by G
Después de un desayuno en calma, escapamos con un berrinche récord de B. Karsten salía en bata con cara de preocupación mientras nosotros corríamos con la mochila semi armada. B colgando, gritando, con la tez roja y los ojos desorbitados. Así dejamos el departamento.
Con la idea de alcanzar nuestro free walking tour, comenzamos a caminar hasta el palacio municipal (Hamburg Rathaus). A mitad de camino hubo que abortar: mal preparados, una lluvia repentina nos tiró para atrás. La lluvia también resultó ser mala para nuestra economía, ya que el refugio terminó siendo el Europa Passage, donde inevitablemente terminamos comprando algo en H&M (aunque esta vez fue para mí).
Lo curioso de este pasaje es que cuenta en la planta baja con un piano de cola donde la gente hace fila para tocar. Y los que pasan no son ningúnos improvisados que solo saben el "feliz cumpleaños".
Cuando paró un poco la lluvia, encaramos para el barrio St. Pauli, donde está el estadio del St. Pauli FC, un equipo de la segunda división de la Bundesliga que se destaca por tener una hinchada de ideología izquierdista, anarquista y antifascista. Un plus: sus colores. Llevan consigo la fabulosa y casi única combinación de marrón y blanco. Hasta tienen una peña en Argentina llamada "Piratas del Sur". No podíamos dejar de ir.
Saliendo del estadio, caminamos por el barrio. Acá es donde ocurre la noche de Hamburgo: pubs, graffitis y stickers lo decoran. Y más adentro, en el corazón, está el Reeperbahn, el distrito rojo más grande que el de Ámsterdam. Acá, a los graffitis se les sumaron pitos de goma, casas de armas, lencería, sex clubs o burdeles y, por supuesto, cajeros automáticos. Tienen hasta una calle cerrada donde solo pueden entrar hombres mayores de 18 años.
Cuando comenzó a caer la noche, vimos con nostalgia a la gente llegar para la fiesta mientras nosotros teníamos que volver a nuestro departamento a hacer dormir al pequeño déspota. Al menos
Después de un desayuno en calma, escapamos con un berrinche récord de B. Karsten salía en bata con cara de preocupación mientras nosotros corríamos con la mochila semi armada. B colgando, gritando, con la tez roja y los ojos desorbitados. Así dejamos el departamento.
Con la idea de alcanzar nuestro free walking tour, comenzamos a caminar hasta el palacio municipal (Hamburg Rathaus). A mitad de camino hubo que abortar: mal preparados, una lluvia repentina nos tiró para atrás. La lluvia también resultó ser mala para nuestra economía, ya que el refugio terminó siendo el Europa Passage, donde inevitablemente terminamos comprando algo en H&M (aunque esta vez fue para mí).
Lo curioso de este pasaje es que cuenta en la planta baja con un piano de cola donde la gente hace fila para tocar. Y los que pasan no son ningúnos improvisados que solo saben el "feliz cumpleaños".
Cuando paró un poco la lluvia, encaramos para el barrio St. Pauli, donde está el estadio del St. Pauli FC, un equipo de la segunda división de la Bundesliga que se destaca por tener una hinchada de ideología izquierdista, anarquista y antifascista. Un plus: sus colores. Llevan consigo la fabulosa y casi única combinación de marrón y blanco. Hasta tienen una peña en Argentina llamada "Piratas del Sur". No podíamos dejar de ir.
Saliendo del estadio, caminamos por el barrio. Acá es donde ocurre la noche de Hamburgo: pubs, graffitis y stickers lo decoran. Y más adentro, en el corazón, está el Reeperbahn, el distrito rojo más grande que el de Ámsterdam. Acá, a los graffitis se les sumaron pitos de goma, casas de armas, lencería, sex clubs o burdeles y, por supuesto, cajeros automáticos. Tienen hasta una calle cerrada donde solo pueden entrar hombres mayores de 18 años.
Cuando comenzó a caer la noche, vimos con nostalgia a la gente llegar para la fiesta mientras nosotros teníamos que volver a nuestro departamento a hacer dormir al pequeño déspota. Al menos
La foto en St. Pauli era con la camiseta de Platense puesta!!!! Mal ahí .. tenés amarilla.
ResponderEliminarVerdad... igualemente las bermudas son marrones y el corazon siempre marron y blanco.
EliminarMaravillosos relatos y fotos. Bruno hermoso, grande, ya no cabe en la mochila! Disfruto mucho de leerlos!
ResponderEliminarBarilari, sos vos?
ResponderEliminarJajajaja nah, joda, sos crack Lu!
Sigan disfrutando, beso!
Mr. E
de culo tenias las bermudas marrones... el corazon te puedo creer cuando pises la popular... asique a tu regreso te invito a que vengas conmigo a la popu y con previa de asado en paleta!!!
ResponderEliminarabzo soy el culpable que Platense hoy tenga un rack armado gracias a vos.