by G
Ya cansados, creo que necesitamos vacaciones, hoy nos levantamos más tarde.
Feriado en Alemania (Corpus Christi) y con sol… Dos cosas que no pasan tan seguido. ¡Hay que aprovechar!
Bicicletas, gente en los parques haciendo remo, gente corriendo, ferias, la ciudad llena de vida. Si bien L hubiera preferido haber visto más vida en los H&M y los PRIMARK, llevarse esta otra cara de la ciudad también tiene su recompensa.
Quien les escribe, G, y la economía de la familia sonríen con el sol!
Frankfurt es una ciudad no muy grande para recorrer, por lo que se puede hacer caminando y tranqui.
El barrio que está del otro lado del río, Sachsenhausen (o Salchicahusen para L), es muy bonito.
El costado del río lleno de vida. Ideal para un picnic. También pasamos por el puente Eiserner Steg, con los candados.
Kev, ¡por favor mirar fotos 7 y 9! (estamos queriendo imitar al maestro Joda de la fotografía).
La plaza de Römerberg, de lo mejor. Como muchas ciudades de Alemania, Frankfurt fue bombardeada en la Segunda Guerra Mundial y luego reconstruida. En el caso particular de esta plaza, leímos que está levantada con los planos medievales reviviendo así su pintoresca fachada original.
No podía quedar afuera la peatonal Zeil con sus shoppings y locales de ropa.
Tampoco la torre Eschenheimer Turm. En Frankfurt, el contraste reina. Así es como podés tener una torre medieval y al lado imponentes rascacielos.
Finalizando la tarde, pasamos por la plaza Hauptwache que afortunadamente para los días que estuvimos pudimos ver la feria italo-germana que se monta sólo 2 veces al año.
Cansados, necesitamos vacaciones, fuimos por una siesta. A las 20:30 nos levantamos para ir a comer. ¡Tarde para acá, pero por la luz parece que fueran las 5 de la tarde!
Cenamos en un bolichón en la plaza Römerberg y camino al hotel nos despedimos de Hauptbahnhof, creyendo haber visto a Megamente.
Algunas notas:
- La vara de calidad los alemanes la tienen muy alta. Y eso se ve en todo. Desde el hotel barato en el que nos hospedamos, hasta las cucharitas de la heladería.
- Todo es muy ordenado y meticulosamente coordinado. ¡Hasta los árboles tienen número!
- La cantidad de homeless es impresionante. Y no los ves pidiendo… Sino tomando… Eso sí, tienen mejor ropa que nosotros. Tenemos la teoría que aquello de la supervivencia del más apto aplica acá. El que no tiene la indumentaria apropiada no debe sobrevivir al duro invierno.
- ¡Cómo toman birra! A todo horario. No los culpo, la verdad es que la birra de acá es de lo mejor que hemos probado.
- Cerca de la estación, una zona de prostíbulos, casas de juego, venta de alcohol, concentración de homeless, venta de productos sexuales. Creo que todos los vicios estaban concentrados en esas 3 cuadras! Mucho de Europa del Este en esta zona.
- El supermercado en Alemania es ridículamente barato para algunas cosas.
- Vimos conejos sueltos en el parque. Muchos :S