31/08/2022

NOR2022 - Día 9 - Salta - 31/08/2022

by G

Llegamos al final de esta aventura. Hoy dejamos el Norte argentino.

El último ratito en Salta, fuimos al Cabildo. Construido por los españoles para ejercer el gobierno de la ciudad y albergar a la policía, ahí hoy funciona el Museo Histórico del Norte. Construido en 1797, es una de las edificaciones coloniales mejor conservadas de Argentina.

Aparte de la colección de carruajes, monedas y elementos de la época, su punto más alto es la Sala Capitular. Si bien es una representación de la original (demolida), están los muebles originales.

 

A B le interesó un montón la visita. Y tal fue el interés que demostró que uno de los guías del lugar nos llevó a un sector no habilitado para el público. Nos abrió una puerta con una llave de aproximadamente medio kg y nos llevó hasta la escalera que conduce al campanario del Cabildo. Desde ahí es de donde se comunicaban al pueblo las distintas decisiones.

Aprendimos que quebracho viene de "quiebra hacha", cosa que les decían los locales cuando los españoles los mandaban a cortar ese árbol tan duro.

 

Luego fuimos al Museo de Arqueología de Alta Montaña. Creado para estudiar y difundir el hallazgo de los niños del Llullaillaco (nada tiene que ver ni con Carlos Saúl, ni con Anillaco). Es uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de los últimos tiempos.

En el volcán se encontraron 3 niños enterrados hace más de 500 años, durante el apogeo del estado Inca... un poco antes de la llegada de los conquistadores españoles. La espectacularidad radica en la conservación con la que se encontraron esos niños momificados.

En resumen... Los Incas elegían los mejores niños para que vayan a visitar a los ancestros. Cómo lo hacían? Atravesaban toda la región hasta llegar al volcán Llullaillaco, subían los 6739 m, los emborrachaban con chicha y los enterraban vivos junto a sus juguetes. Y pensar que ahora le pegas un grito a tu hijo porque te está rompiendo toda la casa y viene la vecina de enfrente a preguntar qué pasa. En fin...

 

El museo exhibe estas 3 momias, pero para una mejor conservación (ó recaudación), no las van exhibiendo juntas. A nosotros nos tocó La Niña del Rayo. Así que los peques no solo vieron una momia, sino una momia quemada por un rayo. B se la pasó el resto de la jornada preguntando por la momia. Si se mueve, si está viva, si les sacaron las vendas, etc. etc.

Al salir, me llamó la atención que en un lado de la plaza junto a la Catedral, estaba un grupo de gauchos vestidos de rojo haciendo una ceremonia cantando con mucho honor el Himno Nacional. Luego comprendimos que se trataba de "Los Infernales" (ejército de gauchos de Salta) realizan "El Cambio de Guardia de Honor" en homenaje al Gral. Güemes.

Paradójicamente, en el mismo lugar, pero 30 minutos antes, había habido una manifestación de jubilados docentes que se quejaban porque la jubilación que les toca no les alcanza para comer. Eso sí, todos aplaudieron y gritaron "viva la patria" en frente de la Catedral cubierta en oro y mármol.

Muy bien amigos.. nos vemos la próxima!

30/08/2022

NOR2022 - Día 8 - Quebrada de las conchas y Salta - 30/08/2022

by G

Hoy abandonamos la ciudad de Cafayate y sus viñedos. También dejamos nuestro hospedaje, El Portal del Santo. Atendido por dos hermanos de Mataderos que se vinieron a vivir a Cafayate hace 15 años para llevar adelante este emprendimiento. Dejaron atrás sus trabajos de oficina y montaron este hotel donde día a día le ponen lo mejor.

El viaje por la RN68 nos llevó por la Quebrada de las Conchas, declarada reserva natural. Una extensión de 25.784 ha con formaciones rocosas rojizas, que por su composición arcillosa el agua realizó algunas erosiones muy locas. De la misma manera que la gente mira al cielo e imagina constelaciones, acá se ve que varios fumaron de la misma sustancia y se imaginaron cosas. Se puede encontrar de todo: un fraile, casas de loros, un sapo, castillos y hasta un obelisco. ¿?.

Eso sí, más allá de las formas fumonas, el paisaje en su todo es un espectáculo que es digno de ser apreciado. Lo que más nos gustó fue El Anfiteatro. Esta sí tiene el nombre bien puesto. La elevación rocosa cerrada genera una acústica realmente imponente. C escuchó "Estrellita dónde estás" con surround... un verdadero sonido envolvente.

 

La única gran desilusión fue chocar con la gente sucia. Basura y piedras escritas. L se peleó con una mina que, después de terminar de fumar, tiró su colilla en el medio de las rocas con total impunidad. Hay gente que evoluciona y otras que no. Para este segundo grupo solo queda la esperanza de esperar a que futuras generaciones sean mejores.

Siguiendo la ruta, pasamos por una cueva que tenía más frenadas que inodoro de aeropuerto... y a unos kilómetros, el puente de Relatos Salvajes. Claramente muy bien seleccionado este camino sinuoso para contar la historia de dos conductores que se pelean. Dato de color: la no señal del teléfono celular en este punto es real.

 

Por la tarde llegamos a Salta capital. Tiramos las cosas en nuestro one night hotel y nos dirigimos a la Plaza 9 de Julio. En la misma se encuentra el Cabildo, el museo, la iglesia (en presentación Catedral Basílica). Lo mismo de siempre, pero tamaño de gran ciudad. Llena de gente caminando en todas las direcciones y plagada de palomas.

Lo mejor: los naranjos en flor que perfumaban el paseo y nos hicieron recordar a algún viaje por Turquía.

 

A la catedral entramos a las 18 hs. Justo cuando estaba iniciando la misa. Peor que las preguntas incómodas fue tener que quedarnos porque B dijo: "Me quiero quedar que van a empezar los cuentitos". Luego caminamos por la peatonal de la calle Alberdi y terminamos comiendo una picada con cerveza en un bar.

  

29/08/2022

NOR2022 - Día 7 - Cafayate - 29/08/2022

by G

Nuestros amigos del hospedaje nos recomendaron ir a pasar la mañana a Cabras de Cafayate. Y estuvo fabuloso. Por la módica suma de 800p por persona ofrecen un recorrido por los corrales, por el proceso de la creación de quesos y, finalmente, una degustación acompañada de vino, obvio.

Los chicos jugaron y aprendieron. Liliana, nuestra guía, nos contó que originalmente usaban algunas cabras para generar estiércol y así abonar sus viñedos. Como estos bichos no tienen acceso a entretenimiento electrónico, pasó que se fueron reproduciendo y "algunas cabritas" pasaron a ser una población de 500.

 

Como los machos los usan solo para reproducción, tienen uno cada 25 cabras. Aprendieron que solo pueden dejar al macho "en el momento del servicio" y que después lo tienen que retirar. Según sus antecedentes, cuando no lo hicieron, vieron que los pobres animales sufrían estrés, paranoia, locura y que en muchos casos terminaban desencadenando en suicidios cabriles.

A todos mis amigos veganos les digo que estos machos llevan una vida plena. Si alguno planea reencarnar, que te toque la vida de estos cabritos no está mal. Igual, ojo. También podés reencarnar en un macho de abeja que termina siendo un zángano al cual la reina le corta los huevos y lo raja del panal donde merodea hasta morirse de hambre. O peor aún, te puede tocar un macho de mantis que después de copular la hembra le corta la cabeza y se la morfa.

Aprendimos, entre otras cosas, que los ojos con pupilas horizontales les permiten a las cabras ver más nítido en condiciones de mucho sol y amplían su ángulo de visión a 340 grados (prácticamente es como si tuvieran ojos en la nuca). Después nos mostraron todo el proceso de la creación de los quesos y, para terminar, una degustación de quesos acompañada con vinos del lugar. El día y los juegos entretuvieron a los chicos mientras nosotros pudimos disfrutar de la picada.

 

Luego emprendimos viaje a las ruinas de Quilmes. Si bien es por la RN40, es una ruta de asfalto y en perfecto estado. Debo reconocer que sentí un poco de decepción. En mi cabeza imaginaba que podíamos darle un poco de respiro al vino para poder tomar una cerveza. En mi cabeza, una suave y refrescante cerveza que pudiera darnos frescura en este clima seco no estaba mal. Pero las ruinas de Quilmes lejos están de ser una cervecería. Igualmente algo tiene que ver.

A 56 km de Cafayate, en Tucumán, se encuentran las ruinas del pueblo originario Quilmes. Los Quilmes fueron un pueblo aborigen de aproximadamente 6000 personas que vivieron desde el siglo X hasta que fueron sometidos por los españoles en 1667. Los 2600 sobrevivientes al asedio español fueron obligados a caminar a pie, sin agua ni comida, hasta el sur de la provincia de Buenos Aires (actualmente Quilmes). Como imaginarán, solo llegaron 400 que terminaron muriendo principalmente por enfermedades pulmonares.

 

El museo audiovisual que está en la base está muy bueno. Te explica qué es lo que vas a ver una vez alcanzadas las ruinas. Para terminar el día, de regreso en Cafayate, buscamos un lugar para comer. A las 20:15 estábamos en la puerta de "Como en casa", un bodegón de 10 mesas que atiende de 20:30 a 22:50. A las 20:45 estaba lleno y no aceptaban a más nadie. Atendido por sus dueños.

 

Ravioles rellenos de bondiola, un lomo con salsa de hongos y un matambrito a la pizza. Todo junto a un bonarda de finca Nanni. Para coronar la noche, un flan con dulce. Volvimos arrastrándonos...

 

28/08/2022

NOR2022 - Día 6 - Cafayate - 28/08/2022

By G

Lo mejor de la mañana: el desayuno del hotel. Mermeladas caseras con dejos de Torrontés y otra de Malbec, palmeritas recién salidas del horno y un café que ¡no es de saquito!
Lo peor de la mañana: la rueda. Cuando en la gomería la sacaron para emparcharla, nos encontramos con que, además, ya estaba deformada. Los alambres habían cedido y estaban curiosos por conocer el exterior de la cubierta. Algo que claramente es preexistente a nuestra gestión.

Intentamos ir a pelearnos con Hertz (¿tendrá algo que ver con Herzegovina?), pero siendo domingo estaba "el taller de Tito" cerrado. La gomería de barrio nos ofreció una cubierta usada que, luego de inflarla, nos encontramos con que tenía más pérdidas que un daltónico jugando al Uno.

La solución claramente era sumarle a la cubierta "nueva" una cámara. Lo que nunca pude imaginarme ni comprender es cómo en una gomería no podían contar con una cámara... "Volvé en un rato y veo qué puedo hacer", nos dijo nuestro nuevo amigo Roberto.

Aprovechamos el rato para ver puestos de artesanías en la plaza. A la hora, llegar a la gomería y ver la cara de orgullo con que Roberto me recibió me reconfortó. Al acercarme, me indicó que "había conseguido una cámara usadita, pero con un solo parche". Nada mal... Veremos cuánto dura.

  

Para quitar el estrés, fuimos a comer unas empanadas, un tamal y una picada a la finca Las Nubes. En este caso, acompañado de un rosado cosecha 2021. Seguido al almuerzo, aprovechamos para hacer la visita guiada que incluía una degustación de las distintas cepas que se producían en este viñedo.

Aprendimos que al reserva hay que aguantarlo unos 6 años después de la fecha de la etiqueta para que esté en su punto justo. Compramos uno al que le faltan 2 años. No sé si va a aguantar tanto... También aprendimos que el rosado, la única diferencia que tiene con el tinto, es que se mantiene un solo día con el hollejo, que es lo que tiñe el vino.

  

Mientras nosotros relajamos un poco intoxicados por la absorción etílica y de taninos, los niños se perdieron entre el viñedo. Intentamos huir sin ellos, pero el lugar no nos dejó. Nos corrieron gritando algo del artículo 264 del Código Civil.

Para terminar el día volvimos a la plaza. Le dimos la vuelta, pasando por negocios de artesanos y finalmente entramos a la iglesia... y con eso volvieron otra vez las preguntas incómodas. En este caso, B preguntó si el sacerdote te mata cuando te portás mal o si la estatua de Jesús en algún momento se iba a despertar. Tuvimos ganas de decirle que sí en los dos casos, pero nos contuvimos.

  

Para bizarread la noche, nos cruzamos en medio de la plaza con dos burros que después aprendimos que serían de un vecino que los deja salir para que coman. A la noche tocó pizza y relax en la habitación del hotel.

(Grado de desintegración de las zapas... Medio)

27/08/2022

NOR2022 - Día 5 - Cachi - 27/08/2022

By G

Despertamos en la cabaña junto a un fuerte desayuno (budín, yogur, cereales, café, medialunas y tostadas) con el sol pegando en la ventana, la montaña y el viñedo que nos rodeaba.

A las 10:30 encontramos la plaza de Cachi vacía, pero no dormida. De fondo y a todo volumen sonaba una chacarera que despertaba a todo el pueblo. Resulta que caímos el día en que se festejaba el aniversario del Cuerpo Infantil de la Policía. Después de poder despegar a B de las marchas militares, el Himno Nacional y el Himno a las Malvinas, fuimos a visitar la parroquia de San José. La misma data del 1600 y tiene la particularidad de tener sus techos y altares de cardones. A B le dio miedo el señor que estaba "ahí todo muerto". A mí también.

El recorrido nos acompañó de una seguidilla de preguntas que nos incomodaron tanto a L como a mí. Entre ellas: "¿Por qué el señor tiene un vestido?" :S

Luego pasamos por el cementerio, cuyo encanto principal se centra en sus coloridas (aunque de plástico) decoraciones florales que realizan sobre las tumbas. Claramente, esto también generó una serie de preguntas incómodas. En el podio: preguntaron cómo se abren las tumbas y qué pasa si las abrimos. Obviamente, sumando al clásico "¿qué pasa cuando uno se muere?" y "¿qué pasa si uno se muere en el cementerio?". Esta última me descolocó.

Podríamos decir que C profanó una tumba al llevarse una de las flores. Si bien sabemos que no corresponde, nadie de los que estaba ahí se levantó para ponerse firme con la más chiquita.

Después del paseo necrológico, paramos a comer en la hostería del ACA. Salvo las empanaditas, todo lo demás fue no tan regional (lomo con puré y un entrecot con papines). El lugar está sobre una colina, con vista al pueblo, donde se escucha el suave cantar de los pajaritos. Mientras los chicos se fueron a los juegos y yo me quedé solo atrás esperando la cuenta, pude reflexionar sobre la paz que tenía el lugar.

Fueron unos tres minutos maravillosos. Maravillosos.

A las 14:30 iniciamos el camino a Cafayate. Tomando la RN40, un camino de ripio y un escenario que se fue transformando cada vez más blanco. Una zona árida, de colores ocres y grises claros, casi blancos. Estamos hablando de la Quebrada de las Flechas. ¡Un verdadero espectáculo en el camino! Nuevamente estábamos fuera de la Tierra; en este caso, estábamos navegando por la Luna.

Llegar a Cafayate fue subirse a una ruta en perfecto estado, chocar con kilómetros y kilómetros de viñedos y formaciones rocosas de un rojizo intenso de fondo... los Valles Calchaquíes. Llegar también fue encontrarse con una rueda reventada. El viaje por la RN40 se llevó una baja más. Por suerte, nos permitió llegar a Cafayate y quedarnos con el auxilio hasta conseguir un rodado nuevo.

La comparación entre Cafayate y los pueblos que venimos viendo es notable. Se nota que es una ciudad más grande y ordenada. La plaza central fue modernizada hace unos meses con pisos nuevos, canteros y farolas.

Para terminar la noche fuimos a la Casa de la Empanada. Terminamos el día con unas ricas empanadas, un vino de la bodega Nanni y un señor de grandes manos, tez oscura y un dejo de perfume etílico que, junto a su guitarra, entretuvo a los niños.

26/08/2022

NOR2022 - Día 4 - Cachi - 26/08/2022

By G

Hoy dejamos Tilcara, nuestro primer centro de operaciones en el norte de Jujuy. Nuestro próximo destino: Salta.

El camino por la Ruta 9 nos hizo atravesar San Salvador de Jujuy, donde el árido paisaje pasó a transformarse en vegetación. Lo que claramente no cambió fue el entorno montañoso. La RN9 nos llevó hasta Salta y, desde allí, por la RP33, comenzó el ascenso por la sierra.

La diferencia con Jujuy fue significativa. Los cerros coloridos pasaron a estar cubiertos por un manto verde de naturaleza. La ruta asfaltada pasó a ser de ripio y con curvas serpenteantes al llegar a la Cuesta del Obispo.

Pasada la cuesta, el verde fue quedando atrás y el paisaje árido volvió a tomar escena. Estábamos en el Parque Nacional Los Cardones. Fue increíble ver cómo, tras ese gran camino de alta montaña, desembocamos en una llanura enorme inmersa en una gran cantidad de cardones. Junto a ellos vimos vacas, caballos, chivos, llamas y hasta un zorro confianzudo que casi muerde a L. (Corrección de Lu: "Me mordió, pero por suerte solo alcanzó mi pantalón, que era holgado").

 

A unos kilómetros más nos estaría esperando el pueblo de Cachi. Para la noche reservamos en una cabaña rodeada de viñedos llamada Miraluna. Las vides, las montañas, las estrellas, una botella de vino y unos capeletis fueron nuestra compañía.

 

 

 

25/08/2022

NOR2022 - Día 3 - Purmamarca - 25/08/2022

By G

A apenas 26 km de Tilcara nos encontramos con Purmamarca. Un pequeño pueblito rodeado de cerros coloridos donde el tono predominante es el colorado. Sobre las espaldas del pueblo, el famoso Cerro de los Siete Colores.

 

Luego de atravesar la plaza principal, fuimos hasta el mirador del cerro. El punto panorámico no fue la gran cosa; creemos que la espectacularidad se aprecia más a la distancia. Desde la base del mirador comienza el circuito de 3 km que rodea los cerros colorados del lugar, llamado el "Paseo de los Colorados". Caminar por estos cerros de tierra roja da la impresión de estar paseando por Marte (comentario libre de estupefacientes).

  

Siendo las 12:00, con C dormida en la mochila y B cansado, nos vimos obligados a abortar y dejar en nuestra imaginación el resto del camino. Después de todo, tendríamos un viaje hasta las Salinas Grandes, por lo que había que guardar energías.

El camino hacia las salinas está muy bueno. La ruta asfaltada solo tiene el "temita" de las curvas y contracurvas. Esto, sumado a los 4170 m de altura, hace que más de uno se descomponga. Chicle, caramelos de coca y agua sin gas son tus amigos. Yo reemplacé los caramelos y el chicle por una mandarina. A mí me mantuvo despierto el azúcar; a L, la bronca hacia mi persona.

 

El salar es imponente. Un enorme lago cubierto por una capa de 30 cm de sal. El ingreso al mismo es con guía que, por la módica suma de 1200 pesitos por auto, te hace el recorrido turístico pasando por los piletones y el Ojo del Salar. La sal en el lugar afecta la gravedad y distorsiona ópticamente las cosas ;).

  

En el trayecto de vuelta, justo cuando estábamos cantando victoria por haber salido inmunes a la altura, B comenzó a presentar molestias. Tras quejas sobre dolor de cabeza y panza, paramos en el medio del cerro. Por suerte el problema no resultó ser apunamiento, sino que se solidificó en forma de ofrenda. Para darle un toque "hippie chic", le hicimos una linda casita con piedras decorativas del lugar.

En el viaje de vuelta me llamó mucho la atención lo colorido de las sierras. Amarillas, naranjas, verdes, marrones, rojas... todos colores bien vivos. Si bien las que mezclan colores son las más llamativas, no pierde espectacularidad encontrarse terribles elevaciones monocromáticas que van pasando de un color a otro a medida que se va abriendo el camino.

 

Dejando atrás Jujuy, algunos pensamientos: para realizar compras, cuanto más al norte, más baratos son los precios. De los destinos que conocimos, Humahuaca fue el más barato, luego Tilcara y finalmente Purmamarca. No chequeado, pero me la juego a que en La Quiaca, por la misma plata que en Salta compras una pashmina, te dan la pashmina, 1 kg de caramelos de coca, 2 jugos y una llama.

 

Jujuy: más pobre que Salta, pero no menos hermosa. La calidez de su gente y la cultura originaria que comparten con Bolivia y Perú la hacen de alguna manera más auténtica. En el viaje nos dijeron que Jujuy fue la única provincia que no llegó a ser colonizada por los españoles y que, a partir de ella, se inició la creación de lo que hoy conocemos como Argentina. Algo de eso debe haber.