by G
Hoy dejamos Nerja y comenzamos el trayecto de vuelta. Unos 516 km nos separarían de Madrid y de nuestros nuevos anfitriones, Marisa y Jorge.
El viaje fue fabuloso. Clarita durmió casi todo el trayecto. Bruno, una parte jugando solo, otra con la tableta y también durmiendo. En el medio, paramos en una estación de servicio para comprar provisiones y en un Decathlon para estirar las piernas.
El "pitufo" llegó de un tirón. Con su pequeño tanque de 35 litros alcanzó para pegarle derecho sin refill. Del viaje no hay mucho más para escribir. Los últimos dos días los pasamos en Madrid bajo la hospitalidad de Jorge y Marisa, que nos hicieron sentir como en casa (¡eternos agradecimientos!). Todos estábamos "en casa", salvo L, que se dedicó a las compras... momento... tal vez eso también sea "sentirse en casa".
Para fomentar la lectura, les dejo algunas cositas que fuimos observando durante el viaje que nos llamaron la atención:
Paneles solares: Por todos lados. En la ruta cambiaron las vacas por filas y filas de paneles solares. En la ciudad, en fábricas, en techos... paneles para los semáforos, tanques de agua... ¿La explicación? España es de los países de Europa que más sol recibe y, particularmente, Andalucía es la comunidad autónoma con más instalaciones solares.
La tecla de luz afuera del baño: Otra cosa que no deja de sorprenderme. Ya hablamos sobre esto con anterioridad en este post. Se nota que no son muy jodones estos españoles; o si lo son, tienen en claro que con eso no se jode. En lo personal, me vi tentado más de una vez en apagarle la luz del baño a L mientras estaba ahí adentro, pero me contuve porque tenía la certeza de que después lo iba a terminar lamentando.
Garrafas de gas: ("Bombona de butano y propano", según las llaman) por todos lados. Son naranjas y las vimos en camiones por la ruta. Aún no sabemos si se debe al aumento de la energía o simplemente a que en los cascos históricos no tienen red de gas. Lo cierto es que la energía aquí es cara; la luz tiene distintos costos según la hora del día o el día de la semana.
La timba: Lotería, casas de juegos, bingos... hay mucho y gente haciendo cola para comprarse un numerito. Vimos salir a un tipo de un local e ir al puestito de enfrente a 5 metros. Una locura. Me quedó la duda de si es porque les sobra la plata o simplemente responde a una condición de enviciados.
Genética curiosa: Parejas morochas con hijos rubios de ojos azules. Sí, como lo leyeron. L, que es muy observadora, me hizo ver este detalle y es verdad. Si bien los ojos azules suelen saltar una generación, fueron muchos los casos. Entre teorías de "hijos del sodero" y conspiraciones de raza pura, tal vez todo sea una simple coincidencia.
Pequeños príncipes: Visten a los chicos con atuendos tradicionales muy formales. Al ver a B semidesnudo y a C con la jeta chocolatada y despeinada, me sentí como si fuéramos una familia de rumanos pidiendo limosna en medio de una gala de nobles.
Por último, les comparto las impresiones que nos llevamos de este viaje:
* Lo que más nos gustó: Sevilla y Toledo.
* Lo que más nos sorprendió: Nerja.
* El lugar para la foto: El Algarve en Portugal.
* El lugar para ir con un ancla: Tarifa.
* Un lindo lugar para vivir: Málaga.
* El pueblo blanco: Vejer de la Frontera.
* Lo que menos nos gustó: Marbella.
Besos y hasta la próxima.
Hoy dejamos Nerja y comenzamos el trayecto de vuelta. Unos 516 km nos separarían de Madrid y de nuestros nuevos anfitriones, Marisa y Jorge.
El viaje fue fabuloso. Clarita durmió casi todo el trayecto. Bruno, una parte jugando solo, otra con la tableta y también durmiendo. En el medio, paramos en una estación de servicio para comprar provisiones y en un Decathlon para estirar las piernas.
El "pitufo" llegó de un tirón. Con su pequeño tanque de 35 litros alcanzó para pegarle derecho sin refill. Del viaje no hay mucho más para escribir. Los últimos dos días los pasamos en Madrid bajo la hospitalidad de Jorge y Marisa, que nos hicieron sentir como en casa (¡eternos agradecimientos!). Todos estábamos "en casa", salvo L, que se dedicó a las compras... momento... tal vez eso también sea "sentirse en casa".
Para fomentar la lectura, les dejo algunas cositas que fuimos observando durante el viaje que nos llamaron la atención:
Paneles solares: Por todos lados. En la ruta cambiaron las vacas por filas y filas de paneles solares. En la ciudad, en fábricas, en techos... paneles para los semáforos, tanques de agua... ¿La explicación? España es de los países de Europa que más sol recibe y, particularmente, Andalucía es la comunidad autónoma con más instalaciones solares.
La tecla de luz afuera del baño: Otra cosa que no deja de sorprenderme. Ya hablamos sobre esto con anterioridad en este post. Se nota que no son muy jodones estos españoles; o si lo son, tienen en claro que con eso no se jode. En lo personal, me vi tentado más de una vez en apagarle la luz del baño a L mientras estaba ahí adentro, pero me contuve porque tenía la certeza de que después lo iba a terminar lamentando.
Garrafas de gas: ("Bombona de butano y propano", según las llaman) por todos lados. Son naranjas y las vimos en camiones por la ruta. Aún no sabemos si se debe al aumento de la energía o simplemente a que en los cascos históricos no tienen red de gas. Lo cierto es que la energía aquí es cara; la luz tiene distintos costos según la hora del día o el día de la semana.
La timba: Lotería, casas de juegos, bingos... hay mucho y gente haciendo cola para comprarse un numerito. Vimos salir a un tipo de un local e ir al puestito de enfrente a 5 metros. Una locura. Me quedó la duda de si es porque les sobra la plata o simplemente responde a una condición de enviciados.
Genética curiosa: Parejas morochas con hijos rubios de ojos azules. Sí, como lo leyeron. L, que es muy observadora, me hizo ver este detalle y es verdad. Si bien los ojos azules suelen saltar una generación, fueron muchos los casos. Entre teorías de "hijos del sodero" y conspiraciones de raza pura, tal vez todo sea una simple coincidencia.
Pequeños príncipes: Visten a los chicos con atuendos tradicionales muy formales. Al ver a B semidesnudo y a C con la jeta chocolatada y despeinada, me sentí como si fuéramos una familia de rumanos pidiendo limosna en medio de una gala de nobles.
Por último, les comparto las impresiones que nos llevamos de este viaje:
* Lo que más nos gustó: Sevilla y Toledo.
* Lo que más nos sorprendió: Nerja.
* El lugar para la foto: El Algarve en Portugal.
* El lugar para ir con un ancla: Tarifa.
* Un lindo lugar para vivir: Málaga.
* El pueblo blanco: Vejer de la Frontera.
* Lo que menos nos gustó: Marbella.
Besos y hasta la próxima.


No hay comentarios:
Publicar un comentario