lunes, 29 de agosto de 2022

NOR2022 - Día 7 - Cafayate - 29/08/2022

 by G


Nuestros amigos del hospedaje nos recomendaron ir a pasar la mañana a Cabras de Cafayate. Y estuvo fabuloso. Por la módica suma de 800p por persona ofrecen un recorrido por los corrales, por el proceso de la creación de quesos y finalmente una degustación acompañada de vino, obvio.

Los chicos jugaron y aprendieron. Liliana, nuestra guía, nos contó que originalmente usaban algunas cabras para generar estiércol y así abonar sus viñedos. Como estos bichos no tienen acceso a entretenimiento electrónico, paso que se fueron reproduciendo y "algunas cabritas" pasaron a ser una población de 500.

Como los machos los usan solo para reproducción, tienen 1 cada 25 cabras. Aprendieron que solo pueden dejar al macho "en el momento del servicio", y que después lo tienen que retirar. Según sus antecedentes, cuando no lo hicieron, vieron que los pobres animales sufrían estrés, paranoia, locura y que muchos casos terminaba desencadenando en suicidios cabriles.


A todos mis amigos veganos les digo que estos machos llevan una vida plena. Si alguno planea reencarnar, que te toque la vida de estos cabritos no está mal. 
Igual, ojo. También podés reencarnar en un
Macho de abeja que termina siendo un zángano al cual la reina le corta los huevos y lo raja del panal donde merodea hasta morirse de hambre. O peor aún te puede tocar un macho de mantis que después de copular la hembra le cortan la cabeza y se la morfa.

Aprendimos entre otras cosas que los ojos con pupilas horizontales les permiten a las cabras ver más nítido en condiciones de mucho sol y amplían su ángulo de visión a 340 grados (prácticamente es como si tuvieran ojos en la nuca).

Después nos mostraron todo el proceso de la creación de los quesos y para terminar, una degustación de quesos acompañadas con vinos del lugar.

El día y los juegos entretuvieron a los chicos mientras nosotros pudimos disfrutar de la picada.

Luego emprendimos viaje a las ruinas de Quilmes. Si bien es por la RN40, es una ruta de asfalto y en perfecto estado.
Debo reconocer que sentí un poco de decepción. En mi cabeza imaginaba que podíamos darle un poco de respiro al vino para poder tomar una cerveza. En mi cabeza, una suave y refrescante cerveza que pudiera darnos frescura en este clima seco no estaba mal.

Pero las ruinas de Quilmes lejos están de ser una cervecería. Igualmente algo tiene que ver.

A 56km de Cafayate, en Tucumán, se encuentran las ruinas del pueblo originario Quilmes.

Los Quilmes fueron un pueblo aborigen de aproximadamente 6000 personas que vivieron desde el siglo x hasta que fueron sometidos por los españoles en 1667.
Los 2600 sobrevivientes al asedio español, fueron obligados a caminar a pie, sin agua ni comida hasta el sur de la provincia de Bs As (actualmente Quilmes). Como imaginarán, solo llegaron 400 que terminaron muriendo principalmente por enfermedades pulmonares.

El museo audiovisual que está en la base está muy bueno. Te explica qué es lo que vas a ver una vez alcanzadas las ruinas.

Para terminar el día, de regreso en Cafayate, buscamos un lugar para comer.

20:15 estábamos en la puerta de "Como en casa", un bodegón de 10 mesas, que atiende de 20:30 a 22:50. A las 20:45 estaba lleno y no aceptaban a más nadie. Atendido por sus dueños. 

Ravioles rellenos de bondiola, un lomo con salsa de hongos y un matambrito a la pizza. Todo junto un bonarda de finca Nanni. Para coronar la noche, un flan con dulce. Volvimos arrastrándonos...











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