by L
Hoy el plan era descansar, ya teníamos cumplidos todos los ítems de la lista y con un soldado menos, todo tenía que ser más fácil. Luego de un día tranquilo en Alsacia, dormiríamos temprano ya que a las 4 am deberíamos partir con dirección a Basel (Suiza) desde donde saldría nuestro avión a Santiago. De más está sumar que el enano más enano no nos dejó dormir la noche de anoche. Así que el plan era perfecto...
Tranquis, arrancamos el día visitando el castillo de Haut-Koenigsbourg. Nunca sin los ya siempre presentes quejidos de "no quiero visitar otro pueblo", "no quiero ir al castillo", "no quiero, no quiero, no quiero". Entre puentes levadizos, fosos, letrinas medievales, vistas de los viñedos y castillos vecinos, lo cierto es que superó nuestras expectativas (o al menos las mías que ya estaba enculada y NEGADA con la idea de visitar algún castillo luego de los intentos infructuosos de los días anteriores) y hasta F lo disfrutó pese a su negación inicial.
Todo venía transcurriendo muy pacífica y exitosamente hasta que al momento de subir al auto, F comienza a llorar desconsolado... "Y ahora???!!!! Qué otra cosa lo aquejaba???!!! Pero pobre, esta vez ciertamente algo le pasaba... al compás de llantos y "me duele, me duele", entendimos que había dado con una planta que abundaba al costado de la ruta... UNA ORTIGA! Pobre, esta vez era cierto y nosotros creyendo que era un berrinche más... pero mucho no había para hacer más que convencerlo de esperar a que aflojara el dolor.
Calmado un niño, claramente tenía que empezar el otro.... B, a quien definitivamente no le gusta el auto, y menos el huevito, se encargó de musicalizar el camino con sus quejidos y llantos.... AHHHHHHHHHHHH. Era esto o que ya hacía 4 días que B no ensuciaba el pañal. Esto explicaría mucho por qué desde que llegamos a este nuevo hospedaje, B se transformó en un monstruo....
El viaje a la Cava de Ribeauvillé fue eterno. Para darles espacio a los niños para que se EXPRESEN, y nosotros recuperar energías para no revolear a un enano, hicimos picnic en un parque en las afueras del pueblo que sirvió para cansar a F y dormir a B. Vamos que se puede!
Esta nueva parte del día estuvo bien. En la cava degustamos tres vinitos alsacianos (Riesling, Sylvaner y Pinot Gris cosechas 2015) y nos llevamos uno para deleitarnos a la noche. Borrachines, el sol radiante y con las fieras domadas, el día empezaba a encaminarse...
Camino de vuelta a nuestro excéntrico hospedaje, nuestra gran duda era "cargar nafta para dejar el tanque lleno de nuestro fabuloso auto ahora o camino al aeropuerto"... el temilla es que acá, como recuerdan de la cava anterior, son muy estrictos con los horarios y las estaciones de servicio cierran a las 20 y abren a las 7 am!
Por lo que una vez en nuestra morada, y café de por medio, dejamos a D al cuidado de B (dormido) y F (jugando con el chupete electrónico) para ir a cargar nafta. Qué bueno, un rato de paz para G y yo, los dos solos!!!!
Pero claramente, no podía estar todo tranquilo, no? Ya siendo las 20, y mientras luchábamos en las estaciones de servicio autoservice (todas las tarjetas eran rebotadas), llamada de D.... "No te asustes, pero B se cayó de la cama y no para de llorar"... Cómo? si esta criatura de 4 meses no se mueve???? "venite ya". Segundo llamado de D "Leti dijo que me tome un taxi ya y lo lleve al hospital"!
Pero claramente, no podía estar todo tranquilo, no? Corriendo de vuelta, echándonos la culpa uno al otro, en la desesperación, perdiéndonos porque el GPS reacciona tarde y siempre tomamos la decisión equivocada, llegamos al telo. El panorama era el siguiente: B violeta de llorar en brazos de D en pijama, cabeza toda colorada; F diciendo que no quería que B se fuera. Agarramos todo y con las indicaciones de J desde París, salimos corriendo con B en brazos al hospital de Colmar. El telo entre sus excentricidades tenía casi todo el piso cubierto de alfombras, pero B tenía que caer justo en el cm2 que estaba libre de ellas...
Siendo las 21 horas, nuevamente el GPS no estaba al tanto de los arreglos de la ciudad por lo que dimos miles de vueltas hasta dar con la entrada de esta bestia de hospital. Más grande que cualquiera de nuestros hospitales, dimos con Urgencias. Allí nos recibieron cuando, mediante señas (porque acá NO HABLAN otra cosa que francés o alemán), les dimos a entender nuestro problema. Inmediatamente apareció una médica que con un par de palabras en inglés, revisó a B y viendo que no era grave nos explicó que ese era un hospital para adultos y no lo podían ingresar a menos que fuera un tema de vida o muerte.
Con nuevas indicaciones, salimos hacia el hospital de la Mère et Enfant. Pero nuevamente, haciendo caso omiso de las indicaciones recibidas y dándole bola al GPS, nos perdimos.... Ya cansados (eran casi las 22) y luego de dar otras miles de vueltas dimos con el lugar. Pero nos encontramos con un portón cerrado... timbre.... en francés "qué necesita", yo tratando de explicarme nerviosa al borde de un ataque de nervios "Ye un bebe, ye ne parle pa France", me dejaron pasar.
Allí nos recibieron bien, al igual que antes, lo revisaron antes de admitirlo para evaluar la gravedad y como estaba todo bien, se tomaron su tiempo para atendernos. A todo el que venía tratábamos de explicarles que en 8 horas tomaríamos un avión... qué pasaba con el golpe en la cabeza???
Tras pesarlo al enano (8,180 kg y 4 meses con tres semanas), chequearle los reflejos, etc y siendo ya la 1:30 am, la médica nos dejó ir, certificado en mano. Estar atentos a que no vomite, y cuando se durmiera por primera vez, despertarlo. Si todo ok, todo estaba bien. Flor de susto!!!
A las 2 am volvimos, rotos, B dormido, F dormido, y D que nos esperaba con una cena a esta hora fantástica... si bien no teníamos hambre, nos devoramos todo.... nervios???? matanga!
Hora y 30 de sueño, suena el despertador para arrancar un nuevo día (o sería el día anterior?, o el anterior? o el anterior del anterior???)





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