by G
Nuestro tren a Varsovia salía a las 19:00, por lo que tendríamos que hacer tiempo en esta ciudad que ya caminamos íntegra y donde nos sobró un día.
Cambiar la hora del tren no era opción. Teníamos que sumar 300 PLN sobre un pago que ya habíamos hecho de 98 por los 2 pasajes (B fue gratuito con asignación de asiento para él). "Today no promotion", me tiró la de la estación.
Dejamos las mochilas en la estación (12 PLN el locker grande) y salimos a dar una vuelta. La ciudad medieval está rodeada de un parque verde que a B siempre le viene bien para juntar palitos, piedritas y cualquier otra mugre que encuentre en el piso para llevársela a la boca y luego decantar en una diarrea.
Con tiempo para leer, investigué un poco más. El país que solía ser casa de la mitad de los judíos del mundo antes de la guerra (había más de 3 millones en Polonia), hoy casi ya no tiene. Apenas 10.000 de los 38 millones de habitantes del país. El 90% de esos 3 millones fueron asesinados durante la guerra y 200.000 emigraron de la Rusia comunista. Ser judío polaco bajo el régimen de Stalin tampoco era la panacea.
Pasamos por la Catedral de Wawel. Es gratis y muy linda. Tiene 1000 años, es gótica y con capillas renacentistas alrededor. Lo que más nos gustó igual fue una representación moderna (del 2010) sobre la catedral de Notre Dame.
Al mediodía paramos en lo de ya nuestros amigos Polakowski. Comimos unos "Bigos" (una especie de chucrut con carnes frescas y hongos), una "schabowy" con papas fritas y un "Kociołek Andrzeja" (una especie de guiso con de todo, de lo mejor que probamos). Sí, estamos comiendo como chanchos. ¡Viva Europa del Este!
No dejo de sorprenderme de cómo son los polacos. Con un tono de voz bajo, tranquilos (salvo cuando manejan, donde algunos se creen Rápidos y Furiosos)... contactless. Me dan ganas de ir corriendo a uno, abrazarlo y darle un chupón. Haría eso solo para ver su reacción. Igual dicen que con un par de vodkas se sueltan.
Sin el peso de las mochilas podíamos caminar libremente por la ciudad. Pero lo que no tuvimos en cuenta al momento de dejar las cosas en el locker es que si dejábamos el cochecito de B, él no iba a tener dónde hacer su siesta. Con el tiempo se pondría goma, la situación se volvería un caos, los polacos lo mirarían a él, luego nos mirarían a nosotros y se encontrarían a dos "muy buenos padres" sacándole fotos a su hijo mientras éste se revolcaba y lloraba desconsolado en el piso.
Con una plaza logramos tranquilizar un poco a la fiera. Él se divirtió a montones. L recordó sus buenos tiempos de escalada.
A las 19:00, según el plan, nos subimos al fabuloso tren ICC. Sacamos segunda y nos dieron un compartimento solo para nosotros. Qué bueno es viajar con B. El viaje de 2:20 h fue muy bueno.
Llegamos a Varsovia y nos encontramos con una ciudad totalmente distinta. Moderna, luminosa, carteles, colores. ¡Hasta vimos un par de edificios con ascensores externos vidriados!
Mañana saldremos a recorrerla.
Nuestro tren a Varsovia salía a las 19:00, por lo que tendríamos que hacer tiempo en esta ciudad que ya caminamos íntegra y donde nos sobró un día.
Cambiar la hora del tren no era opción. Teníamos que sumar 300 PLN sobre un pago que ya habíamos hecho de 98 por los 2 pasajes (B fue gratuito con asignación de asiento para él). "Today no promotion", me tiró la de la estación.
Dejamos las mochilas en la estación (12 PLN el locker grande) y salimos a dar una vuelta. La ciudad medieval está rodeada de un parque verde que a B siempre le viene bien para juntar palitos, piedritas y cualquier otra mugre que encuentre en el piso para llevársela a la boca y luego decantar en una diarrea.
Con tiempo para leer, investigué un poco más. El país que solía ser casa de la mitad de los judíos del mundo antes de la guerra (había más de 3 millones en Polonia), hoy casi ya no tiene. Apenas 10.000 de los 38 millones de habitantes del país. El 90% de esos 3 millones fueron asesinados durante la guerra y 200.000 emigraron de la Rusia comunista. Ser judío polaco bajo el régimen de Stalin tampoco era la panacea.
Pasamos por la Catedral de Wawel. Es gratis y muy linda. Tiene 1000 años, es gótica y con capillas renacentistas alrededor. Lo que más nos gustó igual fue una representación moderna (del 2010) sobre la catedral de Notre Dame.
Al mediodía paramos en lo de ya nuestros amigos Polakowski. Comimos unos "Bigos" (una especie de chucrut con carnes frescas y hongos), una "schabowy" con papas fritas y un "Kociołek Andrzeja" (una especie de guiso con de todo, de lo mejor que probamos). Sí, estamos comiendo como chanchos. ¡Viva Europa del Este!
No dejo de sorprenderme de cómo son los polacos. Con un tono de voz bajo, tranquilos (salvo cuando manejan, donde algunos se creen Rápidos y Furiosos)... contactless. Me dan ganas de ir corriendo a uno, abrazarlo y darle un chupón. Haría eso solo para ver su reacción. Igual dicen que con un par de vodkas se sueltan.
Sin el peso de las mochilas podíamos caminar libremente por la ciudad. Pero lo que no tuvimos en cuenta al momento de dejar las cosas en el locker es que si dejábamos el cochecito de B, él no iba a tener dónde hacer su siesta. Con el tiempo se pondría goma, la situación se volvería un caos, los polacos lo mirarían a él, luego nos mirarían a nosotros y se encontrarían a dos "muy buenos padres" sacándole fotos a su hijo mientras éste se revolcaba y lloraba desconsolado en el piso.
Con una plaza logramos tranquilizar un poco a la fiera. Él se divirtió a montones. L recordó sus buenos tiempos de escalada.
A las 19:00, según el plan, nos subimos al fabuloso tren ICC. Sacamos segunda y nos dieron un compartimento solo para nosotros. Qué bueno es viajar con B. El viaje de 2:20 h fue muy bueno.
Llegamos a Varsovia y nos encontramos con una ciudad totalmente distinta. Moderna, luminosa, carteles, colores. ¡Hasta vimos un par de edificios con ascensores externos vidriados!
Mañana saldremos a recorrerla.
la foto de B en el piso es lo mejor que vi hoy jajajaja
ResponderEliminarEspectacular viaje!!!!!Andrea
ResponderEliminarEscribo acá porque he escrito varios en mi celu y desaparecieron. Lo del Papá,la entrañable Polonia, B con una luz de vitrau en catedral y ahora en el piso cracoviano. Clau
ResponderEliminarBasada ame la foto de B en el piso jajaja
ResponderEliminar"..decantar en una diarrea.." jajajaja Abrazo grande!
ResponderEliminarJajajaja! La foto de B en el piso es todo!😂
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