26/08/2019

EU2019 - Recorrido, precios y demases

Recorrido viaje Europa 2019... precios y demases...

Aca va el recorrido que hicimos:


Esto fue lo que gastamos en los 24 días que estuvimos dando vueltas.
Todos los valores están en EUR por persona, en base doble (incluido B) ...

Aéreo para llegar-> 565 Vuelo ida y vuelta. Incluye canje de millas para el tramo EZE-RIO y vuelo de Suiss para RIO-GINEBRA-EZE.

Aéros internos -> 237. Incluyen 4 low cost + 1 tren.

Movilidad interna (alquiler de auto, nafta, peajes, tren, subtes, etc) -> 296. Fueron de 252 auto (alquiler, nafta y peajes) + 19 del resto (bus/tren/uber)

Alojamiento -> 680 por 22 noches de hotel (2 en RIO, 6 en SUIZA, 6 en CERDEÑA, 3 en HAMBURGO + 5 en POLONIA). 2 noches arriba del avion.

Comida -> 188. Fueron 129 de super y 59 comida afuera... (mucho super y salvo poco comida afuera, salvo en Polonia).

Entradas varias -> 24

Compras chucherías (ropa, regalos, etc)-> 63 (compramos muy pocas cosas... la mayoria en IKEA y en H&M)

TOTAL: 2053.- EUR (todo incluido)

Espero les sirva la info!

25/08/2019

EU2019 - Día 24 - Gruyeres - 25/08/2019

by G

¡¡¡Último día!!!

Nuestro avión saldría a las 20:30. Estamos a 120 km, por lo que buscaríamos aprovechar para visitar Gruyères y luego volver a casa.

gruyeres

Nos levantamos temprano, nos despedimos de nuestros compañeros de hospedaje, agarramos la máquina y arrancamos.

A tan solo 500 m tendríamos un estacionamiento enorme desde el cual saldrían muchos senderos. Todos no aptos para peques. Veíamos llegar a la gente con zapatillas de trekking, palitos y hasta con cascos. Nosotros no solo no teníamos zapatillas apropiadas, sino que tendríamos un pequeño infante que acarrear. Subir en el funicular junto con los "chicos de la cuarta edad" fue lo que nos recomendaron en la información turística. L, no pudo con su curiosidad, vio un camino que más o menos le gustó y dijo "caminemos unos minutos por acá, volvemos cuando se ponga complicado".
B a la cabeza y sin saber mucho a dónde estábamos yendo, comenzamos la caminata.

En el camino nos cruzamos con Mónica, una lugareña de no menos de 65 años que vivió 2 años en Uruguay. Manejaba muy bien el español y conocía nuestras tierras casi más que nosotros. ¡Nos contó que hace senderismo todos los días! Estaba en mejor estado que nosotros 3 juntos.

gruyeres

Con ella tuvimos una charla súper agradable que hizo que se pasara el tiempo volando. La charla duró hasta que el camino se bifurcó. Ella se fue por el sendero más empinado que la llevaría hasta la cima. Nosotros fuimos por el más *child friendly*. Mónica, al despedirse de nosotros, nos regaló una Victorinox para que tengamos un souvenir de Suiza. Una genia total.
Estos pequeños gestos te sacan una sonrisa y te dan ganas de seguir conociendo gente.

Al final de nuestro sendero nos encontramos con una parada del funicular (la anterior a la cima), con carteles de "a partir de este punto el uso de casco es obligatorio" y muchas vacas. Comida, mucha agua y bajamos.
Una vez abajo nos dimos cuenta de que ¡terminamos haciendo un sendero de 2:30 hs! Sí, y con B cargado en la cabeza con sus más de 16 kg.

gruyeres gruyeres

gruyeres

Nuestra segunda parada fue el castillo de Gruyères. Localizado en el pueblo medieval de Gruyères, en lo alto de la montaña se ve desde lo lejos este castillo del 1200.

No le dedicaríamos más de 1 hora ya que tendríamos unos 120 km por delante y un avión que nos llevaría de vuelta a casa para terminar nuestro último día de este viaje.

castillo de gruyeres

castillo de gruyeres castillo de gruyeres

castillo de gruyeres

24/08/2019

EU2019 - Día 23 - Lauterbrunnen e Interlaken - 24/08/2019

by G


Despertamos en la montaña, armamos las mochilas y salimos camino a Lauterbrunnen. En el medio de un valle rodeado entre 2 montañas, muy verde, muy florecido, muy pintoresco y con varias cascadas que caen sobre él... un pueblo extraído de un cuadro.

Arrancamos subiendo a la cascada principal. En realidad solo se sube unos metros hasta que el vapor te moja un poco la cara. No vale mucho la pena, salvo para tener una linda vista del pueblo desde la altura.

Lauterbrunnen

Volviendo, luego de un almuerzo en una plaza con juegos, B demandó tomar un helado. Ya comenzó a reconocer ese maldito cucurucho que tienen las heladerías. Él no sabe de precios, de cotización del USD o de corrida cambiaria. Ve el cucurucho y quiere su helado. Para tratar de complacer a la fiera, buscamos un Coop y vimos que la marca de cabecera nuestra era la más barata. Solo había un problema y es que la caja no venía de menos de 6 cucuruchos. Vainilla, crema, chocolate. Una bomba de azúcar, grasa y tal vez algo de leche.

B se comió 1, L a duras penas 2 y yo, como no quería tirar ninguno, me comí los 3 que quedaban. Toda esa ingesta sobredimensionada tendría sus efectos adversos más tarde. El ser humano medio no está preparado para ese tipo de estragos.

Lauterbrunnen Lauterbrunnen

Lauterbrunnen Lauterbrunnen

Lauterbrunnen Lauterbrunnen

Lauterbrunnen Lauterbrunnen

La ruta luego nos llevaría hasta Interlaken. Como se imaginarán, esta es una ciudad entre 2 lagos. Con aguas color esmeralda y el río que lo atraviesa. O sea, agua por todos lados. Mucho más grande, y con una muy amplia gama de atracciones para la manada de turistas que la visitan. Hay para hacer parapente, jetboat, cabotaje, teleférico. Todas cosas difíciles para nuestro presupuesto.
Mucho hindú, mucho japonés y mucho musulmán de plata.
Por supuesto también había una amplia oferta de helado al cual no íbamos a acceder.
El río Aar divide a esta ciudad-pueblo en 2. De un lado una calle principal llena de hoteles, casas de ropa y restaurantes. Del otro, el barrio más viejo con las casas más antiguas.

Interlaken Interlaken

Interlaken Interlaken

Cayendo la tarde, arrancamos hasta nuestro nuevo hospedaje. Un departamento compartido en el medio de un centro de esquí.
En el camino, las indicaciones fueron cambiando. Las salidas dejaron de indicarse con "Ausfahrt" y pasaron a decir "Sortie". De un segundo a otro habíamos pasado desde la Suiza de habla alemana a la Suiza de habla francesa. Mi cabeza sigue sin entender cómo es que funciona un país compuesto por tres regiones que hablan idiomas tan distintos.
¿Cómo es que se organizan? (¡Y organización no les falta!). ¿En qué idioma debaten en su parlamento? El presidente, primer ministro o rey, lo que sea que gobierne acá, ¿habla los 3 idiomas?
¿Cómo puede ser que nosotros que hablamos el mismo idioma no podamos entendernos?
En fin...

En el departamento compartido situado en Gruyères nos encontraríamos con una pareja de franceses que tenían un hermoso bebé llamado Alec, de 10 meses, con el que B no paró de jugar desde que llegó hasta que nos fuimos a dormir.

23/08/2019

EU2019 - Día 22 - Berna - 23/08/2019

by G

Despertamos en nuestra cabaña, en el diminuto pueblo de 10 casas, en la comuna de Guggisberg. A esta altura, las nubes posándose sobre el pasto generaban una neblina que te daba la impresión de estar dentro de un cuento de Stephen King.
Por supuesto, esto no impidió que B jugara dentro y fuera de la casa.

 cocina infantil

Pasadas las 11:00 decidimos ver si era posible atravesar esas nubes. Sin un cohete espacial ni una escalera lunar, agarramos nuestro pequeño auto y fuimos en dirección hacia donde la ruta escalaba al cielo. Así fue como poco a poco fuimos superando ese manto de nubosidad. El camino nos fue dejando en lo más alto de una montaña. Desde ahí arriba, como si fuéramos dioses, pudimos apreciar un paisaje fabuloso. Un cielo azul, un sol radiante y un manto nuboso por debajo de nuestros pies que te hacía sentir que estabas en la inmensidad.

Guggisberg

Guggisberg nube Guggisberg

Por la tarde, nuestro destino sería la ciudad de Berna. No sería su arquitectura medieval del siglo XII lo que nos llevaría hasta ahí (su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad y es considerada una de las ciudades más bonitas del país). Tampoco sería su torre del reloj del 1191 (sí, sí... más antigua que la de Volver al Futuro). No lo sería tampoco su imponente Parlamento, ni la casa del mismo Einstein, ni sus fabulosas vistas.

berna berna

 berna

En la ciudad nos encontraríamos con Rover. Un amigo, loquito, que dejó todo y se fue a vivir a Basilea. Con él y con su compañero de vida, Dudu, nos encontraríamos para pasar una tarde fabulosa.

Lo mejor de todo... entre Rover y Dudu lograron encantar a B para que se comportara como casi un señorito durante toda la tarde. Con ellos recorrimos la ciudad de punta a punta y coronaríamos la noche cenando sobre la calle Kramgasse (creo, la principal de este casco histórico).

reloj berna berna

El menú: 2 fabulosas fondue de queso.


¡Gracias chicos por esta tarde hermosa!

22/08/2019

EU2019 - Día 21 - Lucerna y Guggisberg - 22/08/2019

by G

Aterrizamos en Basilea. Levantamos nuestra nueva máquina. Resultó ser un Polo automático hermoso. ¡Y eso que alquilamos el más barato!
Me volví loco con la velocidad crucero adaptativo. El auto acelera solo, frena solo. Ya casi que maneja solo. Solo falta que te prepare el desayuno, que dome al pichón de dictador y que escriba las entradas del blog.

Otra locura es ir al súper y encontrar que el kg de carne sale 85 USD. Totalmente prohibitivo. Dicen que la onda esta del veganismo tiene origen por estos lugares.
Así que para nosotros arroz, 2 USD los 2 kg, para todos y todas. Ahora tenemos arroz para 50 casamientos.

Dato: En el súper Coop, la marca Prix es de lo más barato. Si andan por acá me lo van a agradecer, porque cualquier otra cosa te saca un ojo de la cara. Se acabó ir a comer afuera, se acabó IKEA y cualquier otra vida bacana a la cual nos acostumbramos en Europa del Este.

En nuestro camino a nuestra casa nueva, paramos por la ciudad de Lucerna. A pesar de la referencia de Rover ("solo hay indios y chinos"), fuimos.
Si bien nos encontramos con un restaurante hindú, no fue lo único que vimos. La ciudad no es gran cosa, pero tiene algunos tintes bonitos. Una arquitectura medieval y dos puentes del 1300 y 1400 es lo que más destacamos. Sacando eso, no mucho más. Bastantes turistas amuchados.


lucerna lucerna

puente lucerna puente lucerna

lucerna lucerna

lucerna lucerna

lucerna

Luego nos subimos a la máquina (nos quedó la expresión de Italia) y fuimos hasta la casa nueva. Adentrada en el medio de la montaña, en el pueblo de Guggisberg, nos estaría esperando Martial, un campechano que construyó una pequeña cabaña al lado de su casa. Rodeados de pasto, montañas, vacas, ovejas y sin Street View.

B encontró su Disneyland. La casa tiene una cama elástica, hamaca, tobogán, una hamaca paraguaya, pileta (no sé quién se va a meter con el fresco que chifla por acá), una casa en el árbol y mucho, mucho verde para correr. ¡Hasta se escucha el eco cuando el sonido golpea contra la montaña!


 

21/08/2019

EU2019 - Día 20 - Varsovia - 21/08/2019

by G

El día gris y lloviznoso. A las 10:30 estábamos en la columna de Segismundo (columna del 1600 honorando al rey que trasladó la capital de Polonia desde Cracovia a Varsovia). Era el lugar de encuentro para arrancar nuestro tour por el casco histórico de la ciudad. La polaca Martina sería nuestra guía.

Un poco de historia como intro:
Varsovia Los nazis ocupan Varsovia en el 39. Luego de 5 años de ocupación, en el 44 se produce el levantamiento de la resistencia con los rusos en la puerta de la ciudad (potenciales aliados por tener un enemigo en común). Como la intención de los rusos era conquistar Polonia y tener un país doblegado a su régimen comunista, si bien estaban en contra de Hitler, no les convenía encontrarse con una resistencia polaca fuerte. ¿Qué hicieron? Dejaron que los alemanes (en retroceso) se encargaran de los polacos. Como castigo al levantamiento, los alemanes destruyeron el 85% de la ciudad. Casi todo lo que veríamos habría sido reconstruido.

Hay dos visiones sobre el levantamiento polaco. ¡La grieta está en todos lados!
Unos dicen que fue lo mejor de la historia polaca, porque fue cuando los polacos le mostraron al mundo lo que podían hacer.
Otros dicen que solo sirvió para matar a 200.000 polacos, para que Hitler destruyera la ciudad y para dejarle la puerta abierta a Stalin sin ninguna resistencia polaca.

Las reconstrucciones se hicieron mayoritariamente en base a pinturas de Canaletto sobre la Varsovia del siglo XVIII, que parecía ser más linda que la versión anterior a la guerra. Para el Castillo Real, del siglo XVI al XVIII, no se lograron definir con qué estilo rememorar y los hicieron todos.

campana Varsovia castillo Varsovia

La próxima parada fue en la plaza del mercado. ¡No parece, pero tiene tan solo 60 años! Es del 1400, pero como vimos antes, reconstruida. Es una hermosura de lugar que te hace viajar en el tiempo. Los edificios se reconstruyeron de manera idéntica. Es más, los materiales que se usaron fueron tomados de los edificios que habían quedado en pie (sí, tiraron abajo edificios de 400 años para traer los ladrillos a esta plaza). El resultado es una plaza súper linda.

Pasamos por un "bar de leche" donde Martina nos explicó que es el mejor lugar para conseguir comida casera barata. No tienen una presentación linda pero es súper sabrosa. Son el restaurante para la gente común. Sin alcohol y con una probable muy buena cocinera y ocasionalmente grosera atención. Esta tradición se arrastra de la época comunista, donde la gente que daba buena atención perdía, ya que sumaba público, laburaba el doble y ganaba lo mismo que el que trabajaba a régimen.

plaza Varsovia

Pasamos por lo que quedó del gueto de Varsovia (muy bien referenciado en la película "El Pianista"). Este fue el lugar de los judíos que no fueron mandados a Treblinka para la solución final. Treblinka es el campo de exterminio más cercano donde mataron a un millón. Es increíble que se cuente de a millones... La cosa es que los 50.000 "afortunados", al ver lo que estaba pasando, realizaron un levantamiento. Como resultado, los prendieron fuego a todos y quemaron el gueto de manera íntegra. Esto fue en el 43 (un año antes del levantamiento de Varsovia).

Varsovia

Varsovia

En búsqueda de algo original, cruzamos el río hacia el barrio de Praga (nada que ver con la ciudad de República Checa). Este barrio fue el único no destruido. Acá es donde estaban los rusos jugando al balero, haciendo tiempo mientras mataban a la resistencia polaca. En el camino, la iglesia neogótica de St. Michael the Archangel y la St. Florian the Martyr.

Comimos en el camino un Pączek (una especie de dona rellena de una jalea de frutos rojos) y una drożdżówka (rosca dulce que en este caso comimos con fruta). Terminamos en la calle Mała (donde se filmó El Pianista), donde pudimos darnos una mejor idea de cómo era el gueto.

Varsovia Varsovia

tobogan Varsovia 

Varsovia nos gustó. Su casco histórico, chico y reconstruido, vale la pena. Afuera de la ciudad, una ciudad nueva, moderna.