19/08/2019

EU2019 - Día 18 - Cracovia - 19/08/2019

by G

10:30 salimos con destino a Kazimierz (el viejo barrio judío), el tercer distrito que completa el casco histórico.

 cracovia

Pasamos por la escalera que aparece en la escena de "La lista de Schindler". Imagino que todos habrán visto la película protagonizada por Liam Neeson. Oskar Schindler fue un empresario alemán, miembro del partido nazi y espía, que una vez desatada la guerra en Cracovia se las ingenió con sobornos y contactos para salvarles la vida a unos 1.000 judíos.


Luego pasamos por la "Plac Nowy" (plaza nueva en polaco). Del siglo XIX, un lugar de comerciantes ayer y hoy. Comimos una "zapiekanka" a la krakowska (con queso, hongos y cebolla de verdeo). Una especie de pizza polaca. ¡Muy buena!

zapienkanki cracovia

Caminamos después hasta la Vieja Sinagoga. Hoy es un museo donde lo más interesante es que muestra cómo vivían los judíos antes de la ocupación.

 

Cruzamos el río Vístula y fuimos hasta el distrito de Podgorze, donde estaba el gueto de Cracovia. Lo más interesante de ver ahí es la plaza Bohaterów. Acá es donde reunían a los judíos para mandarlos a los campos de concentración. Hoy vive el monumento de las sillas, un homenaje para recordar a los judíos que tuvieron que irse de sus casas con sus pertenencias a cuestas. Pasamos por un resto del muro del gueto y, por último, terminamos en la fábrica de Oskar Schindler. No entramos porque leímos que no valía la pena, pero estando por acá no podíamos dejar de ir.


Dejando atrás el turismo clásico, comenzamos a caminar. Fachadas de colores gastados, revoques caídos sobre nuestro camino.

 

Es difícil imaginar esta ciudad cubierta de nieve. Y pensar que es así gran parte del año. Los techos de las casas te dan una pista: aquellos con caída cuentan con una especie de barrera contenedora. No encontramos para qué sirven, pero sospechamos que es para contener la nieve y que no caigan bloques de hielo en las cabezas de las personas cuando arranca la primavera.

cracovia cracovia

Con destino al IKEA de la ciudad, nos tomamos un bus. Súper moderno, con 2 cuerpos, aire acondicionado, pantalla con las paradas que te va actualizando las próximas y los minutos hasta cada una. Hasta una máquina adentro para pagar con tarjeta de crédito.


A la noche pasamos por un H&M. Por suerte la liquidación no era buena. Mi billetera y yo sonreímos.

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