandonamos el Louvre (es increíble cómo pasa el tiempo dentro de este museo INCREÍBLE), salimos rumbo a la Madeleine y decidimos parar en Decathlon a hacer algunas compras. Este lugar es un shopping del deporte y está GENIAL (¡a los amantes del deporte se lo recomendamos si algún día visitan Europa!).

Allí se nos sumó nuevamente Juan, el domador de patos ya conocido por ustedes, y nos dirigimos juntos hacia Champ de Mars para ver el atardecer y presenciar cuando encienden la torre Eiffel. Antes obviamente pasamos por un súper a comprar el infaltable vinito, unos panecillos y fiambre y, tras una sesión de fotos realmente agotadora, finalizamos la velada con un picnic a los pies de la torre.

   

¿Qué podemos decir? La noche encantadora, fresca, en un lugar idílico… sin palabras, ¿no? Lo que sí, a medida que se adentraba la noche, el viento frío fue entumeciendo nuestros cuerpecillos, y así fue como descubrimos las dotes de Juan en cuanto a la moda parisina.

         

Bueno, los abandonamos. Un beso,
L&G

EU2012 - Día 13 París - 25/03

by G

¿Qué mejor para iniciar el día que un rico desayuno? Café con leche, baguette, “facturas” y mermelada. ¿Y qué mejor que un guía para recorrer París? Como no pude encontrar a los chicos de “camisetas rojas” (un grupo de jóvenes estudiantes de turismo que hacen guías gratuitas), me tuve que conformar con la versión argentina… las “camisetas verdes”.

 

Mapa en mano, Lu dirigiendo, iniciamos el rumbo desde el norte de la ciudad. Pasamos por la puerta del Pompidou (el museo de arte contemporáneo), por el Hotel de Ville (la municipalidad) y finalmente llegando a la “Île de la Cité” (la isla donde está Notre Dame). En ese momento fue cuando empezamos a darnos cuenta de que era domingo. Por consiguiente, turistas por doquier y TODO cerrado.

Llegado el mediodía (y luego de dar vueltas buscando un súper), comimos a la vera del Sena unos ricos sándwiches.

Camino al museo de Orsay (Lu insistió e insistió en ir, aludiendo que Daniela la vez pasada no la había dejado ir…) costeamos el Sena. Por momentos el camino fue muy lindo y por momentos tuvimos que juntar coraje.

 

Al llegar al museo, Lu había leído que después de las 16:30 el costo de la entrada era reducido (6.5€) en lugar de la tarifa tradicional (9€). Pero claro, eran las 16 y tras hacer la cola nos quisieron cobrar la tarifa sin descuento. Esto no podía ser. Dejamos pasar a la gente, esperamos y a las 16:30 en punto sacamos la entrada. ¡Todos los niños contentos!

 

Dentro del museo vimos impresionismo (Monet, Manet, Renoir, Pissarro y Van Gogh entre otros). Al salir comenzó la búsqueda del café con la “crème brûlée” (postre que a Lu le gusta mucho). Caminamos y caminamos y como los precios nos parecían caros (6€ la crème, 3 un café) seguíamos caminando. Así fue como llegamos a los jardines de Luxemburgo donde conocimos los dotes de Juan para comunicarse con los patos.

Juan habla pato

 

En búsqueda de la “place du théâtre” decidimos meternos en el subte. Luego de 3 combinaciones, de recorrer media ciudad de manera subterránea (nos confundimos varias veces) y de subir 4 escaleras de 60 grados llegamos… La plaza está compuesta por bares, restaurantes y artistas que por unos euros te dibujan un retrato.

Finalmente aquí fue donde Lu tuvo su “crème brûlée”. Lástima que por eso y 3 cafés terminamos pagando 37€ (¡LOS MÁS CAROS DE LA VIDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!). Y como si fuera poco, a Lu mucho no le gustó… Nos vamos a dormir que ahora son 5 hs de diferencia.

EU2012 - Día 12 París - 24/03

by L

Nuestra aventura nuevamente comenzó en tierras marroquíes… nos levantó una vez más el llamado para la oración de la mezquita que teníamos a menos de 100 metros (era como tener a los musulmanes todos en nuestra habitación), ¡pero esta vez a las 4 de la mañana!!!!! Y a mi entender fue más larga que las demás… recalco esto porque debíamos levantarnos a las 5:30 para salir de la pensión a las 6, caminar esos eternos 4 km con nuestras pesadas mochilas hasta la estación de tren de Fez, desde donde SUPONÍAMOS salía el colectivo de línea hacia el aeropuerto… ¡todo porque el taxi nos saldría 150 DH!!!!

Por suerte todo salió genial, a las 7 llegó el colectivo (no tienen idea de lo que era, el número 16, ¡estaba escrito en un cartón con birome!!!!). Salió 3,6 DH c/u!!! Demoró 30 min y llegamos a destino.

El vuelo de Easyjet genial, sin problemas y en 3 horitas estuvimos en Charles de Gaulle, ¡París! Esta ciudad nos recibió con unos 24°C!!!!! ¿Para qué trajimos tanta ropa de invierno????? Encima, yo, L, dejé casi todo lo de verano en Marruecos para liberar espacio!!!!! ¡Qué pena que tenga que ir de shopping! Jajajajaj (G putea!).

Tomamos el tren RER B hasta Gare du Nord y luego caminamos hasta el Hotel Perfect, y la verdad que fue una grata sorpresa: el hotel muy bien, con ascensor, baño en la habitación, ducha e inodoro ¡siiiiiiiiiiiiiii! También internet y el desayuno incluido. ¡Bien por la civilización nuevamente!!!

Mientras yo tomaba una ducha rápida, G le escribió a Juan, su amigo, para encontrarnos y ¡en 5 min estuvo en nuestra habitación! Así que salimos inmediatamente a caminar por esta hermosa ciudad. Juan nos dijo que los días previos había estado horrible, así que realmente éramos afortunados por el día.

A pocas cuadras tenemos la iglesia Sacré-Cœur, llena de gente en sus escalinatas eternas, luego caminamos por atrás para llegar al depto. de Juan donde nos invitó con una enorme variedad de quesos franceses y vinito!

 

Una vez con nuestros estómagos llenos, continuamos el recorrido. Por el boulevard de Clichy llegamos al Moulin Rouge con idea de testear si era posible ir a ver un espectáculo, pero rápidamente se me pasó ya que la cena cuesta unos… ¡200 euros cada uno! Eso sí, con media botella de champagne!

Más tarde llegamos a Galeries Lafayette y los chicos me dieron el gusto de recorrer solo un poco, ver la cúpula y asustarme de los precios desorbitados!

 

Igualmente, Dani, te extraño, ¡con hombres no se puede! En BCN me pasó lo mismo que acá, ¡cara de culo por parte de los varones! De camino, pasamos por la Ópera y nos detuvimos un buen rato sacando fotos en el Louvre de noche. Luego, por la ribera del Sena llegamos a los Champs-Élysées y nos acercamos al Arc de Triomphe.

 

Terminamos la noche en Champ-de-Mars, frente a la Torre Eiffel, haciendo un picnic con vino y queso, para observar el juego de luces que hace cada hora durante 5 min…. Este año es igual que en el 2009… ¡amarilla con las luces blancas! Es emocionante porque la gente se agrupa a la espera, y cuando se enciende, ¡todos aplauden!!!! Nos dijeron que esta noche, a las 2, cuando cambien el horario (pasa al de verano) tb cambiará el color de la torre…. ¡Veremos!

 

EU2012 - Día 11 Fes - 23/03

by G

El micro nos dejó en la estación de tren de Fez. Bastante moderna. Con wifi gratis.
Como era MUY temprano, esperamos a que amanezca. En la estación nos apegamos a los polacos y ni bien salió el sol emprendimos el largo camino a la medina. Aprox 40 min.

 

En el camino, se nos acercó un firulo y en ese momento es donde empezamos a ver los primeros síntomas del macho alfa de la manada. El polaco más grandotote (un hombre de aprox. 120 kg y 1.80 m de alto), cuidaba la manada (su esposa, un amigo y nosotros dos) desde atrás. No hubo violencia… tal vez un pequeño empujoncito.

Al llegar a la medina, nos recibió una bandada de pequeños pajaritos de pecho blanco y alas puntiagudas que pintaban el cielo. Era temprano y tocamos el timbre en el hospedaje “El Talaa”. Nos atendió Mohassim (un joven de veintipico). Dejamos las cosas y a dormir unos minutos hasta que la ciudad comenzó a vivir.

Al despertar nos dimos cuenta de que la vida a Fez nunca llegó. Después del mediodía cerraron los pocos negocios que estaban abiertos. En ese momento aprendimos que los viernes son día feriado para ellos. Con todo cerrado, intentamos llegar a los famosos teñideros. Nos perdimos las 2 veces… Un poco cansados del agobio marroquí (hasta nenes de 5 años se ofrecían de guías para llevarte), desistimos.

Hicimos algunas compras, comimos fruta y a dormir un rato más… Nos despertó de la siesta Grzegorz Czorapinski (nuestro amigo polaco que se parece al de los Invencibles). Con él y con la esposa salimos a comer.

Pela, Miguel, ¡cómo nos acordábamos de ustedes cuando nos contaban cómo eran! Cuando se aproximaba un árabe… cara de piedra y “no, no” a todo precio que nos ofrecieron. ¡Él ponía el precio, y si no era ese precio, NADA y se acabó! Así conseguimos pagar 120 DH por nuestra habitación en lugar de 160 DH. En la cena pasó algo asombroso… tenía 2 cartas. La “carta turista” y la “carta local”.

Obviamente comimos con la carta local y pagamos los míseros 40 DH por un cuscús, coca y propina.


Pese a la cara de malo que tenía, según Lu es un dulce de leche. Jajaja. Con el guardaespaldas asegurado nos atrevimos a salir de la medina (del siglo VII) y recorrer FES EL JEDID. Es la “ciudad nueva” (del siglo XII) donde no hay turistas. El recorrido fue alrededor del palacio real.


Ya volviendo, nos invitaron un jugo y nos fuimos a dormir. Darío, te dejamos una vauquita con Mohassim en la pensión El Talaa (es a metros del Bab Boujloud, sobre la Talaa Sghira Rue) con explícitas instrucciones de que la ibas a estar pasando a buscar mañana.

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EU2012 - Día 10 Merzouga - 22/03

by L

Dormir a la luz de las estrellas, en el medio del desierto, fue una experiencia inolvidable… ¡Poco frío y una tranquilidad increíble!
Lamentablemente nos quedamos dormidos y nos perdimos el amanecer, pero pudimos disfrutar igualmente de las dunas, la arena y sacar algunas fotos.

 

A las 7 estábamos intentando trepar las dunas mientras Akour nos preparaba té y a las 8 estábamos listos para volver. ¡Una vez más, cada uno montó su camello y a sufrir un poquito más! Sí, no es gratis andar en camello, hay que hacer mucha fuerza con las piernas para no salirse, así que quien les escribe hoy está toda dolorida... jajajaj igualmente lo repetiría (¡no más de hora y media!).

 

Una vez en el riad, tomamos una ducha caliente y ¡a desayunar! Pan, mermelada, ACEITUNAS verdes, negras y ROJAS, mantequilla y omelette bereber para comer (sin queso pero con tomate y no sé qué más) y obviamente el famoso té de menta (acá se toma como el mate, todo el día). A G y a mí nos resulta rico pero sumamente DULCEEEEEEE.

 

Luego de esperar el taxi prometido por los bereberes y que nunca vino, decidimos emprender la retirada los 4 solos hacia la ruta con idea de conseguir un petit taxi hacia Rissani… así que comenzamos la caminata por el desierto negro (en Merzouga casi no hay calles así que uno camina por cualquier lugar) y para nuestra suerte apareció en el horizonte una camionetita que por 12 DH por cabeza nos acercó a Rissani.

En este tipo de país el taxi es compartido, es decir una especie de colectivo-taxi… por lo cual no es de sorprender que en el asiento de atrás vayan 4 personas y en los de adelante 3. En este caso era igual excepto que también tenía la cabina trasera…. ¡Así que éramos como 10! Interesante la mezcla de olores, Mami, Lili, ustedes se mueren…. y ni hablar de los baños no baños… acá pareciera que los inodoros no existen… solo letrinas…. Pero eso es TODO UN CAPÍTULO APARTE.

Retomando, llegamos a Rissani y Elena y Christoph partieron con otro rumbo mientras nosotros nos acercamos a la taquilla del bus Supratour (supuestamente de mejor servicio) para comprar el ticket hacia Fez de esta noche. Por 120 DH cada uno, también pudimos dejar las mochilas pesadas en el mostrador y salir a recorrer Rissani. Pero este pequeño pueblo nos tomó cansados y desprevenidos y apenas nos adentramos en el mercado que aquí celebra martes, jueves y domingo, nos engatusó un vendedor de especias. Invitándonos un té (de menta, obvio) y descripción de cada producto de por medio, nos quiso vender dos cositas por 155 DH (15 euros). Esto sí que era una estafa…. Así que le agradecimos, devolvimos todo y ¡solo nos llevamos unas resinas que son perfume natural para la ropa por 40 DH!

El tema es que aquí uno siempre siente que es estafado, pero es parte de la aventura en Marruecos. Igualmente, esta sensación de sentirse engañados nos enojó mucho y de no ser porque nos cruzamos con los españoles, Miguel y Pelayo, nos hubiese costado estar aquí hasta la noche.


Comimos en la gare routière unos panes con queso y atún, contamos chistes (Iani: ellos nos contaron uno muy bueno de argentinos y chilenos, después te lo cuento… genial) y a las 17 nos despedimos ya que su micro partía. Nosotros retornamos al pueblo a esperar por nuestro bus. Y aquí estamos, viajando toda la noche para llegar a nuestro nuevo destino: Fez.

Acá estamos recién llegados a Fez. Son las 5 am y como es de noche, estamos con unos españoles (Miguel y Pelayo, ¡los encontramos y son muy copados!) en la estación de tren esperando a que amanezca. La idea es buscar alojamiento. G quiere que les contemos sobre el Supratour…

Para comenzar, la ruta era en montaña y bastante sinuosa así que toda la noche fue un concierto de vómitos en forma continua. Pero no solo eso sino que un niño no dejó de llorar toda la noche, los asientos no se reclinaban, olor, olor y olor y la típica música árabe que ya nos tiene hasta acá, suena como una cinta estirada o que patina… Son las 5 am y la gente escucha eso que es igual que estar conectado a 220 por el ritmo que tiene.

Nota aparte: es increíble que en todos los pueblos se observa lo mismo: solo hay hombres en la calle, en los bares y haciendo nada. ¿Mujeres? Casi no hay… “¿dónde están?” es mi pregunta, ¿cocinando? Es totalmente machista esta sociedad, ya les contaremos.

Besos