16/04/2012

EU2012 - Día 9 Merzouga - 21/03

by G

Nos levantamos temprano, saludamos al Houda (que le faltaban todos los dientes), y caminamos 100 m hasta la plaza donde esperábamos encontrar el bus que nos dejara en Merzouga, desde donde iniciaríamos nuestra aventura a la puerta del Sahara.

En la parada nos hicimos amigos de una pareja francesa de largos 50 años. Al principio pensamos que él era árabe (porque a nuestro entender hablaba muy bien), pero después terminamos sabiendo que eran unos franceses que habían vivido 20 años en Argelia.
Haberlo conocido nos facilitó el resto del viaje, ya que auspició de guía, traductor y negociador.
No vamos a olvidar la manera en que se peleó con los “maleteros” marroquíes para que no nos cobren de más (¡A LOS GRITOS! y gesticulando como hacen los árabes) y cómo nos consiguió un bus (por tan solo 5 DH) con el que hicimos la conexión Erfoud-Rissani.

Sobre el bus, conocimos a Elena y Christoph (dos jóvenes alemanes de Friburgo que estaban dando vueltas por Marruecos).
Llegamos a Rissani a las 13 hs… no teníamos tiempo que perder. El reloj hacía tic tac, pensábamos que a las 14 hs salían las excursiones desde Merzouga. Teníamos nuestro contacto (provisto por Sara y Darío) por 400, pero los alemanes no tardaron en ponerse en contacto con el suyo que en teoría nos iba a pedir 250.

Cuando llegó “el contacto” (Mohamed, como la mayoría de los marroquíes) lo invitamos a sentarse con nosotros. Su primera oferta fue 400 DH… Lu y yo estábamos cansados del juego marroquí, pero por suerte Christoph no. Firme en su postura, le ofreció 250. Luego de un rato, cerramos en 275.

Rápidamente, por 15 DH, ya estábamos en camino a Merzouga.

 

En el camino, el paisaje seco como siempre se fue transformando ante nuestros ojos. De la soledad de la carretera al desierto negro, hasta finalmente poder divisar las primeras dunas doradas del desierto.
Llegamos al riad, tiramos las mochilas y luego de un rato estábamos listos para conocer a nuestros nuevos amigos: Bob Marley, Alpha Blondy, Jimmy Hendrix, Bob Dylan y Akour. Los primeros 4 eran nuestros camellos y el último, nuestro guía bereber.

[Image of Merzouga desert dunes in Morocco]
 

Lu no tardó en hacerse amiga. Salimos los 4 en caravana, con Akour al frente y yo al final. Tras 1 hora y media de “cabalgata”, llegamos a lo que sería nuestro hogar por esa noche. Se trataba de una haima (una tienda bereber insertada en el medio de las dunas).

 

Akour resultó ser un personaje bastante servicial y a la vez especial. Al llegar, su primera pregunta fue: “¿Y? ¿Trajeron porrito?”.
Terminamos la noche durmiendo bajo las estrellas (literalmente) tras una rica comida, música, té y haciendo intercambio cultural de malas palabras (árabe-américo-germano).

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EU2012 - Día 8 Ait Benhadou - 20/03

by G

Nos levantamos temprano para agarrar el micro de las 8:30. El micro tenía destino Ouarzazate, pero teníamos que bajarnos en medio de la ruta y tomar un taxi hasta Ait Benhadou.

El micro al principio nos pareció un horror, pero con el tiempo nos dimos cuenta de que, dentro de los micros de la marca "no oficial" (los más baratos), era lo mejorcito.

Al subir, pareció extraño ver cómo entregaban bolsas de residuo a los viajantes. Con el tiempo terminé entendiendo por qué. Para mí fue terrible, para Lu no tanto. No sé si fue la cena de anoche, las curvas y contracurvas, las subidas, las bajadas, la altura (atraviesa el Alto Atlas, cordón montañoso más alto de la región), o el hecho de que me puse a escribir en la compu...

No sé qué fue... pero a medida que el paisaje se iba transformando (hasta casi llegar al hielo en el pico de la montaña), también se iba transformando mi estómago.

Las náuseas invadieron mi cuerpo, a tal punto que le pedí a Lu que tenga una bolsa a mano. En cada parada que el micro hacía, tiraban la bolsita de alguien que no había logrado superar la travesía. Y el tiempo pasaba y no llegábamos...

En una de las paradas (Taddert) nos encontramos con gente que, al no poder venderte, intentaban hacer trueque por algo de Argentina. Lamentablemente no teníamos nada para ofrecer. A cambio, ofrecía productos "de la montaña", como ser una geoda de amatista completa. También vimos cómo eran "las carnicerías" de Marruecos. Una ventana con los pedazos de carne colgando de ganchos. ¿Heladera? Te la debemos...

Sobre el micro, un grupo de bereberes al vernos "extranjeritos" nos ofrecieron visitar Dades y el desierto. Nuestra parada llegó tras 4 horas de viaje. Al bajar, en medio de la nada, no demoró un taxi en aparecer. Por suerte nos pudimos sumar a otros 2 viajantes y abaratar el viaje.

Uno era un francés, el otro se llamaba Jed, un profesor de inglés nacido en Houston (USA). Jed, un personaje muy extraño. Lo vimos aparecer con su visera, cámara, ingenuidad... nuestra primera impresión fue la del típico estereotipo estadounidense. Con el tiempo nos dimos cuenta de que estábamos algo equivocados... Aprendimos mucho de él. Una persona admirable que solito se estaba haciendo todo Marruecos. Por el resto del día disfrutamos de su compañía.

Al llegar a Ait Benhadou (ABH), nos encontramos con un tipo muy copado, llamado Hassan, que nos permitió dejar nuestras mochilas para poder recorrer la Kasbah (nombre de antiguas construcciones hechas de adobe).

 

Antes de salir comimos unas ricas pizzas hechas por Hassan. Desde lo lejos, la Kasbah se veía como que nacía desde la propia tierra roja, dificultando distinguir entre la construcción y su contexto.

 

Al ingresar nos encontramos con que una de las casas se encontraba reconstruida. El resto, virgen y hasta poco cuidado. Al llegar al punto más alto, la vista panorámica del lugar era enmudecedora.

  

Los pantalones de Yani (ver fotos de Lu), ya venían llamando la atención en la calle. Los marroquíes le gritaban "Lindos pantalones", pero la máxima fue al bajar de la Kasbah, donde un bereber le pidió a Lu si los podía tocar.

Lu se asustó, pero accedió. Luego de tocarlo, el amigo de los niños nos ofreció hacer trueque por él. Decía que le gustaban mucho los colores. A cambio nos ofrecía un juego completo (pantalón y camisa) bereber. (LU: Yani, estoy segura que hubieses accedido, pero no me animé).

Para regresar, nos costó un poco conseguir taxi. Nos pedían 150 dH. Terminamos viajando los 3 por 75 Dh. El taxi nos dejó en Ouarzazate, en la Gare Routiere, donde afortunadamente un nuevo "micro" (lo único parecido a un micro es que tienen ruedas y asientos) salía para Tinerhir. En la ruta, con la luz apagada, NO SE VEÍA NADA. Mientras Lu dormía, a mí me llamó la atención cómo él paraba en medio de la nada y la gente que bajaba caminaba y se perdía en la oscuridad.

A este pueblo llegamos de noche cerrada. Tras rechazar el primer hotel (150 dH), logramos hospedarnos en "el Houda" por 80 dH, tras la recomendación de un fugaz amigo que hicimos en la plaza central. El precio incluía ducha y un "hermoso" baño con letrina (agujero en el piso + balde) donde tuvimos que realizar malabares para utilizarlo.

Antes de dormir, fuimos a visitar a otro amigo de la plaza, en un puestito de comida. Fue el único que nos atendió, ya que en ese momento estaba jugando el Barcelona y era de atención exclusiva de las personas que ahí se encontraban.

En el puesto, comimos "Kefta", un sándwich de carne picada (de quién sabe qué animal) y condimentos varios. Comidos, nos fuimos a dormir. Besos a todos.

EU2012 - Día 7 Marrakech - 19/03

by G

Y al séptimo día descansamos.... ¡Qué lindo que es dormir! Dormimos 12 horas (de 20 a 8). Nos levantamos a las 5 de la mañana con el llamado a la oración, un sonido que invade la ciudad 4 veces por día, aunque luego dormimos un poco más.

Junto con los españoles (Pelayo y Miguel), por la mañana gozamos de un rico desayuno que constaba de 2 panqueques, pan, mermelada, jugo de naranja (acá los naranjos crecen por todos lados) y un té marroquí. Los chicos eran de Mallorca y, al igual que muchos españoles, arman sus propios cigarrillos (los tradicionales son caros por los impuestos que tienen aplicados).

Dormidos y comidos salimos a recorrer los zocos. Ya con más paciencia podíamos soportar a los vendedores que tan amablemente, pero con insistencia, te invitan a conocer su mercancía. Su técnica invasiva se inicia luego de un contacto visual con ellos o con uno de sus productos. Si quieres evitarlos, la única forma es ir mirando el piso (porque hasta en el cielo cuelgan cosas). Eso sí, en ese caso te vas a terminar chocando con la gente, las bicis, las motos, los carros, autos, camionetas... Todo circula por esas enmarañadas y acaracoladas callejuelas.

Luego de establecer contacto, el vendedor te comienza a ofrecer cualquier cosa que tenga por ahí. Basta con apuntar algo para que te den el precio. Si luego de unos minutos no entendiste el juego, ya comienzan a aclararte que el precio se puede bajar (al mejor estilo jefe Gorgory: "...Has visto al señor billetín..."). Como para no entender... Pero si aún no entraste en el juego, te preguntan "¿cuánto estarías dispuesto a pagar? ¡Ponme un precio!". Donde dudaste, te ponen el producto en la mano con moño y todo. Si les pedís 5 veces menos, se ofenden, te dan la mano y te dicen "Chau amigo".

En los alrededores de la plaza se puede encontrar de TODO. Productos comestibles, no comestibles, servicios, ¡de todo!

 

Como medio de pago... cualquier cosa: dírhams, dólar, euro, ¿oro?... Por Lu me ofrecieron 3 carteras... Luego de comer en un puestito de por ahí, conocimos la Medersa. El lugar era la escuela donde antiguamente se enseñaba el Corán (1500).

 

La Medersa está compuesta de un patio central con una pileta donde se higienizaban antes de rezar. Alrededor estaban las habitaciones de los internados. Al salir pasamos por el Museo de Marrakech, que fuera un antiguo palacio del siglo XIX.

Al caer la noche sobre la plaza de la muerte, la plaza se llenó de carros y luces.

 

Otra de las técnicas utilizadas por los vendedores es la de "regalarte" para que luego te "veas en la obligación" de pagarles. De esta manera fue que Lu se hizo un hermoso tattoo. Para terminar la noche, comimos junto con los marroquíes por la módica suma de 50 DH (5€).

 

El menú que nunca elegimos (te sentás y te traen comida) incluía berenjenas, salsa de tomate, pescado frito, papas y pan. ¿La bebida? Bien, gracias... nunca nos entendió que queríamos un agua.

Antes de acostarnos, nos quedamos hablando con 2 chicos que conocimos: Sara y Darío. Una italiana y el otro un argentino que anda dando vueltas por Marruecos hace 3 meses. ¡Nos llenaron de consejos! Muchas gracias, chicos.

EU2012 - Día 6 Marrakech - 18/03

by L

Llegar a Marrakech fue como ponernos un freno de golpe… veníamos a mil y este país te obliga a bajar un cambio porque todo transcurre MUY LENTAMENTE. Bajamos del avión a las 10.15 am y la temperatura no era ni fría ni cálida, ¿15°C?... pero eso fue un espejismo porque el calor no demoró en hacerse presente el resto del día.

En la ETERNA cola de inmigraciones (creo que estuvimos 2 h) conocimos unos españoles, Miguel y Jano, que nos propusieron tomar un petit taxi juntos para hacerle frente a los marroquíes y sus ansias de estafa… Retomo inmigraciones por un segundo: situación muy extraña que lo único que les importaba era a qué hotel íbamos, tac tac, dos sellos, uno de ellos un número que luego te piden para hospedarte en el hotel…. Una especie de cuenta ganado.

Conseguimos plata en el cajero que por suerte tenía la opción de inglés y sacamos 3000 dirhams (300 euros) para la semana. Pero hoy ya tenemos gastados 1000! Es que… son 30 DH, 10 DH y uno convierte… 3 euros, uno y así se nos va la platitaaaaaa.

Finalmente, junto a los españoles tomamos el bus n°19 a Centre ville que nos dejó en la plaza por 30 DH single one way (i/v 50 DH). Al descender del bus, fue una mezcla de olores, que realmente era capaz de voltear a uno si se venía sintiendo mal como yo (L)…. Basura, bosta (de los caballos y burros que dan vueltas por ahí con los carruajes), etc… ¡y gualá! Allí estaba la plaza Jemaa el-Fna (la plaza de la muerte), más tranquila de lo que uno pudiera imaginar (luego descubriríamos que era solo una cuestión de horario).

Gracias a nuestra Guía Azul (versión española de la Lonely Planet) nos ubicamos en la plaza y hallamos sin mayores inconvenientes la Rue Riad Zitoun El Kedim, y en el primer pasaje fue donde encontramos el hotel que nos había recomendado Wendy, Essouira (100 DH con ducha, más 22 DH el desayuno por persona). Sin embargo, a los españoles les habían ofrecido otro enfrente más barato. Así que fuimos a Dar Youssef hotel, 90 DH por una hab más amplia, precio que incluía las duchas.

Obviamente que acá es muy raro conseguir hab con baño. Nos cambiamos la ropa por el calor y salimos hacia la plaza. Un mar incontrolable de motos, carruajes con caballos, carritos tirados con burros, taxis y demás que circulan tocando bocina por donde se les ocurra, sin importarles los transeúntes. Así que hay que tener mil ojos y estar atentos para que no nos pasen por encima.

 

En la plaza había pocos puestos, solo los de zumos (naranja 4 DH), pero por ahora no nos atrevimos a probarlos. También hay personajes sentados con monos que en cuanto te descuidas te saltan encima para una foto por algunos DH, los encantadores de serpientes, bailarines, etc. Tras acercarnos a los zocos (mercados marroquíes) y ver la inmensidad de los mismos, preferimos ir a alimentarnos antes de arrancar. Nos sentamos en la terraza de L´etoile sobre la plaza y almorzamos un panini du poulet y un omelette más un crème caramel (105 DH).

   

Fuimos a la Gare Routière (terminal de ómnibus) y nos dejamos convencer por un Estefi que nos vendió cada pasaje a Ouarzazate por 70 DH con las mochilas incluidas en una empresa “privada” (acá te quieren cobrar todo, mochis x 5 DH). Pero tememos que nos hayan estafado… lo sabremos en dos días…

Ahora sí nos perdimos literalmente tratando de llegar a los zocos… Marrakech es un laberinto, por más mapa que tuviéramos fue imposible ubicarse. Gracias a unas francesas que nos regalaron un mapa llegamos y G no tardó en hacerse de amigos.

La verdad es que a esta altura ya estábamos muy cansados, sin dormir (los chicos, Tincho y Ariel, nos hicieron trasnochar así que teníamos solo 3 h de sueño) y decidimos ver oscurecer en la terraza del café más famoso de la plaza, Café Glacier, tomando un té de menta (2 x 34 DH). Pero nunca llegamos a ver caer la noche totalmente porque me sentía tan mal que desistimos.

 

Fuimos al hotel, nos duchamos y solo nos acercamos a la plaza por agua y por unas masitas que el GG (gordito de G) quiso comprar… pero la GL se los comió todos. J

Besos a todos

EU2012 - Día 5 Barcelona - 17/03

by G

¡Estamos en viaje a Marrakech! Aprovecho el rato de avión para relatarles nuestro último día en BCN...

El día nuevamente comenzó a las 12... a esta altura ya estamos casi convencidos de que los chicos están experimentando algún tipo de gas somnífero.

Luego de un fugaz desayuno salimos por primera vez los 4 de día. Con un sol hermoso nos dirigimos hacia el viejo Hospital de Sant Pau i Santa Creu. El lugar prometía mucho, pero lamentablemente lo encontramos cerrado por refacciones.

Desde este punto ya se podía divisar la Sagrada Familia, nuestro próximo destino. Al llegar a la SF, logramos ver algunos avances desde la última vez (tanto Lu como yo ya la conocíamos). Entre los cambios, se notaba una especie de "reactor nuclear" en uno de sus costados que a nuestro parecer arruinaba el resto de la fachada. Tendremos que volver en unos años a ver qué termina siendo.

La obra iniciada por Gaudí parece no terminar jamás. No entramos porque ya la conocíamos, por lo que nos limitamos a apreciar su encanto desde el exterior.

Caminando llegamos hasta La Pedrera. Por la módica suma de 15€ c/u accedimos no sólo a LP sino también al museo interno que explica cada una de las obras más famosas de Gaudí.

 

Arrancamos por la terraza. Si bien es lo "más llamativo", a Lu no le pareció tan impresionante ya que al compararla con la Casa Batlló ésta carece de colores. Pero el museo logró compensar el saldo pendiente en la ilusión generada.

Al salir, ya siendo las 17 hs, nos encontramos una vez más famélicos caminando por las calles de BCN. La salida más rápida fue entrar a un MCD donde llamativamente podías acompañar tu menú con una "Mahou".

Ya más relajados, nos dirigimos al "Corte Inglés"... ¿Hacía falta? ¡11.000 km para terminar en un shopping de 10 PISOS!

Con la noche sobre nuestros hombros, volvimos al departamento de los chicos a tomar unos mates.

A la noche, para ir adaptando nuestros estómagos, nos llevaron a comer a un resto pakistaní. ¡Mamita querida! ¡Lo que era la comida! ¡BUENÍSIMA! Colores, olores, sabores, una combinación estrafalaria. Todo por el módico precio de 8€ por persona. Una verdadera ganga.

Pero muchachotes, no todo en la vida es gratis... Al salir del lugar comenzamos a sentir las quejas de nuestros estómagos. Las aguas danzantes de Montjuïc un poroto... Un carnaval invadió nuestras panzas. Y para colmo se fue acrecentando con el paso de las horas hasta alcanzar su punto máximo de esplendor en estos instantes.

Al salir nos dirigimos hacia una zona de bares irlandeses. La fiesta de San Patricio se vivía por doquier. Gente disfrazada y borracha dentro y fuera de los bares. Si bien nos teníamos que levantar temprano para el avión, no pudimos terminar la noche de otra manera que no sea tomando una Guinness. Y el esfuerzo valió la pena.... ¡NOS REGALARON UNA REMERA!

Aunque... pooobre Lu... Su malestar estomacal le aconsejó minimizar el consumo de alcohol para esa noche.

Ya dejando una de las ciudades más hermosas, solo me quedan palabras de agradecimiento para los chicos. No solo nos hospedaron, sino que nos hicieron sentir parte de su vida. Nos sentimos más que cómodos. Los vamos a extrañar en el viaje y en Bs.As.

Finalmente quería decirles que, si bien no contestamos porque el tiempo apremia, estamos leyendo cada uno de los mails que nos escriben. No dejen de hacerlo. Besos.

EU2012 - Día 4 Barcelona - 16/03

by L

Holasssssssss. ¡Ya se habrán percatado que soy yo, Lu, quien escribe hoy!

¡Qué podemos decir de esta ciudad tan maravillosa! ¡Tiene todo! Arrancamos la noche de ayer rumbo al barrio de Gracia, donde los locales salen a divertirse independientemente del día de la semana del que se trate. Luego nuestros guías turísticos Martín y Ariel, Google Maps en mano, nos llevaron a una plaza a comer tapas a un barcillo llamado Amélie.

Para empezar, acá las plazas no son nuestras plazas, sino que podríamos describirlas como la intersección de dos calles que se abre para dar lugar a una especie de cuadrilátero donde existen bares o... nada. Por otro lado, las tapas consisten en distintas cazuelas para picar: papas bravas (papas cortadas en cuadrados fritas con una salsa que podría ser ¿mayonesa con tabasco?...), rabas, pan con salsa de tomate untada, queso camembert frito, y no recuerdo qué más.

Para sorpresa se sumó Rocío Vicario, una excompañera del lab de Elizalde. La pasamos muy bien y terminamos la vuelta en un bar, "Café del Teatro" (calle Carrer de Torrijos, por pedido de Martín), donde yo tomé la mejor caipiroska del mundo para mi sorpresa, ¡ya que la forma de presentación era muyyyyy extraña!

Ahora by G

A la "mañana" de hoy ("mañana" porque nos levantamos a las 12; es impresionante lo que dormimos en BCN, con Lu tenemos la teoría que los chicos nos ponen algún tipo de somnífero), nos bañamos, desayunamos y salimos rápidamente con Ariel para el Parc Güell. Ya lo conocíamos, pero siempre vale la pena volver. La única contra que tiene es que está en la altura y para llegar hay que caminar, caminar, caminar... Y TODO EN SUBIDA...

Pero... esto es el primer mundo muchachos... aquí HAY ESCALERAS MECÁNICAS EN LA CALLE.

El parque es hermoso y esconde en cada uno de sus rincones detalles que identifican a su creador (para fotos buscar en nuestro amigote Google). Dentro del parque caímos en la cuenta de que eran las 3 de la tarde y ¡que no habíamos comido nada! Teníamos hambre y sed. Estábamos lejos de casa y nos querían cobrar 5€ por un sándwich de porquería. En ese momento fue en el que Lu enloqueció. Intentamos detenerla, pero salió corriendo (incluso por un callejón tenebroso) y volvió corriendo al departamento.

 

Ya en el departamento, logramos alimentarnos. Con la panza llena, salimos a buscarlo a Martín que estaba trabajando en su "lab". El asombro de Lu fue impactante. No podía creer lo que veían sus ojos. Insumos al alcance de la mano. En consecuencia, tuvimos que maniatarla para evitar que se lleve unos guantes...

Acto seguido fuimos a ver las famosas "aguas danzantes de Montjuïc" (ni Lu ni yo las conocíamos)... Un show de agua, luces y sonido que se complementan de tal manera que logra inmutar a cualquier espectador que ahí se encuentre. Es imposible reflejar todas estas sensaciones en una foto, por lo que los invito a que busquen en YouTube un video.

Aguas danzantes de Montjuïc (en Barcelona):

Para finalizar la noche, fuimos a un bar vasco a comer "pintxos" (pinchos). El sistema era el siguiente... pasaban pinchos con comida, agarrabas, comías y luego al irte te cobraban por la cantidad de pinchos en el plato. Nos quedamos con sed, por lo que terminamos en un bar irlandés donde disfrutamos de unas deliciosas Guinness.

Ah... para los chicos nerd, les dejo este blue screen en una de las paradas de subte (le ocurrió a Bill, ocurre acá, ocurre en todos lados).

EU2012 - Día 3 Barcelona - 15/03

by G

La odisea de llegar a BCN... ¡10 horas! Salimos a las 17 y llegamos a las 3 de la matina. Casi casi el vuelo a Bs.As.

Primero la niebla que no nos dejaba salir, luego no una, sino tres vueltas sobre el aeropuerto de BCN para finalmente escuchar la voz del ya poco soportado capitán decir: "...Este es su capitán. Me están informando que debido a la FOG (niebla), no podremos aterrizar en BCN..." ¿wtf?!

El avión regresó hasta Girona y luego de una vuelta más aterrizó. A los 30 min: "...Este es su capitán. Los que quieran regresar 'por sus propios medios' pueden bajar. El resto de la tripulación deberá esperar..."

fffff...

Luego bajamos con la promesa de que "la empresa" nos iba a proveer de micros que nos lleven hasta BCN City. Pero claaaaarrooo. ¡Estábamos en el medio de la nada! Los micros tenían que venir desde BCN. Eran las 22 de la noche y estábamos a 80 km de BCN en un aeropuerto de cabotaje que cerraba de noche. ¿Alguien para reclamarle? No...

Las valijas tardaron en aparecer... unos 30 min y no sabíamos qué hacer. Salimos. Chupamos frío.

En este momento fue cuando Lu me reconoció: "mmmmm comer como perros... menos mal... tenías razón" y los dos recordábamos el único sándwich que habíamos comido en el día. A las 23 hs: "...Los micros llegan en 20 minutos..." Los micros llegaron casi a la 1. A las 2:30 estábamos entrando a BCN.

Pero la cosa no terminaba ahí. Resulta que los micros nos iban a llevar hasta el aeropuerto de BCN. Ahí es donde tuvimos que armar el motín: "...Tío, ¿que no nos bajamos nada? ¡Que no nos puede llevar hasta el centro por una coña?!" Dialogando se entiende la gente. Finalmente el pobre chofer accedió a dejarnos en la Pza. España (en las afueras de la ciudad).

Un taxista muy amable nos llevó hasta la casa de los chicos (Martín y Ariel) por un módico precio de 12€ donde a las 3 de la matina les estábamos tocando el timbre. Los despertamos... y la mejor onda, ambos se levantaron y nos convidaron con la mejor pizza que pudimos comer.

Conocimos a Santiago (¡ver foto 1!), el salchicha de los chicos. Terminamos acostándonos a las 5 am. Dormimos como unos angelitos.

by L

Nos levantamos a las 11 de la mañana. Y arrancamos Ariel, G y yop hacia Plaza Cataluña y La Rambla, a La Boquería (¡mercado de víveres que particularmente me encanta!) y la Plaza Real donde están los faroles de Gaudí. Retomando La Rambla llegamos al Colón y a Port Vell (puerto viejo, ver foto 2).

En la Barceloneta tomamos la merienda bien merecida: chocolate caliente (literalmente es chocolate fundido en una taza) con tarta Santiago (¡y no era el perrito!). Exquisita (ver foto 3).

Finalmente nos perdimos en las callejuelas laberínticas del Barrio Gótico para volver al depto. en busca de Martín. Ahora nos estamos por encontrar con Rocío en Passeig de Gràcia para cenar juntos. Hasta acá, BCN sigue siendo una de nuestras ciudades favoritas, ¡todo es maravilloso!

EU2012 - Día 2 Amsterdam - 14/03

by G

Nota inicial. Estamos esperando en el avión para despegar hacia Barcelona. El avión está demorado, por lo que aprovechamos el rato para escribir. La niebla no deja que ningún avión despegue. (Nota... si están leyendo este mail es porque despegamos bien). En fin...

El "Hortus Hostel" estuvo bien. El desayuno bueno (nos llevamos algo para la tarde), las duchas y la cama genial. Todo muy chico y empinado (el pie no te entra en los escalones y cuando subís es peor que la cancha de Boca), pero como es todo acá...

Dejamos el hotel y llevamos nuestras valijas al guardaequipaje de la estación (AMS Central). Nos salió 7.6e.

Salimos a caminar. Hacía mucho frío. Un poco más que ayer (o será que veníamos con el calorcito de Bs.As.).

Nos dirigimos por el canal Prinsengracht hasta el 263 (altura donde queda la casa de Ana Frank). Lu ya la conocía, pero quién les escribe (hoy le toca a G), no.

El museo está muy bien armado y creo que transmite bastante bien lo que fue vivir en "la casa de atrás", casa donde se escondieron los Frank y la otra familia.

(Se siguen acumulando aviones detrás del nuestro, ya son como 5. A esta altura nos preguntamos si por ser "Low Cost" tenemos menos prioridad para despegar...)

Al salir de la casa, recorrimos Leidseplein que es una plaza con muchos bares. Pasamos por el Apple Store. Impresionante. 2 pisos llenos de porquerías que a nosotros los chicos nerds nos encantan.

Pasamos por la puerta del Van Gogh. Lu se compró una libreta de viaje y yo un gorro banana de "XXX AMSTERDAM" para enfrentar el chiflete.

(Otra vez vuelve a hablar el capitán... esta vez para decirnos que estamos a minutos de arrancar...)

Regresando a AMS Central Station, volvimos a pasar por el mercado de las flores (Bloemenmarkt o algo así). En la plaza de Rembrandt conocimos nuestro futuro hostel que en la entrada tiene un Coffee Shop llamado "SMOKIE".

(Estamos por despegar... no se ve nada... tengo miedo...)

...

(Finalmente estamos en el aire. El avión carreteó y carreteó... Pensamos que íbamos a llegar carreteando a Barcelona. Si bien el avión hacía algunos ruidos —se escuchaba como si tuvieran un perro atrapado—, el despegue fue suave. Estamos a salvo).

En la plaza comimos nuestros sanguchitos "provistos" por el Hortus (:P).

Para escapar del frío, entramos en un McDonalds donde gozamos de 2 deliciosos cafés con pastel de manzana y una "dona" por el módico precio de 4 euros.

Conclusiones generales... Ámsterdam es una ciudad hermosa, que se recorre a pie íntegramente. Es una ciudad donde da gusto perderse.

El único cuidado que hay que tener es el de evitar que te atropellen. Bicicletas, tranvías, buses... todo va para todos lados. Las calles tienen sentidos, pero no sabemos hasta qué punto se respeta. En este sentido la ciudad es caótica, aunque extrañamente no vimos ningún accidente.

 

También nos llamó la atención la falta de policías, los "Bicitaxis", y los "miniautos" enchufados en la calle.

(El "azafato" de camisa con mangas cortas que tengo al lado vende y vende. Café, jugo, sw, todo pago con tarjeta de crédito o efectivo. Esperemos que en caso de caerse el avión no nos quieran vender el chaleco...)

Llegamos a BCN, una odisea, pero ese relato es de mañana.

EU2012 - Día 1 Amsterdam - 13/03

by L

¡Holaaaaaaa Holaaaaaaa a todos!

¡Acá estamos en el hostel de Ámsterdam recuperándonos del frío que haceeeeeeee!!!!!
Llegamos bien, el avión medio pelo, se notaba que hace 20 años debió ser de lujo, pero hoy nop. Igual re bien la comida, etc. Se movió lindo, Carlitos se hubiese muerto... pero para nosotros fue una especie de arrorró. Jajajaj.

Llegamos a Schiphol Airport y no tardamos nada en conseguir nuestros tickets de tren para llegar a Amsterdam Central Station. Desde ahí CAMINAMOS con nuestras pesadas mochilas 2,2 km hasta el hostel (G diría que era menos, que acá miden la distancia distinto). Se hizo largo.

Tiramos todo y salimos a caminar... Fuimos a Dam Square (donde está el Palacio de Máxima), paseamos por el Barrio Rojo (vimos un par de chicas medio desnudas en las vidrieras) y al mercado de las flores. Todo lindo pero mucho frío...

Comimos en Kentucky Fried Chicken una barbaridad y estoy indignada porque G pidió ketchup y ¡se lo cobraron! (Dany, nosotras ya pasamos por esa experiencia pero G pensó que el ketchup no lo cobraban, solo la mayonesa)...

De hambre no nos vamos a morir, G tiene la teoría de comer como los perros (aunque no tengamos hambre) para cuando no podamos comer por la plata... igual hasta ahora solo comemos...

Bueno, los dejamos porque G ya tiene cara de c... ¡besooooooo!

Ámsterdam por L  Ámsterdam por L